domingo, 26 de abril de 2020

"Nos hallamos ante una crisis que se sitúa en la antesala del colapso"



Muchas veces desoímos las advertencias que nos llegan de filósofos, científicos, profesores e inclusos políticos con algo de conciencia. Preferimos mirar hacia otro lado y seguir con nuestra maravillosa vida de fantasía y explotación, donde todo es posible si dispones del capital necesario y ninguna restricción anti-disparates que te lo impida.

Dopados con cientos de sesgos cognitivos y armados de el adoctrinamiento más persistente, creemos ser capaces de tomar el control de nuestras vidas en todo momento y tomar decisiones libres que nos hacen creer que sabemos más que los demás, y que la única vía que conocemos es la correcta y mejor posible.

Una de esas personas que no salen en los medios a pesar de sus argumentaciones bien fundamentadas, es el escritor, profesor y anarquista Carlos Taibo, autor, entre muchos otros, del libro "Colapso. Capitalismo terminal, transición ecosocial,  ecofascismo" nos da su opinión sobre el largo descenso a los infiernos a través del paraíso del capitalismo que estamos recorriendo mientras seguimos viviendo como si no hubiera mañana.


En la situación actual en la que nos encontramos de pandemia global y Estado de alarma muchos nos preguntamos si lo que estamos viviendo es el principio del colapso del sistema económico como consecuencia de todos estos hechos. Sobre ese colapso del sistema capitalista y lo que vendrá después ha escrito el anarquista Carlos Taibo en una de sus últimas obras "Colapso. Capitalismo terminal. Transición Ecosocial . Ecofascismo".

En uno de tus últimos libros hablabas del colapso del sistema capitalista. Vista la situación actual, ¿podemos decir que nos encontramos en el principio de algo así?

Es difícil responder. El colapso por el que me interesaba en ese libro remitía ante todo a las consecuencias, letales, del cambio climático y del agotamiento de las materias primas energéticas. Pero hablaba también de la existencia de factores que, aparentemente secundarios, podrían oficiar, sin embargo, como multiplicadores de las tensiones. Y entre ellos se refería expresamente a epidemias y pandemias. Igual una manera de salir del entuerto consiste en afirmar, con todas las cautelas, que nos hallamos ante una crisis que se sitúa en la antesala del colapso. Las cosas como fueren, muchos de los hechos que se suceden estos días, en lo más cercano y en lo más lejano, me sitúan en el escenario que manejé cuando escribí ese libro.

Se habla mucho del origen de este virus, de si ha sido algo fortuito, de origen natural o si por el contrario ha sido introducido con fines geopolíticos ¿Qué opinión tienes tú al respecto?

No tengo datos fehacientes al respecto. Ninguna explicación me sorprende. Pero soy poco propenso a aceptar las tesis de corte conspiratorio. Me parece que la miseria cotidiana del capitalismo contemporáneo, incluidas sus versiones estadounidense y china, es suficientemente ilustrativa como para que no precisemos explicaciones especiales. Más allá de ello, creo que muchas tesis conspiratorias atribuyen al sistema que padecemos unas capacidades mayores de las reales, olvidan sus numerosas disfunciones y bien pueden tener, al amparo de llamativas paradojas, un efecto desmovilizador de las resistencias.


Está claro que, pase lo que pase, la situación actual ha puesto a la clase obrera en la más absoluta de las indefensiones, donde algunos se han visto de repente despedidos de sus trabajos y peligra su sustento, su vivienda y sus necesidades más básicas, y por otro lado, otros miles tienen que ir a sus puestos de trabajo sin ninguna medida de seguridad, arriesgando así su salud y la de los de su entorno. Eso es lo que está ocurriendo ahora mismo, pero ¿qué consecuencias va a tener esta crisis en la clase obrera a medio y largo plazo?

Lo primero que debo subrayar es que, pese a afirmaciones como la que sugiere que la pandemia toca a todo el mundo por igual, salta a la vista que exhibe una rotunda dimensión de clase. Se ha señalado con frecuencia que sus efectos no son los mismos sobre los ricos, que pueden confinarse en sus mansiones en Marbella, sobre la clase media, acaso beneficiaria principal de esa farsa que es el teletrabajo, y sobre las clases populares, que las más de las veces tienen que seguir acudiendo a trabajar en condiciones infames. Pruebas y tratamientos se dispensan, también, con arreglo a criterios visiblemente clasistas.

Si se preserva el escenario actual, cada vez más tétrico, dominado por el sindicalismo de pacto, el panorama de cara al futuro se antoja muy delicado. A día de hoy, y por lo demás, no sé con qué quedarme a la hora de identificar la conducta dominante: si con el apoltronamiento general que se aprecia en tantos lugares o con una indignación en ascenso que invita a atisbar un renacimiento del sindicalismo de combate. No está de más que agregue que, si nuestra situación es mala, aún peor lo es, y con creces, la de muchos de los habitantes de los países del Sur. Espero, en cualquier caso, que no cale el mensaje de que las renuncias de hoy permitirán la recuperación de mañana.


El progresivo deterioro de la sanidad pública, así como la entrada cada vez mayor en las últimas décadas de las empresas privadas en el sector de la sanidad han supuesto que el sistema sanitario esté desbordado para hacer frente a la pandemia. ¿Crees que podremos darle la vuelta a esta situación y que lo que está pasando se convierta en el argumento irrefutable para exigir una sanidad pública y de calidad?

La indignación que se hace valer en estas horas ante las consecuencias, dramáticas, del deterioro de los sistemas sanitarios, ante la ineptitud de los responsables políticos y ante su subordinación a los intereses empresariales debería provocar una tensión fuerte, fortísima, en el sentido que propones. Queda por determinar, eso sí, si no asistiremos a la manifestación de un ejemplo más de memoria flaca y olvido rápido. Si, por otra parte, el flujo principal en los estamentos de poder en todo el planeta lo es, incipientemente, en provecho de un proyecto ecofascista está claro qué ocurrirá con la sanidad. Tengo que señalar, en fin, que a mi entender no es suficiente con defender los servicios públicos: esa defensa tiene que reclamar, al tiempo, su autogestión y su socialización plenas.


Mientras dura la crisis todas las actividades, movilizaciones, etc. de los movimientos populares están paradas. ¿Crees que el sistema aprovechará esta crisis para tratar de paralizar los movimientos disidentes y fomentar el individualismo frente a lo colectivo?

Entiendo que, aunque no estrictamente buscado, lo que está sucediendo en el Estado español es un experimento decisivo para calibrar qué es lo que pueden hacer con nosotras. Y pienso tanto en el despliegue de un proyecto aberrantemente estatalista, jerárquico, autoritario y militarizado como en la servidumbre voluntaria a la que se ha entregado buena parte de la población. Es verdad, con todo, y en sentido diferente, que están proliferando las iniciativas de apoyo mutuo que anuncian, ojalá, la irrupción de nuevos movimientos de resistencia empeñados, en efecto, en colocar lo colectivo en el núcleo de su acción y de sus preocupaciones. Qué interesante es recuperar, por cierto, el término ‘apoyo mutuo’. No descarto en modo alguno, de cualquier forma, que el aparato represivo que padecemos aproveche la tesitura para deshacerse de realidades incómodas.

Estamos viviendo a nivel mundial un incremento exponencial del autoritarismo y de políticas represivas. ¿A dónde crees que nos lleva esta peligrosa tendencia?

Me resulta inevitable vincular el experimento mencionado con el horizonte del ecofascismo. No se olvide que en una de sus dimensiones principales este último bebe de la idea de que en el planeta sobra gente, de tal manera que se trataría, en la versión más suave, de marginar a quienes sobran –esto ya lo hacen- y en la más dura, directamente, de exterminarlos. Ya sé que es manifiestamente excesivo vincular lo que ocurre en estas horas con el despliegue ostentoso de un proyecto ecofascista. Pero no lo es, en cambio, la sugerencia de que eso que sucede prepara el terreno y acrecienta los conocimientos al servicio de un proyecto de esa naturaleza.


El ejército está en las calles en el Estado español, pero a nivel internacional en más países empieza a pasar lo mismo. Además, EE.UU. tenía previsto unos ejercicios militares en Europa donde preveía desplegar a 37.000 militares. Aunque oficialmente dicen haber suspendido la mayor parte de las maniobras, mantienen varios miles de soldados desplegados, más otros miles que tienen permanentemente en bases en Europa ¿Es casual tanto movimiento militar?

La retórica de la guerra, y de los soldados, ha reaparecido con toda su fuerza, supuestamente al servicio de un proyecto humanitario, ya no externo, sino interno. Vuelvo a lo del ecofascismo. Un horizonte de esa naturaleza reclama, inexorablemente, herramientas militares. Y exige ratificar la preeminencia de los países ricos sobre los desheredados de siempre. Aunque nada nuevo hay en ello, habrá que estar muy atentas para identificar lo que, en este terreno, será un legado mayor del fortalecimiento represivo de la institución Estado al que asistimos en estas horas. Con Estados Unidos, como siempre, en cabeza.


Mientras gran parte de la población mundial se está quedando en casa, muchas actividades laborales, industriales, etc. se han suspendido y las carreteras están prácticamente vacías ¿Crees que el planeta respira aliviado, aunque sólo sea por unas semanas? Desde un punto de vista ecologista, ¿podemos aprender algo de esta situación?

Es cierto que hemos asistido a una significativa reducción de la contaminación en el planeta, a un retroceso en el consumo de combustibles fósiles y a un freno salvaje de la turistificación. Claro es que hay que preguntarse si alguno de esos procesos, afortunados, ha venido para quedarse o si, como parece, acabarán por retroceder. Obviamente, y en el estadio actual, no obedecen a la lógica de lo que algunas llamamos decrecimiento ni se ven acompañados de un proyecto social que apueste por la desjerarquización, la desurbanización, la destecnologización, la despatriarcalización, la descolonización, la descomplejización y la desmercantilización de mentes y sociedades. Otra cosa es, eso sí, que nos puedan servir como herramientas para subrayar las miserias del orden heredado y la imposibilidad de sostenerlo.


Ante esta situación, ¿qué alternativas tenemos la clase obrera y los movimientos populares anticapitalistas?

Las de siempre. Por un lado, colocar en el núcleo del debate la discusión sobre el capital, el trabajo asalariado, la mercancía, la plusvalía, la alienación, la explotación, el expolio de los países del Sur, la sociedad patriarcal, las guerras imperiales, la crisis ecológica y el colapso. Por el otro, perfilar movimientos anticapitalistas que, lejos de la lógica de los Estados, coloquen la autogestión y el apoyo mutuo en el núcleo de su acción. Y sumar al acervo de esos movimientos muchos de los elementos propios de las sociedades precapitalistas. Ya sé que fácil no es.


Carlos. ¿Hay algo más que deberiamos tener en cuenta?

En estas horas me parece urgente distinguir la solidaridad desnuda y espontánea que se ejerce desde abajo y la que, antes aparente que real, se despliega conforme a intereses ajenos y fórmulas autoritarias. Y hay que estar, claro, con los viejitos y las viejitas.

CARLOS TAIBO ARIAS Y EL DECRECIMIENTO


CARLOS TAIBO ARIAS (MADRID, 12 DE MAYO DE 1956) ES UN ESCRITOR, EDITOR Y PROFESOR TITULAR DE CIENCIA POLÍTICA Y DE LA ADMINISTRACIÓN EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID.

Carlos Taibo es firme partidario del movimiento antiglobalización, del decrecimiento, de la democracia directa y del anarquismo. Suya es la frase «La globalización avanza hacia un caos que escapa a todo control». Ha criticado duramente la lógica del crecimiento económico, desligándolo del progreso y bienestar, debido a que el crecimiento económico afecta a todas las esferas: social, económica, política… El sistema actual asocia este crecimiento con el progreso y bienestar, relación cuestionada habitualmente por los críticos del capitalismo. En palabras del propio Taibo:
En la percepción común, en nuestra sociedad, el crecimiento ecomómico es, digámoslo así, una bendición. Lo que se nos viene a decir es que allí dónde hay crecimiento económico, hay cohesión social, servicios públicos razonablemente solventes, el desempleo no gana terreno, y la desigualdad tampoco es grande. Creo que estamos en la obligación de discutir hipercríticamente todas éstas. ¿Por qué? En primer lugar, el crecimiento económico no genera – o no genera necesariamente – cohesión social. Al fin y al cabo, éste es uno de los argumentos centrales esgrimidos por los críticos de la globalización capitalista. ¿Alguien piensa que en China hay hoy más cohesión social que hace 15 años? […] El crecimiento económico genera, en segundo lugar, agresiones medioambientales que en muchos casos son, literalmente, irreversibles. El crecimiento económico, en tercer término, provoca el agotamiento de los recursos que no van a estar a disposición de las generaciones venideras. En cuarto y último lugar, el crecimiento económico facilita el asentamiento de lo que más de uno ha llamado el “modo de vida esclavo”, que nos hace pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos, y sobre todo, más bienes acertemos a consumir.
Por detrás de todas estas aberraciones, creo que hay tres reglas de juego que lo impregnan casi todo en nuestras sociedades. La primera es la primacía de la publicidad, que nos obliga a comprar aquello que no necesitamos, y a menudo incluso aquello que objetivamente nos repugna. El segundo es el crédito, que nos permite obtener recursos para aquello que no necesitamos. Y el tercero y último, la caducidad de los productos, que están programados para que, al cabo de un periodo de tiempo extremadamente breve, dejen de servir, con lo cual nos veamos en la obligación de comprar otros nuevos.


Fuente parcial: www.lahaine.org/est_espanol.php/carlos-taibo-nos-hallamos-ante

La ONU destroza a España: pobre, racista, burócrata, violenta y segregadora




Aunque procuro evitar temas políticos en mis artículos, y aunque no creo que sea el mejor momento de publicar el actual, es un ejercicio que todo filósofo o investigador, por ende todo ciudadano, debe hacerce de vez en cuando; reflexionar sobre la situación social y política de su pais, de su gestión y reglas, sus leyes, mirar mas allá de sus fronteras y de los medios de comunicación, del orgullo (o no) de haber nacido en un determinado terrirorio del planeta y de sus costumbres, y hacerse preguntas, reflexiones, sobre las evidencias y la sociedad donde te ha tocado vivir, sea de su agrado o no.

Porque si no cuestionamos ni la sociedad ni nuestros dirigentes, nuestro estilo de vida: ¿Cómo podriamos mejorarlo y adaptarlo a los nuevos tiempos?

La crítica constructiva, necesaria para los avances, muy a menudo se vuelve contra el autor, por muy objetivo que sea, cuando la base de creencias se pone en entredicho y se cuestiona aquello que se da por inviolable, lo que nunca se ha llegado a cuestionar, porque atentaria a las bases de todo el conocimiento que nos han inculcado desde la educación y el bombardeado propagandistico.


Un enviado especial de Naciones Unidas redactó un informe que destroza a España y la retrata de una manera cruel y despectiva, en opinión de la poca prensa que se a atrevido a publicarlo.
¿Es España un país con casi un tercio de pobres en determinadas capas sociales? ¿Y con un problema de violencia de género? ¿Racista con los gitanos y xenófobo con los extranjeros, a los que llega a tratar como "a animales"? ¿Tenemos una educación segregadora? ¿Y una Administración pública ineficaz y burocratizada?

Seguramente solo en lo último puede haber cierto consenso afirmativo. Pero lo demás producirá sorpresa y una cierta indignación. Pero es lo que piensa de España Naciones Unidas, y así lo ha consignado un informe su enviado especial,  el Relator para la pobreza extrema y los derechos humanos, Philip Alston.

El mismo que ha hecho balance de la visita de dos semanas por nuestro país, tras las cuales ha emitido su informe final, en el que se puede afirmar que es tan demoledor como seguramente muchos dirán desproporcionado e injusto.

El enviado de la ONU echa la culpa de todo a Rajoy, sin citarlo, y hace una defensa encendida del PSOE y Podemos
Porque el funcionario de la ONU parece haber tomado las tristes excepciones y las injusticias, que sin duda existen, como la norma para definir a todo un país. Un ejemplo: afirma haberse quedado "pasmado" por la situación de los recolectores de fresa en Huelva, que viven "como animales" mientras grandes empresas "ganan millones de euros".


A lo cual, el relator no desiste de su cruel retrato. Afirma de viva voz, en una comparecencia, que "hay dos Españas": una de "prosperidad" y otra que es "el hogar de un porcentaje muy alto de personas viviendo al borde de sus posibilidades", aunque considera que el Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos es la "gran esperanza".

"Me ha quedado claro que hay dos Españas, yo he estado de visita muchas veces aquí y he sido testigo de la prosperidad, pero esta vez he visto el otro rostro, una España que es el hogar de un porcentaje muy alto de personas que están viviendo al borde de sus posibilidades", ha indicado Alston este viernes en una rueda de prensa en Madrid.
Según el delegado de la ONU, casi uno de cada tres españoles vive en riesgo de pobreza extrema
Y ojo a su conclusión: asegura que el 26,1% de la población española y el 29,5% de los niños estaban en riesgo de pobreza y exclusión social en 2018. A su juicio, estas estadísticas colocan a España "entre las peores" posiciones de la Unión Europea.  Hay zonas de España "con peores condiciones que un campo de refugiados, sin agua corriente ni electricidad", afirma.

"España, en los últimos 10 años, decidió que la mayor parte de su pobreza continuase, que se estancara", ha señalado. "Gran parte de lo descrito se refiere al último decenio pero la gran esperanza es el acuerdo de coalición", ha añadido en no menos sorprendente respaldo a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y su ataque velado al PP.

También racistas


El Relator de la ONU ha explicado que durante su visita a seis comunidades autónomas le ha preocupado especialmente la situación de los trabajadores migrantes del sur, de los gitanos y de las familias que están luchando contra los desahucios.

Para el supuestamente experto, en España hay dos grupos de personas pobres. Entre las más vulnerables se encuentra la comunidad gitana tratada en algunos lugares como "escoria", como "descartados". También abunda en su informe en la situación de los migrantes y, en concreto, de los menores migrantes no acompañados, "un colectivo desesperado que sigue siendo sometido a una prueba genital para evaluar su edad", algo que ha tachado de "barbarie".

Asimismo, ha denunciado la "explotación" a la que se ven sometidas "muchas" trabajadoras domésticas, y ha advertido de la pobreza en el mundo rural, en "la llamada España vaciada" que "parece recibir no mucha atención" y donde ha recabado "relatos de gran miseria".


En el segundo grupo de pobreza, el Relator ha incluido a los españoles con bajos ingresos. Así, aunque ha precisado que el sistema de salud español es "una joya" y que hay "un buen nivel de pensiones", ha añadido que la población restante vive en una situación económica "precaria".

Tampoco la educación pública queda bien parada a ojos de la ONU, ya que Alson opina aunque es gratuita y universal (la cada vez más básica y precaria primaria y secundaria pública; la FP y la Universidad son de pago y no accesible para cualquiera), "en realidad muchas personas no pueden permitirse los gastos" y ha observado un "alto grado de segregación".

Igualmente, ha recomendado más "coordinación" para garantizar en toda España niveles educativos adecuados y ha dicho que ya no vale la manera tradicional de "aprender de memoria, en la que han sido tan buenas las escuelas españolas" porque este método no se adapta a la era digital (ni a la libertad de pensamiento).

Rápidamente vuelve a la carga al asegurar no solo las mujeres sufren mayores niveles de pobreza, siendo muchas de ellas cabeza de familia monoparental, y que sufren además "altos niveles de violencia de género".


Contra la burocracia


Por último, y aquí tal vez si logrará un apoyo generalizado, Alston tacha de "decimonónica" la burocracia en España donde se piden "listas infinitas de documentos y no hay preocupación por los plazos y las consecuencias".

Y eso que no conoce nuestra justicia, politizada y al servicio de las grandes empresas e instituciones. Reclamaciones, quejas, denucias, tareas administrativas que tardan años en ser respondidas, denegadas o ignoradas. No hablemos de la censura y las leyes mordazas, donde la libertad de expresión parece un mal chiste y me mide por una barra de medir de doble rasero.

En este sentido, ha recomendado crear un grupo de expertos independiente que examine esta cuestión, ante el "atraso" de España tanto en "infraestructura" como en "mentalidad" de quienes manejan estos esquemas.

Todo esto nos lleva a una pregunta, sobre la pesunta democracia avanzada de la que presume el pais, pero que no asoma por ningún lado. Vamos a investigar de donde viene nuestra querida reciente y aplaudida democracia actual:

¿ES ESPAÑA AÚN UNA DICTADURA FASCISTA?


Desde luego las apariencias engañan, pero no solo es asi en España. Sin duda este es el articulo que más me avergüenza y duele publicar.


Los países democrático-burgueses también pueden tener alguno de estos rasgos; pero sólo España los tiene todos al mismo tiempo.

España, un Estado fascista porque:

1. España carece de Constitución, durante la transición no se abrió un periodo constituyente, jamás se convocaron elecciones para una asamblea constituyente, la Constitución es nula y según la doctrina jurídica del “fruto del árbol envenenado” todo lo que deriva de un acto nulo es igualmente nulo, la única legitimidad del Estado actual deriva de su victoria en la guerra civil.
2. La legislación fascista (represiva y no represiva) jamás fue derogada, el Estado actual nunca se ha desligado del anterior, la jurisprudencia que se sigue invocando hoy como argumento ante los tribunales es la que procede de los jueces franquistas, los cargos dirigentes del aparato judicial han sido copados por los sectores más reaccionarios del fascismo, como el Opus Dei.
3. La Constitución no reconoce e impide reconocer el derecho a la autodeterminación de las naciones, que es un derecho democrático y cuyo ejercicio en España se configuró en 2003 como delito.
4. La transición jamás exigió responsabilidades políticas por los crímenes fascistas, jamás se depuraron a los aparatos del Estado, los fascistas siguieron en sus cargos, e incluso ascendieron, fueron premidos y condecorados.
5. Los demócratas, las víctimas del fascismo y los represaliados por el terrorismo de Estado jamás han sido reconocidos y rehabilitados; siguen siendo considerados como bandidos y terroristas.
6. La transición fue un baño de sangre, el régimen asesinó a 600 antifascistas de diversas organizaciones y a otros que no pertenecían a ninguna organización.
7. Los detenidos políticos se contaron por decenas de miles, los periodos de detención eran de diez días y la mayoría de ellos fueron brutalmente torturados, detuvieron a los antifascistas, a sus familiares, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo, a sus vecinos y a los abogados que les defendían.
8. La transición se llevó a cabo en medio del pánico masivo a un golpe de Estado militar que volviera la situación de la posguerra si las masas seguían protestando: “o tragas o damos marcha atrás”; hay que recordar la Operación Galaxia, el golpe de Tejero y las múltiples declaraciones intimidantes de los jefes militares.
9. El Estado fascista creó, financió y protegió organizaciones parapoliciales como el Batallón Vasco Español, los Guerrilleros de Cristo Rey, la Triple A, los GAL que actuaron impunemente durante años, asesinando e intimidando a las masas.
10. En España la suspensión de garantías constitucionales es general y permanente según el artículo 55 de la Constitución, lo cual supone que no existe el derecho a la libertad, ni el derecho a la intimidad, ni a la presencia de un abogado durante el periodo de detención, la transición se llevó a cabo bajo un estado de excepción y el imperio de la legislación llamada antiterrorista.
11 ¿Alguien recuerda de haber votado por un jefe de estado y la perpetuación de una monarquia colocada por un dictador?
12. Durante la transición los partidos políticos no se legalizaron sino que tuvieron que “pasar por la ventanilla” (pasar por el aro), incluso partidos hoy legales, como ERC y otros, como el PCE(m-l) o el carlista; ni siquiera legalizaron a las asociaciones de familiares de los presos políticos, hoy está vigente la Ley de Partidos, algunos partidos legales han sido ilegalizados y otros no se han legalizado jamás, como el PCE(r).
13. Desde 1939 hasta hoy en España existen presos políticos, es el país de Europa con mayor número de presos políticos, no ha habido ni un dia sin presos políticos porque no ha habido ninguna clase de amnistía.
14. En 1977 se creó ilegalmente la Audiencia Nacional, un tribunal fascista que aún subsiste y que sigue encargado de perseguir a los antifascistas en delitos políticos típicos como las injurias a la monarquía, además de la resistencia de las organizaciones armadas.
15. España es el país del mundo con mayor número de personas desaparecidas; en la posguerra fueron censados más de 100.000 casos; los más recientes proceden de la transición: son los de Eduardo Moreno Bergaretxe, “Pertur”, José Miguel Etxeberria “Naparra” y Jean Louis Larre, “Popo Larre”, aunque hay otros pendientes, como el de Santiago Corella “El Nani” o Antonio Anglés.
16. La desaparición es un crimen de lesa humanidad que no prescribe nunca, pero en 76 años, aquí no se ha juzgado ni un solo caso de ellos; ante esa impunidad, son los jueces argentinos los que están investigando los delitos cometidos por el franquismo.
17. Niños recién nacidos de personas humildes han sido secuestrados desde el final de la guerra hasta hoy con intervención de la Iglesia católica para ser adoptados por los fascistas, militares y oligarcas, la impunidad es total: no se ha investigado, ni juzgado, ni condenado a nadie, las familias no saben donde están sus hijos, los hijos no saben quiénes son sus padres.
18. El derecho de huelga se convierte en un delito de sedición en la Ley fascista de Movilización Nacional de 1970, que sigue vigente y que por decreto del gobierno permite convertir a los obreros en soldados sometidos a la disciplina de los tribunales militares.
19. No hay libertad de expresión sino diversos delitos, como el de apología del terrorismo que conducen a una estricta censura de los artículos de prensa y radio, así como de las letras de las canciones.
20. Hay dos instituciones especialmente intocables, la monarquía y el ejército, que vienen a ser lo mismo, los jueces consideran como delito incluso la quema de las fotos del rey, las críticas al rey no son un derecho sino un delito de injuras por el que han sido condenados muchos periodistas y otras personas que no lo eran, en 2009 fue condenado José Antonio Barroso Toledo, alcalde de Puerto Real, en un acto conmemorativo del aniversario de la II República por unas declaraciones contra la monarquía, también la Audiencia Nacional condenó por delitos contra la Corona al grupo musical “Ardor de estómago” y abrió diligencias contra el coronel Martínez Inglés por lo mismo.
21. Durante la transición fueron sistemáticamente perseguidos, denunciados, juzgados y condenados todos los periódicos y periodistas progresistas que llevaron a cabo algún tipo de denuncia de la continuidad del fascismo y sus crímenes, el último de ellos es Alfredo Grimaldos condenado en 2009 por el Tribunal Supremo por su libro “La sombra de Franco en la transición”.
22. El cierre de determinados periódicos, como Egunkaria, fue un auténtico crimen de Estado porque era el único en el mundo en una lengua tan característica como la vasca, que hubiera debido ser objeto de especial reverencia en un país democrático.
23. En la década de los años ochenta fueron cerradas casi todas las radios libres.
24. Han incautado y cerrado periódicos y revistas como Hermano Lobo, Triunfo, Egin, El Jueves, Crash, Área Crítica, dirigida por Alfredo Grimaldos y muchas otras.
25. Clausuran varios blogs y páginas web, la más conocida de las cuales es Antorcha, cerrada en 2008, el año anterior cerraron la de El Jueves, otras se cerraron ellas solas el años pasado tras la aprobación de la “Ley Sinde” por puro pánico en un ejercicio de autocensura que ha afectado a una de cada diez de las páginas de enlaces.
26. Han censurado y prohibido conciertos de música, discos y vetado a grupos musicales, como Sociedad Alcohólica; en 2007 fue condenado Rivas Leyva, cantante de hip hop del grupo canario “Poetas de la Calle” por una letra contra el rey y la guardia civil, el año pasado la Audiencia Nacional detuvo a los raperos Pablo Hasél y Marc Falcó.
27. Los delegados del gobierno prohiben casi 300 manifestaciones al año, que siempre versan sobre los mismos asuntos, es decir, que la censura se ceba siempre sistemáticamente sobre determinadas protestas, como las manifestaciones ateas en Semana Santa, -pero no las manifestaciones franquistas y neonazis- las multas en las manifestaciones se han disparado en los últimos años como medio intimidante no sólo para convocar sino para acudir a ellas.
28. Ha desaparecido el derecho a la intimidad, el control policial de la correspondencia, del teléfono y de los correos electrónicos es total, absoluto y sin ninguna clase de control judicial, y si no informense sobre las cloacas del estado.
29. Ya no hay procesos judiciales de extradición sino entregas automáticas de una policía a otra (órdenes europeas de detención), ha desaparecido el derecho de asilo político (salvo si eres cubano y paises en situaciones similares).
30. La Iglesia católica aún no ha sido separada del Estado, se ha convertido en un negocio espiritual libre de impuestos, el Estado la financia a través de la enseñanza concertada, los obispos disponen de facultades públicas, como las notariales, que utilizan para apoderarse de tierras y fincas que no son suyas.

Yo mismo he sido censurado en la prensa local, e ignorado administrativa y juridicamente ante tales abusos.

Para finalizar, animo a investigar por su cuenta a todo el que esté interesado en estos asuntos que nos ha sacado los colores. Pero además, a quien solo le interese defender la posición cada vez mas lamentable y a la vez evidente de su pais, le sugiero de echar otro vistazo -solo por curiosidad-  a cómo nos ven desde fuera, para poder hacer algo de autocrítica. Desde luego la imagen promocional y autobombo que se puede encontrar dentro del pais y hasta en las escuelas dista bastante de lo que se puede considerar la realidad y, aunque fuera de nuestras fronteras también hay mucha leyenda negra y recelo histórico, bien esta comprobado, como dice el refranero español, que solo se ve la paja en ojo ajeno. La censura sobre cada pais suele acabar dentro de las fronteras del mismo.

Extras: www.dailymail.co.uk/news/article-4959952/Spain-supporters-fascist-salutes-independence-demo.html?ito=social-twitter_mailonline

Fuentes: www.esdiario.com/La-ONU-destroza-a-Espana-pobre-racista-burocrata-violenta-y-segregadora.
www.revoprosper.org/2020/02/15/la-onu-destroza-a-espana-pobre-racista-burocrata-violenta-y-segregadora
www.elpais.com/ccaa/2020/02/07/madrid/1581108430_538785

sábado, 21 de marzo de 2020

Ciudad segregada en España: urbanizaciones cerradas




Introducción


El fenómeno de las comunidades cerradas ha centrado el interés de una parte importante del discurso urbano contemporáneo, en especial desde los enfoques posmodernos, como una forma muy particular de producción y reproducción social del espacio. La proliferación de áreas residenciales privadas y cerradas —primero en Estados Unidos y con posterioridad en el resto de las aglomeraciones urbanas americanas y del resto del planeta— afecta no solo a la morfología de la ciudad sino también a las relaciones y los comportamientos de los ciudadanos, individual y colectivamente. Entre las múltiples implicaciones derivadas de estas tipologías urbanas se pueden subrayar las siguientes: el conflicto entre el espacio público y el privado, la tendencia hacia la segregación física y social de las partes de la ciudad y, especialmente, el miedo como instrumento de configuración urbana.

Por un lado, el espacio público ha sido a menudo entendido como el lugar (físico y social) de las relaciones que dan sentido a las sociedades democráticas modernas, a partir del encuentro espontáneo, el conflicto, la mediación y el contacto con los desconocidos. La privatización de esta función social del espacio público transforma las relaciones que allí se producen, controlándolas y haciéndolas más predecibles, asépticas y superficiales. La sustitución (o simulación) del espacio público por excelencia —la calle— por el recinto privado lleva, en una circunstancia extrema, a reducir el contrato civil a una mera relación comercial entre ciudadanos-clientes.

A su vez, el interés particular de algunos sectores sociales por distinguirse y diferenciarse del resto lleva a éstos a recluirse en barrios y comunidades exclusivas. La búsqueda de un estatus económico, racial o social que refuerce su pertenencia a una élite se ve favorecida dentro de los límites cerrados de una parte de la ciudad, ajena al resto. La cohesión entre individuos y entre ámbitos urbanos se ve comprometida, acentuándose la segregación social y la fragmentación física y territorial. Manteniendo alejado al otro, estos sectores sociales acaban por alejarse de la idea misma de ciudad.

Uno de los ingredientes que motiva la segregación es, precisamente, el miedo. Se trata de un fenómeno psicológico y sociológico entendido como rechazo ante las amenazas que provienen de lo extraño, lo desconocido, lo distinto, lo casual o lo espontáneo (no previsto), circunstancias constitutivas de la condición urbana clásica. El miedo, ya sea individual o colectivo, ha acompañado secularmente a la evolución morfológica de la ciudad. Sin embargo, el urbanismo postmoderno ha acabado por utilizarlo como un recurso para el control y administración del comportamiento urbano, en el momento en que la imagen o representación del miedo ha superado al hecho representado, esto es, a la violencia real y a los fenómenos fácticos de riesgo (delincuencia, crimen, fenómenos naturales, etc.). Es entonces cuando la calle adopta una arquitectura defensiva a partir del levantamiento de vallas, muros y verjas de separación y la proliferación de formas y funciones segregadoras de los distintos ámbitos urbanos. El fenómeno, que puede extenderse desde un barrio particular a toda la ciudad —como proyecta Davis para el sintomático caso de Los Ángeles—, acaba por militarizar el espacio urbano mediante el control policial, la limitación de usos y actividades en el espacio público, la vigilancia electrónica (panóptica), el diseño disuasivo de las edificaciones, etc. Detrás de la instrumentalización del miedo en la configuración de la ciudad pueden detectarse los intereses particulares en el lucro vinculado a las industrias de defensa y seguridad, así como el interés institucional de determinados gestores políticos en mantener la espontánea, azarosa y heterogénea vida urbana bajo control.

A pesar de esta larga trayectoria teórica y conceptual, el fenómeno de las urbanizaciones cerradas ha sido escasamente estudiado en España, a excepción de su capital. El entorno de Madrid ha centrado casi todas las referencias al respecto y se ha convertido en el principal referente español sobre la temática. De la misma forma que ocurre en América Latina, las grandes ciudades han focalizado la primera oleada de literatura al respecto, si bien poco a poco resulta necesario conocer este fenómeno de segregación urbana en ciudades intermedias.


Revisión de la literatura


Las urbanizaciones cerradas se definen como urbanizaciones que restringen el acceso público mediante el uso de puertas, muros y verjas y que suelen emplear personal de seguridad y sistemas de video vigilancia de circuito cerrado. La versión española de la definición, alude a complejos privados, socialmente homogéneos, provistos de servicios y equipamientos exclusivos sufragados por la comunidad de propietarios, dotados de normas de funcionamiento propias y aisladas del exterior mediante muros o verjas perimetrales. Estas definiciones —la primera es quizá la más extendida en este campo— tratan de aglutinar bajo un mismo concepto la diversidad de versiones locales de un fenómeno global. Por su parte, Roitman, añade como requisito la existencia de un marco legislativo preciso, al apuntar que la privatización debe estar "avalada por la legislación nacional, provincial y/o local, existiendo además aceptación social de su condición de espacio privado de acceso restringido".


Para hablar de urbanizaciones cerradas debe coexistir un cerramiento morfológico-funcional con una auto-segregación social (gated minds). Por una parte, la segregación se materializa en una serie de elementos físicos que privatizan un espacio usualmente público, siendo ésta la diferencia entre las urbanizaciones cerradas y otras formas de administración privada. Por otra parte, la esencia de estos complejos está en los acuerdos entre los residentes, en un código de conducta (gate-living), en una responsabilidad colectiva de gestión y en unas cargas internas derivadas. Los servicios colectivos de ocio y consumo sintetizan estas convergencias.

El miedo, el estatus y el carácter de la vivienda como bien de inversión —y no solo de uso— han sido consideradas tradicionalmente como las principales causas a cualquier escala de estudio. Este trabajo, que no tiene como objetivo estudiar con profundidad el peso de estas variables (vid. perspectivas de investigación), sí aborda otros factores que inciden en la distribución del fenómeno a escala local, como las infraestructuras de comunicación o el papel de la administración.

Tal y como se adelantaba en la introducción, las urbanizaciones cerradas han sido catalogadas como "burbujas de seguridad" y como ejemplos de "paisajes del miedo". De hecho, el miedo se ha convertido en un ítem estratégico para los promotores de estos complejos, especialmente en aquellos países donde las fuerzas del orden público no aseguran un nivel básico de seguridad. Por su parte, el estatus es entendido como una búsqueda de diferenciación económica, social y ambiental. Según Le Goix, este último se materializa en la protección frente a los tradicionales problemas del medio ambiente urbano (tráfico, áreas degradadas, equipamientos gratuitos y masificados, usos del suelo indeseables...). Finalmente, el carácter de la vivienda como bien de inversión y protección se resume en la idea de que el carácter endótropo de estos complejos lo aíslan de los problemas del entorno y, por tanto, de su posible desvalorización urbana y residencial (disinvestment). Baegeen resume los tres ingredientes generales en las tres "p" –peace, prestige & perfect vistas–, resaltando así la protección frente a lo externo, la importancia de la promoción de unos estilos de vida diferenciados y, finalmente, la relevancia del paisaje como producto inmobiliario y como marca diferenciada para las élites.

Entre los factores locales suele incidirse en el desarrollo de la tecnología y, particularmente, de las comunicaciones. La búsqueda de grandes bolsas de suelo suele llevar a estos productos inmobiliarios a una localización periférica, que se compensa con su proximidad a las principales arterias de comunicación y, por ende, a la ciudad central. Este factor ha sido crucial, por ejemplo, para explicar el espectacular incremento y la ubicación de los countries en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La administración pública juega un papel esencial para entender la extensión del fenómeno, ya que los gobiernos locales, ante el vacío jurídico al respecto y en función de la naturaleza de sus propios territorios, pueden favorecer la creación de estos complejos como modo de externalizar la prestación de algunos servicios.

Las urbanizaciones cerradas conforman hoy un fenómeno global que se reproduce localmente con mayor o menor intensidad. Norteamérica (Estados Unidos y Canadá), Latinoamérica (Argentina, México, Chile, Brasil), Próximo y Medio Oriente (Jordania, Israel, Dubái), Sudáfrica y China son —a tenor de la bibliografía consultada— las áreas del planeta donde este fenómeno alcanza sus mayores dimensiones. En general, todos los autores coinciden en el aumento de la polarización social como detonante de la expansión del fenómeno. En Europa, donde la desigualdad interna parece ser inferior al resto de continentes, los siguientes países presentan valores relativamente altos de desigualdad y una creciente atención científica sobre la proliferación de urbanizaciones cerradas: Turquía, algunos países excomunistas como Bulgaria o Polonia, el Reino Unido, Portugal y España.


Las islas artificiales de Dubai se hunden en el mar y en las finanzas



Unos de los proyectos inmobiliarios más sorprendentes del globo, The World, la lujosa urbanización de islas artificiales en las costas de Dubai, se hunde bajo el agua.

Cuando se construyeron las islas, éstas iban a estar llenas de hoteles y casas de lujo, vendidas exclusivamente a los súper ricos. Accesible solo en barco, las islas de The World se vendieron al mejor postor.

Los propietarios podrían reclamar que eran propietarios de Irlanda, Gran Bretaña o cualquier parte del mundo que compraran.

Alrededor del 70% de las 300 islas fueron vendidas antes de que los informes de que las islas se estaban hundiendo en el mar comenzaran a afectar las noticias.

La empresa marina Penguin Marine fue la primera en advertir del hundimiento, tras realizar las mediciones periódicas que se llevan a cabo para garantizar la seguridad de cada isla.

Nakheel, otra empresa de investigación en mares y océanos, contradijo el reporte de Penguin: "Nuestra encuesta de monitoreo periódica en los últimos tres años no observó ninguna erosión sustancial que requiera la alimentación de arena".

Lo cierto es que una imagen desde el espacio mostraba los efectos de la pérdida de arena y cómo algunos de sus canales de navegación estaban obstruidos por los sedimentos.


El despacho Docklands Dutch ha diseñado y desarrollado un plan maestro de 89 islas flotantes, dando a los inversionistas actuales de "El mundo" la oportunidad de comprar un paraíso flotante.


La solución sería ofrecer a los inversores una opción que sea más factible y rentable de construir sobre las masas de tierra existentes, al tiempo que incorpora varias ventajas medioambientales.

Las 89 islas flotantes incluyen desarrollos flotantes residenciales y comerciales con una superficie total de 220,000 metros cuadrados.

Recientemente el mapamundi artificial de Dubái es noticia por unas imágenes tomadas desde el espacio, en concreto desde la Estación Espacial internacional.

Estas imágenes muestran cómo las ‘fronteras’ de las islas artificiales se están diluyendo y el agua come cada vez más terreno. Es decir, parece que esta Tierra artificial se está hundiendo sobre las aguas.


De acuerdo con algunos reportes, la arena utilizada para construir las islas está volviendo lentamente al mar de donde vino.

Los canales entre las islas se están volviendo a llenar, y si continúa de esta manera, el mundo entero pronto estará de vuelta bajo la superficie del océano.

Para crear este archipiélago artificial se emplearon más de 300 millones de metros cúbicos de arena y 47 millones de toneladas de roca, inversión que, por lo visto, no sirvió de mucho.

Al parecer no solo El Mundo se está hundiendo, pues la otra isla Palm Jumeirah, la primera construida en Dubái, se está hundiendo 5 milímetros al año, como lo informó la firma europea de prospección terrestre Fugro NPA Ltd.


Además, por el calentamiento global, el aumento del nivel del mar terminará por afectar a Palm Jumeirah.

Sin embargo, Nakheel, el desarrollador de Palm Jumeirah, negó los informes.

"La integridad de todos los edificios, servicios públicos e infraestructura en Palm Jumeirah es un testimonio del hecho de que no ha habido hundimiento".
“Cualquier asentamiento en el suelo, incluso de tan solo 5 milímetros, generaría manifestaciones físicas obvias, como grietas en la mampostería, tuberías con fugas, ventanas rotas, etc”, dijo un vocero de la empresa desarrolladora.


domingo, 23 de febrero de 2020

¿Quiénes eran Diógenes y los cínicos? La Autarquía.

HISTORIA DE LA FILOSOFIA. UNED



I Título:

¿Quiénes eran Diógenes y los cínicos? La Autarquía.

II Importancia filosófica:

Éstos son buenos tiempos para el cinismo, inmejorables para el sarcasmo como forma crítica. La cultura se ha popularizado, vulgarizado. Hoy la gente no aspira a la sabiduría sino a la fama. El consumismo se ha apoderado de la sociedad, por lo que deberíamos escapar de la civilización a la naturaleza, o lo que nos quede de ella. Dejando a nuestras espaldas tanta perversión civilizadora y tanto progreso desconcertado.
Transmutar los valores fue el viejo lema del cínico Diógenes. Pero en una sociedad de pacotilla, ¿para qué subvertir los valores? ¿Para qué esforzarse en troquelar de nuevo las mondas, si la inflación-ética y política-anula los efectos de cualquier falsificación? Tal vez una característica del cínico moderno sea la renuncia al escándalo con el que el cínico antiguo se enfrentaba a la sociedad. Son muchos los cínicos modernos, pero van sin el viejo manto y sin la alforja, disimulados y consentidos. El cínico hoy podría decir: ser inteligente y cumplir con una tarea sería de tener una conciencia desgraciada, por eso para ser feliz, al hombre, sólo le bastaría con ser tonto y tener trabajo.


III Ideas principales, contexto:

En la antigua Grecia el perro era el animal impúdico por excelencia. Era un insulto apropiado motejar de “perro” a quienes, por afán de provecho o en un arrebato pasional, infringían las normas del mutuo respeto, el decoro y la decencia. Del apelativo perro (κυων) tomaron el nombre los cínicos, aunque para Diógenes, el más ilustre cínico, no era un insulto. Había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro le debió parecer perfecto para reflejar su conducta.
El cinismo respondía a algunas de las exigencias de fondo de la antigüedad. El cinismo denunciaba las grandes ilusiones que sacuden vanamente a los hombres, es decir; la búsqueda de placer, el apego a la riqueza, el ansia de poder, el deseo de fama, etc.

Estaban convencidos que estas ilusiones conducen al hombre a la infelicidad. Además propagaron el ideal de vida natural y el cosmopolitismo rechazando la existencia del estado, y afirmando que para el sabio no hay patria, ni leyes, ni familia, ni diferencias de clase.

Los cínicos están en constante contraposición con las ideas platónicas. Rechazaban la teoría platónica de las ideas, es decir, para los cínicos sólo existe lo que puede ser percibido por los sentidos. Frente al carácter aristocrático de la filosofía platónica los cínicos representaban su réplica crítica y subversiva. Como señala Carlos García Gual, La secta del perro, frente a los grandes sistemas filosóficos, como el platónico o el aristotélico, los cínicos utilizaron la sátira y la burla, el pensamiento anecdótico.

Como precursor del cinismo nos encontramos con Antístenes. Fue discípulo de Gorgias del que aprendió a amar la retórica. Posteriormente pasó a ser discípulo de Sócrates y fue ahí donde encontró la senda de la perfección moral. De Sócrates tomó algunos de los trazos de su ética y su ascética: el anteponer a todo lo demás el cuidado del alma, el menosprecio de los bienes de fortuna, la crítica a los políticos y demagogos, etc.

Diógenes Laercio, en Vidas de los filósofos ilustres, nos decía como Antístenes sostenía que la virtud surge de las obras, y no precisa ni de discursos muy largos ni de estudios científicos. Haciendo referencia al enciclopedismo de la Paideia platónica.

Uno de sus discípulos fue el célebre Diógenes de Sínope, estandarte del cinismo, acercarnos a su figura de forma simpática sería un error, este no es un soñador idílico en su tonel, sino un perro, que muerde cuando le apetece. El recuerdo de los mordiscos de Diógenes pertenece a las impresiones más vivas que se han conservado de la antigüedad. De ahí que el acuerdo humorístico de muchos ciudadanos de talante irónico con este filósofo se funde casi siempre en un malentendido que lo empequeñece.

Él es un tipo salvaje ingenioso, astuto, irónico. La imagen del cínico de no poseer pertenencias le da un porte soberano. Diógenes provocó la ruptura de la imagen clásica del hombre griego, y la nueva imagen que propuso fue pronto considerada como un paradigma.

Diógenes clamaba repetidamente que los dioses han concedido a los hombres fáciles medios de vida, pero que sin embargo los han ocultado a los ojos humanos. Por eso se propuso la tarea de volver a situar ante la vista de los hombres esos fáciles medios de vida, demostrando que el hombre siempre tiene a su disposición lo que necesita para ser feliz. Para él las necesidades verdaderamente esenciales del hombre son aquellas de tipo elemental que provienen de su animalidad.

Para Diógenes esta manera de vivir coincide con la libertad. Cuanto más se limitan las necesidades superfluas, más libre se es. En la libertad de palabra llegó hasta límites del descaro y la arrogancia y en la libertad de acción hasta extremos licenciosos.
Con esta libertad de acción Diógenes pretendía mostrar la no naturalidad de las costumbres griegas, aunque no siempre conservó la mesura.
Diógenes resumía el método que conduce a la libertad y a la virtud en dos nociones esenciales: el ejercicio y la fatiga, que consistía en la práctica de una vida adecuada para acostumbrar el físico y el espíritu a las fatigas impuestas por la naturaleza y al mismo tiempo habituar al hombre al dominio de los placeres o su desprecio.
Este desprecio por los placeres, que ya había predicado Antístenes, resulta esencial para la vida del cínico, pues el placer no sólo ablanda el cuerpo y el espíritu, sino que pone en peligro la libertad del hombre, pues lo puede convertir en esclavo de las cosas y de los hombres relacionados con los placeres. Diógenes estaba en total oposición con Platón. Diógenes refuta el lenguaje de los filósofos con el del payaso: «Cuando Platón formuló la definición de que el hombre es un animal bípedo e implume, definición que provoco el aplauso de los presentes, Diógenes desplumó un gallo y lo soltó en la escuela con las palabras: “Esto es el hombre de Platón ; lo que motivó el que se añadiera: “Con uñas planas”» (Diógenes Laercio,VI,40) Ésta, y no el aristotelismo, es la antítesis filosófica realista a las teorías de Platón. Platón es un pensador del señorío, por lo que Diógenes y los suyos  oponen una reflexión esencialmente plebeya. El cinismo se puede considerar como una réplica al ateniense idealismo señorial, réplica que va más allá de refutaciones teóricas. El académico diálogo de filósofos no concede a la posición materialista el lugar merecido, es más: no se le puede conceder, dado que el mismo diálogo presupone un acuerdo idealista. Platón no puede con Diógenes ya que éste habla con él en un diálogo con pelos y señales. Por eso Platón no le quedó otro remedio que difamarlo calificándolo de Sócrates enloquecido. Platón contra su voluntad, equipara al rival con Sócrates el dialéctico más grande.

Ésta es la anécdota más conocida del filósofo. Demuestra de un sólo golpe lo que la antigüedad entiende bajo el concepto de sabiduría filosófica: no tanto un saber teórico, sino más bien, un espíritu insobornable. La fascinación de esta anécdota radica en que muestra como el filósofo se emancipa del político. El cínico sólo aspira a gobernarse así mismo, con autarquía y serenidad. Esta anécdota muestra también como frente al intento de Platón y Aristóteles de convertirse en consejeros de príncipes, los cínicos dan la espalda al poder, la ambición y la autoridad.

Cierto día fue preguntado por su patria y contestó: “soy un ciudadano del mundo” La razón se hace apátrida en el mundo social y la idea de la auténtica vida se libera de las comunidades empíricas. De esta manera, renuncia a su identidad social para salvar su identidad existencial y cósmica. El concepto de cosmopolitismo es el regalo más valioso que hace Diógenes a la cultura mundial.
Una vez encendida la mecha del cinismo aparecieron otros personajes que merecen mención. Así es el caso de Crates, quien fue discípulo de Diógenes y una de las figuras más significantes de la historia del cinismo.

Crates reafirmó que la riqueza y la fama no son bienes y valores, sino que para el sabio constituyen males. En cambio son bienes sus contrarios, la pobreza y la oscuridad.
Diógenes convenció a Crates de que abandonase su riqueza y éste entregó su dinero a un banquero, a condición de que, si sus hijos permanecían profanos e incultos, les diese el dinero. Pero si se convertían en filósofos, lo distribuyese entre el pueblo; porque si sus hijos se hacían filósofos no necesitarían dinero.

Crates contrajo matrimonio con Hiparquia y juntos vivieron una vida bajo los ideales del cinismo. Tenemos noticias de cierto número de cínicos entre los que podríamos destacar a Bión de Borístenes, Menipo, Menedo incluso a Luciano el sarcástico.
El ocaso del cinismo más que por razones políticas y sociales se produjo por elagotamiento de su carga interna.


IV Ideas secundarias, literatura critica:

Los cínicos, y en especial Diógenes, practicaban la “anaideia”, que puede traducirse como “irreverencia”. Es lo que explica el peculiar y excéntrico carácter de nuestro protagonista, que disfrutaba criticando y provocando a la sociedad de su época. La moral cínica fue parcialmente absorbida por el estoicismo, si bien no de la misma manera. Si el cínico se muestra crítico con lo que considera que son los males de la sociedad y decide dejárselo claro a esta con sus acciones, el estoico lo enfoca de otro modo, siendo la manera de cambiar la situación imperante a través de la virtud, esto es, dando ejemplo y viviendo de manera virtuosa.

La filosofía de Diógenes no se entiende como un corpus cerrado. Y la razón es que apenas escribió nada y, como su vida fue tan curiosa, ha terminado por eclipsar a su pensamiento. Además, para él la sabiduría era un fin en sí mismo, estando todo hombre o mujer capacitado para alcanzarla con su esfuerzo.

Diógenes, (413- 324 a.e.m.) conocido como El Cínico, nació en Sinope, una ciudad de la región de Paflagonia. Acusado junto a su padre de falsificar monedas, huyó a Atenas cuando éste último fue encarcelado temiendo correr la misma suerte.
Una vez allí, fue en busca de Antístenes, fundador de la escuela Cínica, pues le llamaba la atención su modo de pensar y sus enseñanzas. Cuando llegó ante él maestro, Diógenes le pidió ser su discípulo, pero Antístenes, dándole un buen golpe con su bastón, lo rechazó. Lejos de rendirse, Diógenes inclinó la cabeza ante él y le dijo: «Pega, pega. No encontrarás bastón lo suficientemente duro para hacer que me vaya». Esta conducta sorprendió a Antístenes, quien finalmente lo aceptó como discípulo.

Lejos de su tierra y sin recursos, Diógenes se vio en la más absoluta pobreza. Un día observó como un pequeño ratoncillo corría y saltaba, libre de miedo y preocupación a ser sorprendido; no parecía angustiado por no hallar cobijo ni alimento. Esto hizo reflexionar a Diógenes sobre su existencia. Fue entonces cuando decidió vivir tan sólo con aquello que fuera absolutamente indispensable. Sus bienes eran una jarra, una bolsa, un bastón y su famosa tinaja, donde vivía.

Diógenes trataba a todo el mundo con sarcasmo. Acusó a Platón y a sus seguidores de superficiales y frívolos. Tildaba a los grandes oradores de «esclavos de la gente». Nadie se libraba de sus mordaces comentarios. Comía, hablaba y dormía donde y cuando le apetecía. Iba descalzo e infringía todas las «normas» de la «buena convivencia». Un día, señalando el pórtico del templo de Júpiter, exclamó: «Qué estupendo comedor han construido los atenienses para mí!»

Solía decir, «cuando veo a los gobernantes, a los físicos y a los filósofos que tiene el mundo, me siento tentado a creer que, por su sabiduría, el hombre se encuentra por encima de las bestias. Pero cuando, por otro lado, observo a los agoreros, a los intérpretes de sueños y a los que se creen grandes por tener honores y riquezas, no puedo evitar pensar que el hombre es el más idiota de los animales».
La parte de la Filosofía a la que Diógenes pertenecía, era a la moral, aunque nunca abandonó del todo las otras ramas de este saber. Un día, Diógenes, comenzó a dar un discurso en plena calle sobre algo que él consideraba importante y serio para los atenienses. Pero nadie parecía escucharle. La gente pasaba de largo, sin atender a sus palabras. Entonces empezó a cantar , mejor dicho, a gorgojear y trinar como un pájaro. Pronto estuvo rodeado de una multitud que no dejaba de mirarle, asombrada. Inmediatamente, el filósofo aprovechó la oportunidad para reprocharles su actitud: «Os paráis a escuchar como un tonto imita a un pájaro y pasáis de largo cuando un sabio os habla de cosas que deberían importaros».

Cuando Alejandro Magno pasó por Corinto y enterado de que Diógenes andaba por allí, sintió curiosidad por conocerlo. El gran Alejandro lo encontró tomando el sol, tumbado al lado de su tinaja y le dijo: «Soy el gran rey Alejandro». «Y yo el perro Diógenes», contestó el filósofo. «¿No me tienes miedo?», preguntó el gobernante. «¿Eres bueno o malo?», inquirió Diógenes. «Soy bueno», contestó Alejandro. «Y por qué debería temer a alguien que es bueno?», sentenció el sabio. Alejandro quedó admirado ante las respuestas y comentarios de Diógenes. No era extraño. El sabio indigente era un hombre que parecía estar por encima de todas las preocupaciones mundanas. «¿Quién de los dos es más rico: el que se contenta con su manta y su bolsa, o aquel que teniendo un reino entero no se conforma y se expone diariamente a innumerables peligros sólo para extender sus límites?». Esta pregunta dejó perplejo al gran Alejandro. Los miembros de su corte se sentía muy ofendidos por el trato que recibía el filósofo por parte del gobernante, sin ni siquiera haber pisado el palacio. Alejandro, al darse cuenta de esto, les dijo. «Si no fuera Alejandro Magno, me gustaría ser Diógenes».

En Egina, Diógenes fue capturado y llevado al mercado de esclavos para ser vendido. No parecía preocuparle mucho la situación. Es más, sugirió a la multitud que si alguien quería un amo, lo comprasen a él. Un hombre llamado Xeniades lo compró, le encargó la educación de sus hijos, tarea que el filósofo realizó fielmente, y le otorgó la libertad.

Durante el tiempo que fue esclavo, algunos de sus amigos intentaron liberarlo. Pero Diógenes se negó, argumentando que «el león no es esclavo de quien lo alimenta; el que alimenta es esclavo del león». Al meditar sobre su vida, Diógenes decía sonriendo que todas las maldiciones de las tragedias habían caído sobre él. No tuvo ni casa, ni ciudad, ni país, y vivió en la pobreza día tras día; pero resistió al destino con firmeza, a las reglas con la naturaleza, y a los trastornos del alma con la razón.
Algunos dicen que, llegando cerca de los noventa años, comió algo que le causó indigestión y murió. Otros, que cuando se sintió a esa edad como una carga, él mismo contuvo el aliento y causó su propia muerte. Al lado de la tumba donde fue enterrado, el pueblo de Atenas erigió un perro de mármol blanco, en honor al apelativo que se había ganado por como vivió. Su muerte ocurrió en el primer año de las catorceavas olimpiadas griegas, el mismo día que Alejandro Magno falleció en Babilonia.

El lado menos agradable lo podemos leer en el libro de Guillermo Fraile. Diogenes siempre andaba sucio, no usaba túnica, solo un palo y un zurrón de mendigo. Comía carne cruda y vivía en un tonel, despreciaba el pudor. Pretendía endurecer su cuerpo por medio de privaciones y fatiga, asi lograr la libertad completa. Tomó como modelo a Heracles «a cuya semejanza he domado bestias ferocísimas: ignominia, ira, temor, deseo, placer». Como desprecio a los ciudadanos, salió a plena luz del día «buscando un hombre». Frecuentaba compañía de malvados y prostitutas. Se mofaba de ciencia, arte, religión e instituciones. Solo admitía la educación cínica: para los jóvenes prudencia, para los viejos consuelo, para los pobres riqueza y para los ricos ornato. El sabio debe ser insensible a todo, menospreciar el respeto, librarse de necesidades, ser libre y natural, libre de artificios naturales de los que proviene ambiciones y guerras. Todos los hombres son hermanos y no debe haber clases sociales ni esclavos. El sabio no debe preocuparse de patria, familia o mujer, los hijos deben de ser comunes. A los cínicos no se les tomó en serio debido a sus extravagancias, ya que a menudo se burlaban de ellos.

Algunas citas:


“Probablemente los asnos se rían de ti, pero no te importa. Así, a mí no me importa que los hombres se rían de mí” –Diógenes
“El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe” –Diógenes
“La sabiduría sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres y de adorno a los ricos” –Diógenes
“El movimiento se demuestra andando” –Diógenes
“Un pensamiento original vale por mil citas insignificantes” –Diógenes

V Bibliografía consultada y utilizada:
Guillermo Fraile. “Historia de la Filosofía, escuela cínica”
Diógenes Laercio. “Vidas de los filósofos ilustres”.
Carlos García Gual. ”La secta del perro”
Sloterdijk. “Crítica de la razón cínica” “Kritik der zynischen Vernunft”
Giovanni Reale. “Historia del pensamiento filosófico y científico”


By Vykthor Schüler for UNED

viernes, 31 de enero de 2020

Sesgos cognitivos que te hacen decidir peor y los diferentes tipos de falacias




Debido a que corren buenos tiempos para falsedad, la mentira, la demagogia, la desinformación, la propaganda y manipulación de los medios he creido que sería una buena idea el recopilar algunas herramientas y tácticas que son empleadas contra la gente con el fin de combatir el Efecto Manada o Efecto Bandwagon.


TIPOS DE SESGOS COGNITIVOS

Un sesgo cognitivo es un efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento mental, lo que lleva a una distorsión, juicio inexacto, interpretación ilógica, o lo que se llama en términos generales irracionalidad, que se da sobre la base de la interpretación de la información disponible, aunque los datos no sean lógicos o no estén relacionados entre sí. Los sesgos sociales se denominan generalmente sesgos atribucionales y afectan a nuestras interacciones sociales de cada día, también están presentes en la probabilidad y toma de decisiones. Ante un estado de confusión, es importante precisar y destacar los mecanismos netamente cognitivos de los intelectivos ya que estos últimos corresponden en la intuición a sesgos preceptivos conocidos comúnmente como falacias.
Aquí va unas infografías, y una traducción algo libre de algunos sesgos cognitivos:


1.- Sesgo de anclaje: Tendemos a dar mas credibilidad a la primera información que conocemos de un determinado tema. El problema está en cuanto esa información está desactualizada u obsoleta. Esto es habitual en el SEO, donde a veces se piden cosas que ya no funcionan, y también en diseño, donde aún hay quien considera prioritario conceptos como «above the fold» (lo que se ve en pantalla antes de hacer scroll) cuando está ampliamente demostrado que este concepto ha perdido casi toda su importancia: Los usuarios hacen scroll.
2.- Disponibilidad heurística: Tendemos a dar mayor importancia a la información de la que disponemos (sobre todo si justifica lo que hacemos). ¿Quién no ha escuchado a un fumador que conoce a alguien que vivió 100 años y fumaba 2 paquetes a diario? En definitiva, no dar nada por sentado, y estar abiertos a contrastar y modificar nuestras creencias.
3.- Efecto «opinión de la mayoría»: Mientras más gente adopte una determinada opinión sobre algo, más probable es que acabemos adoptando nosotros esa misma opinión. Esto es un motivo por el que a veces es difícil avanzar en reuniones de grupo: los primeros que opinan a menudo logran que todos acepten sus opiniones. Sin embargo, en las discrepancias es donde a menudo hacemos hallazgos que permiten avanzar.
4.- Sesgo del punto ciego: No saber ver los sesgos cognitivos que nos condicionan es un sesgo en sí mismo. Se nos da mejor ver estas cosas en los demás que en nosotros mismos («No, no, a mí no me condiciona la publicidad»).
5.- Sesgo de apoyo a la elección: Cuando elegimos algo, tendemos a «quitarnos un peso de encima» por haber tomado la decisión, incluso si no es la mejor. Por eso, lo vemos como algo bueno incluso aunque haya señales de lo contrario (como cuando te compras esos zapatos tan bonitos que no necesitas y que quizá ni llegues a ponerte).
6.- Patrones ilusorios: Es cuando vemos patrones en cosas que no tienen relación real entre sí, pero que condicionan nuestras decisiones (por ejemplo, si en la ruleta ha salido muchas veces el rojo, cada vez vemos menos probable que salga de nuevo, aunque las posibilidades siempre son las mismas).
7.- Sesgo de confirmación: Solemos prestar mayor atención a las noticias e informaciones que confirman nuestras creencias previas, incluso aunque sean equivocadas, y a «ignorar» las que contradicen. De ahí la expresión «le entra por un oido y le sale por el otro».
8.- Sesgo de conservadurismo: Cuando aparece una información que contradice algo que creíamos saber, tendemos a hacer caso de la primera información antes que la nueva, porque nos cuesta cambiar nuestro sistema de creencias. Por esto (las evidencias previas indicaban lo contrario) costó tanto que la gente aceptara que la tierra es redonda.
9.- Sesgo de sobreinformación: Tendemos a almacenar más información de la que necesitamos antes de tomar decisiones, incluso cuando estas informaciones no van a aportar nada nuevo a lo que decidamos. La «inacción por sobreinformación» es que nunca creemos estar lo bastante informados para decidir, cuando en realidad estamos utilizando esto como excusa para no tomar ninguna decisión en absoluto. Cuando falta información, la intuición es una gran aliada, si sabemos escucharla.


10.- Efecto avestruz: Cuando decidimos ignorar la información que es negativa o nos perjudica. Esto ocurre cuando ignoramos o borramos opiniones negativas en redes sociales, o cuando los inversores miran menos el valor de sus acciones porque saben que el mercado está en un mal momento. «Si es malo, prefiero no saberlo».
11.- Sesgo de resultados: Es cuando valoramos una decisión como buena o mala en función del resultado que dió sin tener en cuenta otros factores. Si te apostaste hasta la camisa en una partida de póquer y ganaste, verás la decisión como buena, aunque está claro que hacerlo todos los días acabará costándote caro ;)
12.- Exceso de confianza: Algunos de nosotros sobreestimamos la confianza en nuestras habilidades, lo que nos puede hacer correr grandes riesgos en nuestras vidas. Los expertos en algo caen más a menudo en este tipo de excesos. Por ejemplo, los deportistas tienen mejores reflejos y capacidad de reacción que la media, pero casi todas las semanas algún futbolista tiene un accidente con su deportivo.
13.- Efecto placebo: Seguro que hemos oido alguna vez que los síntomas de un enfermo al que se le administra un placebo experimenta la misma mejoría que uno que ha recibido la medicina. Esto no significa que la medicina no sirva, sino que nuestro cerebro también pone de su parte en la recuperación.
14.- Sesgo pro-innovación: Cuando alguien que propone una innovación tiende a sobreestimar la trascendencia y a subestimar las limitaciones. Lo hemos visto en la cantidad de startups que no evalúan correctamente el alcance de sus innovaciones («¡He inventado el nuevo Twitter!»).
15.- Lo reciente es lo más: Se trata de aceptar las últimas informaciones como las más útiles, y quitar peso a noticias anteriores. Esto nos conduce al pensamiento cortoplacista, es decir, pensar que las cosas serán en el futuro igual que hoy, y nos hace perder capacidad para anticiparnos a cambios en el futuro.
16.- Prominencia: Es la tendencia a centrarnos en los rasgos más reconocibles de una persona o concepto. Por ejemplo, puede que nos aterre volar, a pesar de que estadísticamente es más probable morir en un accidente de coche.
17.- Percepción selectiva: Es cuando nos fijamos en lo que nos interesa, mientras pasamos por alto lo que no nos gusta o interesa tanto. Por ejemplo, los wireframes para una aplicación o sitio web se hacen en blanco y negro y sin imágenes, porque suele resultar más atractivo evaluar el diseño que centrar la atención en los contenidos. Por esto es mejor trabajar estos aspectos sobre esquemas donde no está presente el diseño final.
18.- Estereotipos: Esperar que alguien o algo tenga ciertas cualidades sólo por su apariencia. Es una forma de intuición muy efectiva (por ejemplo, nos ayuda a identificar enemigos o peligros) pero tendemos a utilizarlo en exceso, lo que nos hace cometer errores. ¿quién no ha prejuzgado a alguien por su aspecto para después descubrir que la realidad no se corresponde con nuestro juicio previo?
19.- Sesgo de supervivencia: Es el error lógico de concentrarse en los supervivientes de un proceso y omitir a aquellos que no sobrevivieron debido a su falta de visibilidad. Esto conduce a creencias excesivamente optimistas porque se ignoran los fracasos. Es decir, pensar que si montas una startup te forras seguro, porque sólo conoces los casos de éxito (y no el otro 90% que fracasa).
20.- Sesgo del riesgo cero: Los sociólogos saben que preferimos las certezas, incluso cuando son contraproducentes. Intentamos eliminar los riesgos para evitar daños, pero en ocasiones el daño puede ser mayor si no tomamos ningún riesgo (las compañías de discos no querían que cambiara nada cuando comenzó la piratería por internet. Las que no se adaptaron, acabaron desapareciendo).




TIPOS DE FALACIAS (síntesis)

Las falacias o falsas argumentaciones son errores que infringen las reglas del buen comportamiento del acto argumentativo; se trata de inferencias que no son válidas, pero que cuya forma recuerda a las de las argumentaciones válidas. Son argumentos que no tienen relación con las tesis puestas en discusión y se los utiliza en las argumentaciones cotidianas: insultar a alguien, amenazarlo, tratarlo de incompetente; pueden servir, además, para obligar al interlocutor a aceptar la validez de una tesis inconsistente.
Algunas falacias afectan al aspecto lingüístico propiamente tal, como ambigüedad, incomprensibilidad de los enunciados, ausencia de significados tras enunciados aparentemente significativos; otras se basan en la manipulación de los hechos.


Como hemos visto, las falacias son razonamientos erróneos o falsos, puede incurrirse en ellos por ignorancia o voluntariamente, como un modo de convencer mediante la razón.

Las falacias a la persona pueden clasificarse de la siguiente manera:
    1. Descalificación: desacreditar un argumento, descalificando a la persona que lo formula:
      1. Ataque personal directo (Ad Hominem-Ofensivo): descalificar la personalidad del oponente. Ej: «No debemos escuchar lo que él propone, todos sabemos que es homosexual». La opción sexual de una persona no afecta en nada su credibilidad y no tiene relación alguna con la aceptabilidad de un punto de vista.
      2. Ataque personal indirecto (Circunstancial): descalificar a una persona en virtud de las situaciones especiales en que se encuentra. “Es lógico que va a estar en desacuerdo con que se elimine la participación de los alumnos en el directorio del colegio, si es un alumno». Lo que se hace aquí es argumentar apoyándose en las condiciones en que se encuentra la persona y no en los argumentos que da en defensa de su punto de vista. Siempre es posible que alguien tenga «intereses creados», pero para evaluar una argumentación debemos centrarnos en la calidad de sus razones y no en otros aspectos imposibles de evaluar objetivamente.
      3. Envenenar el pozo: descalificamos directamente al oponente antes de que emita su opinión, de tal forma que su defensa se vuelve imposible. No se quiere dejar agua para cuando llegue el contrincante. Pretende negar que esté calificado para que dé una opinión. Por ejemplo: «no debemos aceptar el punto de vista del periodista. Es sabido que los periodistas tergiversan las noticias de acuerdo con la conveniencia del medio al cual representan». Lo que aquí se señala es que quién sostiene el punto de vista es un «mentiroso», con lo que anulamos cualquier posibilidad de aceptar lo que se dice. Lo que se hace es atacar a la persona (además basado en una generalización) en vez de mostrar las debilidades de su argumentación.
    2. Apelar a la ignorancia (ad ignorantiam): consiste en defender la verdad o falsedad de un enunciado basándose en la idea de que nadie ha probado lo contrario. Ejemplo: «los extraterrestres existen porque nadie ha probado lo contrario».
    3. Apelar a la autoridad: constituye una falacia cuando se tergiversa la intención de las palabras o se cita a un personaje que no tiene nada que ver con el asunto tratado o con esa esfera del conocimiento.
    4. A la autoridad de una persona: se utiliza el prestigio de una persona conocida o famosa. Ejemplo: «esta dieta es muy saludable. Lo dice Nicole Kidman». Nicole Kidman puede verse saludable (y bella), pero no es una entendida en nutrición.
    5. Al consenso (ad populum): apelar a la opinión de las mayorías. Por ejemplo: «la mayoría de las personas está de acuerdo con un toque de queda para adolescentes, por lo tanto debe ser impuesto legalmente». El que la mayoría tenga una determinada opinión, no hace que esa opinión sea la más razonable.
    6. Apelar a la misericordia (ad misericordiam): en reemplazo de razones que apoyan la tesis, se apela a la bondad de la persona. Consiste en apelar a la piedad para lograr el asentimiento cuando se carece de argumentos. Trata de forzar al adversario jugando con su compasión (o la del público), no para complementar las razones de una opinión, sino para sustituirlas. Ejemplo: «sin embargo, el presidente Lagos y sus ministros no vacilan en aplicar sus recetas a expensas de empeorar la situación de los más pobres» (se recurre a los sentimientos).
    7. Apelar al temor (ad baculum): se hacen uso de amenazas o amedrantamientos de forma implícita. Por ejemplo: «creo que nadie estará en desacuerdo conmigo. ¿o piensan que no debo aprobarlos en el examen». Dicho por un profesor, es más una amenaza que un argumento.
    8. Pregunta Compleja: implica formular preguntas que suponen la aceptación de una información previa. Ejemplo: «¿cómo hace usted para evadir los impuestos?» En la pregunta se da por hecho que la persona evade impuestos, sin corroborar que realmente lo hace.


Luego están los razonamientos falaces:
    1. Accidente y accidente inverso: Utilización incorrecta del los modos de razonamientos deductivos e inductivos.
    2. Regla general para caso particular: Obedece a la idea de deducir impropiamente una aplicación de una regla general a un caso particular que no se ajusta a ella. Ejemplo: «todas las aves tienen plumas. El pingüino no tiene plumas. El pingüino no es ave.»
    3. Generalización apresurada: Consiste en utilizar incorrectamente el razonamiento inductivo, enunciando una regla general a partir de las excepciones. Ejemplo: «Pedro es un gran conquistador y es tartamudo. Todos los tartamudos son grandes conquistadores».
  1. Causa falsa (Non causa pro causa): consiste en establecer como causa de un hecho aquello que lo precede inmediatamente en el tiempo. Ejemplo: “el viernes me internaron en el hospital, el sábado mi perro enfermó y el domingo murió. Mi perro murió de pena porque yo no estaba con él».
  2. Petición de principios (Petitio principi –tautología- circularidad): argumentamos a favor de nuestro punto de vista, entregando una razón que es equivalente a este. En otras palabras, uso los mismos principios que se tratan de fundamentar. Ejemplo: «es imposible que Ana me ame, porque es algo que no puede ocurrir».
  3. Premisa contradictoria (Ignorantio elenchi): una afirmación usada como apoyo es incompatible con lo que se afirma en otra expresión, también usada como apoyo. Ejemplo: «Yo creo que los alumnos tienen derecho a elegir libremente a sus representantes para el centro de alumnos; ya que es algo que solo los estudiantes pueden decidir. Pero, naturalmente, yo estoy de acuerdo con el reglamento establecido por el director del colegio, en el sentido de que para participar solo deben ser escogidos los alumnos más aplicados».
  4. Equivoco: consiste en utilizar una palabra o frase con distintos sentidos dentro de un mismo razonamiento, lo que genera obviamente conclusiones falsas. Ejemplo: «la muerte es el fin (término) de la vida, por lo tanto, toda vida debe tener como fin (objetivo) la muerte».
  5. Ambigüedad (Anfibología): aparece cuando se argumenta a partir de premisas cuya formulación es ambigua o confusa debido a una redacción descuidada. La premisa es falsa en un sentido y en otro no. Esto ocurre especialmente en los titulares de los diarios, donde por razones de estilo o para lograr mayor sensacionalismo, se incurre en ambigüedades como: “abuelita asesina delincuente”.
  6. Falsa analogía: comparar situaciones diferentes como si se tratara de la misma. Ejemplo: «¡por qué los estudiantes no podemos consultar los libros mientras rendimos los examenes? Los médicos consultan sus libros para recetar algún medicamento y los abogados, los códigos para preparar su defensa».

FALACIAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA POLÍTICA

Las falacias se usan frecuentemente en artículos de opinión en los medios de comunicación y en política. Cuando un político le dice a otro «No tienes la autoridad moral para decir X», puede estar queriendo decir dos cosas:
Usar un ejemplo de la falacia del ataque personal o falacia ad hominem, esto es, afirmar que X es falsa atacando a la persona que la afirmó, en lugar de dirigirse a la veracidad de X.
No ocuparse de la validez de X, sino hacer una crítica moral al interlocutor (y de hecho es posible que el político esté de acuerdo con la afirmación). En este último caso, la falacia consiste en evadir el tema, dando sólo una opinión, no relevante, sobre la moralidad del otro.
Es difícil, por ello, distinguir falacias lógicas, ya que dependen del contexto.
Otro ejemplo, muy extendido es el recurso al Argumentum ad verecundiam o falacia de la autoridad. Un ejemplo clásico es el Ipse dixit («Él mismo lo dijo») utilizado a lo largo de la edad media para referirse a Aristóteles. Un ejemplo más moderno es el uso de famosos en anuncios: un producto que deberías comprar/usar/apoyar sólo porque tu famoso favorito lo hace.
Una referencia a una autoridad siempre es una falacia lógica, aunque puede ser un argumento racional si, por ejemplo, es una referencia a un experto en el área mencionada. En este caso, este experto debe reconocerse como tal y ambas partes deben estar de acuerdo que su testimonio es adecuado a las circunstancias. Esta forma de argumentación es común en ambientes legales.
Otra falacia muy usada en entornos políticos es el Argumentum ad populum, también llamado sofisma populista. Esta falacia es una variedad de la falacia ad verecundiam: consiste en atribuir la opinión propia a la opinión de la mayoría y deducir de ahí que si la mayoría piensa eso es que debe ser cierto.
En cualquier caso muchas veces la propia premisa de que la mayoría piense eso puede ser falsa o cuando menos dudosa ya que, en muchos casos, dicha afirmación no puede ser probada más que con algún tipo de encuesta que no se ha realizado. En caso de ser cierto tampoco se justifica el razonamiento porque la mayoría piense eso. Se basa en la falsa intuición de que el pueblo tiene autoridad, tanta gente no puede estar equivocada. Se suele oír con frases del tipo todo «el mundo sabe que…», o «…que es lo que la sociedad desea», así como «la mayoría de los españoles sabe que…».




FALACIAS DE LA ARGUMENTACIÓN (lógicas, formales, lingüisticas, etc). Ampliación: explicación y ejemplos.


Argumentum ad consequentiam o argumento dirigido a las consecuencias: Es un argumento que concluye que una premisa (típicamente una creencia) es verdadera o falsa basándose en si esta conduce a una consecuencia deseable o indeseable. Es una falacia porque basar la veracidad de una afirmación en las consecuencias no hace a la premisa más real o verdadera. Asimismo, categorizar las consecuencias como deseables o indeseables es intrínsecamente una acción subjetiva al punto de vista del observador y no a la verdad de los hechos.
  • «El presidente no ha robado fondos del Estado, porque si lo hubiera hecho, habría perdido las elecciones».
  • «Dios debe de existir, porque si no existiera no habría moral y el mundo sería horrible».
  • «El jugador hizo todo lo que pudo, porque, si no, no hubiéramos ganado el partido».
Petición de principio o petitio principii o fe de origen: Es una falacia que ocurre cuando la proposición a ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas de las que parte el razonamiento.
  • Ejemplo: para probar falazmente que Pablo dice la verdad argumentaríamos del siguiente modo diciendo que «Cuando Pablo habla no miente y que por tanto, cuando está hablando Pablo, está diciendo la verdad». En una lógica bivalente, con tertium exclusum,premisa y conclusión están afirmando la misma verdad, que no miente o, lo que es lo mismo, que en ambos casos dice la verdad. La falacia es más útil cuando tiene una longitud adecuada como para hacer olvidar al receptor que la conclusión ya fue admitida como premisa.
Falacia de las muchas preguntas o pregunta compleja con la cual, el mero hecho de responder la pregunta implica presuponer en la respuesta algo que no se quiere asumir como cierto. La finalidad de dicha falacia es que el adversario dialéctico asuma en su contestación alguna información que no se quiere conceder bien por falsa o bien porque dicha concesión perjudica gravemente la argumentación que pretende sostener. Para sortear dicha falacia lo idóneo sería no contestar, para no dar información extra que no se desea conceder al interlocutor.
  • Ejemplo: ¿Todavía golpeas a tu esposa? Una respuesta negativa significará que la persona ha pegado a su esposa en un momento anterior, la afirmativa que no sólo que lo haces en la actualidad sino que lo haces desde tiempo atrás. En este tipo de preguntas se da por supuesto el hecho por el que se pregunta, y si este hecho no ha sido asumido antes por los interlocutores, la pregunta se vuelve capciosa: se incurre en la falacia de las muchas preguntas.
Non sequitur: Las razones dadas para soportar una afirmación son irrelevantes o no relacionadas.
  • Ejemplo: «Tengo miedo al agua, así que mi deporte será el puenting» o «me gusta conducir por eso me compro un Toyota». En cualquiera de los casos hacer puenting o comprarse un Toyota no depende directamente de la razón dada ya que hay muchos más coches o deportes que se han descartado sin que la razón dada sea relevante, puede producir auto-engaño por no aclarar los verdaderos motivos por los que se toma una decisión. Una manera de clarificar esta falacia es reorganizando el argumento para colocar la razón y la conclusión de manera que la incongruencia se haga evidente.
  • Ejemplo: «Me gusta conducir y por eso me compro un Toyota»; reordenando: «Me compro un Toyota porque me gusta conducir», algo que podría ser cierto o no pero que seguramente no era lo que se pretendía decir cuando se especificaba un Toyota.
  • Ejemplo: «Estamos en España así que pasaremos calor». Reordenando: «Pasaremos calor porque estamos en España».
  • Ejemplo: «Me gustan los aviones por eso hago paracaidismo». Reordenando: «Hago paracaidismo porque me gustan los aviones».
  • Ejemplo: «Ella no tiene hijos por eso no estoy de acuerdo con las prácticas educacionales de la profesora». Reordenando: «No estoy de acuerdo con la profesora porque ella no tiene hijos».

Argumentum ad baculum o argumento dirigido al bastón o al mando o argumento por la fuerza: es un argumento donde la fuerza, coacción o amenaza de fuerza es dada como justificación para una conclusión. Es un caso especial negativo del argumentum ad consequentiam. Este tipo de falacia se da en los casos en los que se duda en intervenir o no, en un conflicto. Se basa la decisión en algunos, en la consecuencia de actuar o no actuar, lo que justifica la intervención. Sin embargo, aunque estas decisiones preventivas previas, modifican forzosamente las predichas y subjetivas consecuencias, no aclaran la necesidad de actuar o no aseguran la verdad de las premisas en las mismas. El miedo a las consecuencias no puede ser el motor de ninguna decisión ni es capaz por sí mismo de hacer más veraz una posibilidad.
  • Ejemplo: «Iraq tiene armas de destrucción masiva. Como esto puede provocar una guerra muy peligrosa debe ser verdad y por tanto es necesaria una intervención».
  • Ejemplo: «Debes creer en Dios, porque si no lo haces irás al infierno».
La única manera de saber la veracidad de una afirmación es basándose en los argumentos que la apoyen. La intervención, es una manera específica de resolución, es también una acción que es independiente de la veracidad de la afirmación y tiene más que ver con la inteligencia para discernir cual es la mejor manera de actuar. Esta vez si que en función de las consecuencias deseadas y a partir de las verdades encontradas, situación, entorno, etc. También es posible que se sea consciente de lo falaz de nuestra lógica y que igualmente por otras razones, egoísmo, intereses o por miedo a la simple probabilidad no nula de amenaza prefiera uno equivocarse y actuar como si estuviera seguro a esforzarse en hallar la verdad.


Conclusión irrelevante o ignoratio elenchi o refutación ignorante o eludir la cuestión: es la falacia lógica de presentar un argumento que puede ser por sí mismo válido, pero que prueba o soporta una proposición diferente a que la que debería apoyar. Aristóteles creía que todas las falacias lógicas podían ser reducidas a ignoratio elenchi. También en algunos casos estas conclusiones irrelevantes son intentos deliberados por parte de manipuladores, expertos en falacias lógicas, de cambiar el asunto de la conversación.
  • Ejemplo: Pablo es un buen deportista y debe ganar la copa. Después de todo, es un buen tipo, ha donado mucho dinero y es miembro de una ONG. Las donaciones o preferencias solidarias no tienen que ver con el merecimiento deportivo de una copa. Tu quoque (‘tú también’ en latín), es un tipo específico de ignoratio elenchi porque se basa en que la premisa o consejo presentado por una persona es falsa porque esta misma persona no la sigue.
  • Ejemplo: «Thomas Jefferson decía que la esclavitud estaba mal. Sin embargo, él mismo tenía esclavos. Por lo tanto se deduce que su afirmación es errónea y la esclavitud debe estar bien».

Argumentum ad hominem o argumento dirigido al hombre: consiste en replicar al argumento atacando o dirigiéndose a la persona que realiza el argumento más que a la sustancia del argumento. Tu quoque en el que se desvelan trapos sucios suele ser un mecanismo.
  • Ejemplo: Dices que este hombre es inocente pero no puedes ser creíble porque tú también eres un criminal.

Falacia del hombre de paja o argumentum ad logicam: es una falacia lógica basada en la confusión de la posición del oponente. Generar un «hombre de paja» es crear una posición fácil de refutar y luego atribuir esa posición al oponente para destrozarlo. En realidad el argumento real del oponente no es refutado sino el argumento ficticio que se ha creado. El nombre viene de los hombres de paja que se usan para entrenar en el combate y que son fáciles de abatir. Es decir, se atacan los flecos o posibles malinterpretaciones que se puedan hacer de la premisa. Ejemplo:
  • Pedro: «Pienso que los niños no deberían correr por calles con mucho tráfico».
  • Juan aprovecha y crea una posición clara de ataque: «Yo pienso que sería estúpido encerrar a los niños todo el día sin respirar aire limpio».
De esta manera, Juan puede atacar una posición radical y fácil que Pedro nunca quiso dar a entender. La única manera de evitar el hombre de paja es que Pedro lo destruya antes que Juan o poner en evidencia la intención de Juan de crearlo para confundir.

Argumentum ad silentio o argumento dirigido al silencio: consiste en considerar que el silencio de un ponente o interlocutor sobre un asunto X prueba o sugiere que el ponente es un ignorante sobre X o tiene un motivo para mantenerse en silencio respecto a X. En relación con esta falacia, es necesario hacer referencia a la doctrina jurídico-procesal llamada «de los actos propios», por la cual, en una de sus aplicaciones más frecuentes, si una de las partes en un proceso no alega cierto hecho, dato, prueba o argumento disponiendo de trámite para hacerlo, se presumirá que carece del mismo. Por tanto, aunque lógicamente el argumentum a silentio o ex silentio es una falacia, porque el silencio de un interlocutor no puede tomarse como prueba de certidumbre de lo dicho por un interlocutor contrario, en el terreno de la pura retórica puede ser un indicio de falta de argumentos o de falta de capacidad para contrarrestar dialécticamente los argumentos expuestos por la adversa. Esta presunción se realiza en el terreno jurídico por ser este un terreno subjetivo marcado por leyes que están hechas para que la mayoría pueda quedar satisfecha. Y esto es así porque la mayoría posee el prejuicio de que el silencio de un interlocutor implica la falta de argumentos o un motivo particular para tenerlo y también porque el que rompe el estado de normalidad tiene la obligación de probar con argumentos las acusaciones. Véase Falacia de eludir la carga de la prueba.


Hipótesis ad hoc: en filosofía y ciencia, ad hoc significa con frecuencia la adición de hipótesis corolarias o ajustes a una teoría filosófica o científica para salvar la teoría de ser rechazada o refutada por sus posibles anomalías y problemas que no fueron anticipados en la manera original. Véase también falacia del francotirador en el que las consecuencias o el orden lógico que se supone debería preverse se desarrolla después de ver los datos. Filósofos y científicos se comportan de manera escéptica ante las teorías que continuamente y de manera poco elegante realizan ajustes ad hoc o hipótesis ad hoc ya que estas son con frecuencia características de teorías seudocientíficas. Gran parte del trabajo científico recae en la modificación de las teorías o hipótesis ya existentes, pero estas modificaciones se distinguen de las modificaciones ad hoc en que los nuevos cambios proponen a su vez nuevos medios o contraejemplos para ser falsificados o refutados. Es decir, la teoría tendría que cumplir con las nuevas contenciones junto con las anteriores.


Ad ignorantiam o argumento dirigido a la ignorancia: Es una falacia lógica la cual afirma que una premisa es verdadera sólo porque no ha sido probada como falsa o que la premisa es falsa porque no ha sido probada como verdadera. Esto es una falacia porque la veracidad o falsedad de cualquier afirmación es independiente de nuestro conocimiento. Si bien es cierto, sin conocimiento o prueba no se puede ejecutar ninguna acción sin riesgo. Es decir, esta falacia produce que si uno, es decir, subjetivamente o debido a nuestro propio conocimiento encuentra una premisa increíble o poco probable, la premisa puede ser asumida como no verdadera o alternativamente que otra premisa más conocida o preferida pero no probada es la verdadera o la más probable. Con esto, lo que se hace es subjetivizar el estado de verdad o falsedad de las cosas al propio conocimiento o familiaridad del individuo con estas, algo que evidentemente es erróneo. Véase también el modelo de navaja de Occam es decir, un argumento dirigido a la complejidad, que aunque falaz, estrictamente, es un método que inevitablemente a falta de pruebas se sigue usando porque guarda una verdad implícita: en igualdad de condiciones, la sencillez es preferible a la complejidad.


Falacia del efecto dominó o pendiente deslizante: es un tipo de falacia lógica que argumenta que si se realiza un determinado movimiento o acción en una determinada dirección esta generará un cascada de eventos uno tras otros en la misma dirección. Esta falacia está basada en las falacias de asociación, las falacias de causa simple, las falacias post hoc, ergo propter hoc y sobre todo en la falacia de recurso de probabilidad que conduce a la paranoia. La falacia consiste en que una vez realizado el primer movimiento en una dirección se continuará inevitablemente en la misma dirección, algo que es probable pero que no debe considerarse cierto. Para evitar caer en la falacia se deben aportar argumentos para la conexión entre los sucesos y tener en cuenta que a medida que se desencadenan más sucesos la probabilidad de que estos ocurran es siempre menor. Este tipo de argumentación es beneficiosa en demagogia ya que aprovechando el sesgo de falsa vivencia consigue despertar la paranoia y el miedo en los receptores. La probabilidad de un suceso no implica su certeza. Esta falacia se usa también con la falacia del hombre de paja de la siguiente manera:
  1. A sucede;
  2. B inevitablemente sucederá (se aplica la falacia del efecto dominó);
  3. B es un suceso detestable (es un suceso fácilmente defendible al que el locutor no quería llegar);
  4. por consiguiente A también es detestable (consecución de la falacia del hombre de paja.
La conexión entre el suceso A y suceso B puede ser falaz o no serlo y depende de si se aportan suficientes argumentos. Véase también teoría del dominó donde se explica que un argumento independiente es necesario para explicar por qué un principio similar al domino es aplicable a las propias circunstancias.


Recurrir a las emociones o dirigido a las emociones: en esta falacia el locutor trata de manipular las emociones del receptor, más que usar argumentos válidos, para demostrar la validez o invalidez de los argumentos del contrario. Dentro de esta falacia se encuentran otras como, recurrir a las consecuencias, recurrir al miedo, recurrir a la culpa, recurrir al ridículo, recurso del victimismo y demás falacias en las que las emociones o estados subjetivos de uno o varios individuos se usan como argumento para demostrar la veracidad o falsedad de una aseveración. Especial atención para el recurso del victimismo en el que se mezclan el Argumentum ad hominemataques o argumentos sobre las personas y una apelación a las emociones. Ejemplos:

Falacia del recurso del victimismo:
  • Pedro: X pesa 50 Kg.
  • Juan: eso no es cierto, X pesa 100 Kg, lo pesé hoy con la báscula.
  • Pedro: esta persona siempre me está atacando afirmando que miento.
Trata de imponer su punto de vista, es injusto. Haga el favor de disculparse, mi opinión merece ser respetada y no puede imponer la suya sobre la de los demás. Es usted ‘un dictador. Aunque, lo predicado por Pedro pudiera ser cierto no tiene nada que ver con la verdad o falsedad del argumento, pero permite desviar la atención de los datos y verdaderos argumentos. La mejor forma de evitar la falacia es poner en evidencia que el tema tratado y el recurso de victimismo son temas diferentes y que deben tratarse por separado. Falacia de recurrir a las consecuencias: El futbolista hizo todo lo que pudo, de otra manera no se hubiera ganado; donde se recurre a la consecuencia positiva o a la felicidad del momento para ganar aceptación. Falacia de recurrir al miedo o argumentum ad metam o argumentum in terrorem: Si no te gradúas siempre serás pobre o Dios existe y si no crees en él, arderás en el infierno o si no actuamos ahora después será demasiado tarde. Ninguno da argumentos sobre su premisa principal tan solo se limitan a presentar una ilusión negativa o falsa vivencia que afecte a tus emociones.

Recurrir al ridículo: Esta falacia se parece a la falacia «recurrir a las emociones» porque se presentan los argumentos del oponente de modo que estos parezcan ridículos o irrisorios. Con frecuencia esta falacia es una extensión de un intento por crear una falacia de hombre de paja del argumento actual. Ejemplo: «Si la teoría de la evolución fuera cierta, ¡sería decir que tu abuelo era un gorila!». O este otro ejemplo:
  • Pedro: Deberían subir el precio de las balas.
  • Juan: Claro, al irte de caza ¿te imaginas pedir un crédito para poder comprarlas?
En esta falacia se ridiculiza el argumento. No confundir con la falacia de argumentum ad hominem en el que se ataca a la persona para derrumbar su argumento. Tampoco confundir con reductio ad absurdum (reducción al absurdo) o prueba por contradicción que correctamente construida no es una falacia sino un argumento lógico que además es usado en matemáticas. Reducción al absurdo significa encontrar una excepción de alguna premisa que de manera consensuada o probada la haga falsa o absurda. Ejemplo:
  • Pedro: No vayas a la fiesta.
  • María: ¿Por qué no?
  • Pedro: Porque hay chicos que se aprovechan.
  • María: Ok, entonces tampoco iré a la universidad, puesto que también hay chicos aprovechados.
  1. Todas las creencias tienen igual validez;
  2. yo creo que todas no tienen validez;
  3. como tú dices que todas tienen validez y la mía es una creencia, ésta también debe ser válida, por lo que te contradices.

Argumentum ad populum o «dirigido a las personas» o «dirigido al número de personas» o «dirigido a la mayoría» o «tiranía de la mayoría»: es un argumento falaz que concluye que una proposición debe ser verdadera porque muchas personas lo creen así. Es decir, recurre a que «si muchas personas lo creen así, entonces será así». En ética el argumento falaz sería «si muchos lo encuentran aceptable, entonces es aceptable». Esta falacia hace uso del prejuicio efecto carro ganador. Esta falacia es un tipo de falacia genética o basada en el origen de las cosas. Es una falacia porque el mero hecho de que una creencia esté ampliamente extendida no soporta o no la hace necesariamente correcta o verdadera. Esto se basa en que si una opinión individual puede ser incorrecta, entonces la opinión sostenida por muchas personas también puede serla. La veracidad o falsedad de una afirmación es independiente o no reside en el número de personas que creen en ella. Esta falacia se usa mucho en publicidad.
  • Ejemplo: «50 millones de fans no pueden estar equivocados» o «la marca X es la marca líder en Europa, por eso deberías comprar productos de esta marca» o «la mayor parte de la gente del planeta cree en algún dios, y no se conocen entre sí, eso no puede ser coincidencia: Dios debe existir» o «los ecologistas dicen que el calentamiento global está sucediendo porque la mayoría de los científicos dicen y lo creen así».
Esto es una afirmación falaz, sin embargo, la ciencia trabaja sobre la evidencia no el voto popular, así es apropiado fijarse más en las evidencias que se presentan más que en el número de personas que lo afirman o lo niegan. Esto lleva a que los resultados en democracia no pueden catalogarse como buenos o malos por el número de votantes tan solo se puede afirmar que el resultado es el que el mayor número de personas quiere y eso en democracia debe ser suficiente. Votar por una solución o voto plural como método para saber si una afirmación es cierta o falsa es falaz e incorrecto. Un espectador de un juicio que observa una votación y no los argumentos no puede deducir después de la votación o por el resultado si lo votado es cierto o no. Esto es así porque la votación pudo haberse llevado a cabo a través de los prejuicios y no a través de los argumentos. De igual manera si la lógica es llevada solo a través de argumentos sólidos no sería necesaria la votación.
Tanto la democracia como los juicios no obvian esto sino que simplemente hacen la falacia irrelevante definiendo leyes que son subjetivas más que objetivas. Es decir, no se trata de hallar la verdad o lo mejor posible sino de encontrar una solución que agrade a la mayoría. En los juicios por votación existe para evitar, en lo posible, un efecto carro ganador, la presunción de inocencia y además la idea de que la simple posibilidad, suposiciones o pruebas circunstanciales no deben ser tenidas en cuenta por el jurado. Existen excepciones como en etiqueta y protocolo. Estas solo dependen de la aceptación mayoritaria de estos, es decir, son totalmente subjetivos al número así que un argumento ad populum no es falaz en para estos casos.
  • Ejemplo: En Rusia la mayoría piensa que es cortés entre hombres besarse en cada encuentro. Por consiguiente, es cortés para los hombres hacerlo en Rusia. Otra excepción es cuando el argumentum ad pópulum implica implícitamente un argumento «de seguridad» por convención pero no se centra en si es mejor o peor el sistema.
  • Ejemplo: Todos conducen por la derecha. Por tanto, para no tener problemas deberías conducir por la derecha.

Argumentum ad náuseam: es un tipo de falacia dirigida a las emociones en el que las personas creen que una afirmación es más probable de ser cierta o más probable de ser aceptada como verdad cuanto más veces ha sido oída. Esta falacia está dirigida a las emociones porque el hastío o ad náuseam que se genera subjetivamente o en cada persona por la repetición de la afirmación es tal que puede hacer cambiar el concepto de ésta sin llegar a escuchar ningún argumento válido. De esta manera, un argumentum ad náuseam es aquel que emplea repetición constante de una afirmación hasta que los receptores se convencen de esta. Este tipo de técnica falaz es usada mucho en política donde sin emplear argumentos, pruebas o evidencias de un hecho se repite una y otra vez la misma afirmación hasta la conversión. Sin embargo, por mucho más que se repita o más esfuerzo se ponga en hacerlo, esto no hace a la afirmación más real o verdadera. Esta falacia viene de la falsa creencia de que si alguien se molesta o dedica tanta energía para la repetición de un mensaje es porque éste debe ser más veraz que otro que no se molesta o puede rebatirlo. Véase efecto del carro ganador y sesgo de la debilidad y fortaleza.

Argumentum ad verecundiam o apelar a la autoridad o argumento dirigido a la autoridad: esta falacia lógica consiste en basar la veracidad o falsedad de una afirmación en la autoridad, fama, prestigio, conocimiento o posición de la persona que la realiza. Un tipo especial de esta falacia es la falacia argumentum ad crumenam donde se considera más veraz una afirmación porque la persona que la realiza es rica o por el contrario en argumentum ad lazarum porque el pobre o de menor clase quien la realiza. La veracidad de un hecho o afirmación no depende, en último estado, de la persona que la realice sino de las pruebas, evidencias o argumentos que se presenten. Esta falacia también puede considerarse una variante del argumentum ad hominem ya que también subjetiviza la veracidad o falsedad de una afirmación en la calificación de un individuo. Sin embargo, al igual que a través de la experimentación se tratan de encontrar excepciones y si no se encuentran se puede considerar una teoría como verdadera, igualmente se puede hacer con las autoridades. Un argumento que apela a la autoridad y no falaz sino lógico en función de sus premisas sería:
  1. A realiza una afirmación B
  2. A nunca está confundido, equivocado o deshonesto
  3. por lo tanto la afirmación, evidencia o prueba B debe ser tomada en consideración que no como cierta.
Tanto como la premisa 2 sea cierta su conclusión también lo será. Así apelar a una autoridad puede ser lógicamente correcto mientras haya sido suficientemente probada su autoridad y no se hayan encontrado excepciones. Esto no quiere decir que la afirmación sea cierta y no se encuentre una excepción pero esto es algo que es inevitablemente y energéticamente hablando no puede evitarse por el número de pruebas y test que deberían hacer para tomar decisiones. Ejemplos falaces son los siguientes: «esa afirmación es verdad, porque lo he visto en televisión» o «esto debe ser verdad porque aparece en Wikipedia» o «lo dice la revista científica Nature, por consiguiente debe ser cierto». En todos estos casos si no se conocen o se ha experimentado con las fuentes se genera un ipse dixit.

Recurrir a la tradición o argumentum ad antiquitatem: es una falacia lógica típica en la que una tesis es proclamada como correcta basándose en que ésta ha sido tradicionalmente considerada correcta durante mucho tiempo. En definitiva, «esto es correcto porque siempre se ha hecho de esta manera». Este argumento hace dos suposiciones:
  1. que la antigua manera de pensar fue probada como correcta cuando se introdujo (lo cual puede ser falso, ya que la tradición puede estar basada en fundamentos incorrectos);
  2. las razones que probaron este argumento en el pasado son actualmente vigentes para hoy. Si las circunstancias han cambiado esto puede ser falso. Por otro lado, esta falacia también asume que mantener el statu quó es preferible o deseable ante la posibilidad de un cambio, lo cual puede ser también incorrecto. Ejemplo: «En Navidad siempre hemos traído a casa árboles arrancados del bosque, ¿por qué ahora tendremos que comprar uno de plástico?»
Falacia de las muchas preguntas o pregunta compleja o plurium interrogationum (‘de muchas preguntas’ en latín): es una falacia formal que es realizada cuando alguien hace una pregunta que presupone algo que todavía no ha sido probado o aceptado por todas las personas envueltas. Esta falacia es con frecuencia usada retóricamente para dar a entender la presunción o conocimiento de la respuesta a la pregunta por parte del que la realiza. Ejemplo: «¿Sigues saliendo a comer con tu mujer?». La respuesta tanto afirmativa como negativa admitiría que la persona tiene mujer y que al menos antes salía a comer con ella. Estos hechos son presupuestos por la pregunta. Se trata de una falacia porque se asume la verdad o se presuponen algunos hechos a la hora de hacer la pregunta compleja. Esto no quiere decir que no sean ciertos pero si que no deben creerse, por los demás oyentes, como ciertos hasta no recibir la respuesta. Para evitar estas asunciones lo mejor es no responder la pregunta ya que no se dará ninguna información extra. Para evitar hacerlo se puede responder con otra pregunta que apunte al porqué de las asunciones o denotar o mostrar que la pregunta está envenenada y ha presupuesto algunos hechos. Si no es posible evitar responder entonces la respuesta debe ser completa y negar las presunciones.

Falacia de acentuación: Se trata de una de las falacias lingüísticas reconocidas por Aristóteles y que era usada por el Oráculo de Delfos. La falacia se construye al realizar una proposición que contiene una parte afirmando o concordando con un tema y otra parte con una objeción o condición. En función de dónde se aplique la fuerza de acentuación se denotará más o menos importancia en un sentido u otro. De esta manera se puede crear una ambigüedad en el sentido de la interpretación. Este tipo de engaño o falacia así como las verdades a medias se da con mucha frecuencia en política ya que permite al político retractarse de lo dicho si las cosas salen mal. Ejemplo: Un periodista le pregunta a un miembro del congreso acerca de si éste está de acuerdo con el nuevo sistema de misiles del presidente; el congresista responde: «Estoy a favor de un sistema de defensa de misiles que efectivamente defienda a nuestro país». Si le da énfasis a la palabra favor estará de acuerdo con el presidente, pero si da énfasis a las palabras que efectivamente defienda significará que no se está de acuerdo con el sistema de misiles del presidente. Ejemplo: «Me gustas mucho, cuando estás de buen humor» o «estoy de acuerdo con un sistema de votación que sea justo y claro».
Anfibología: es un tipo de falacia del lenguaje que se da cuando se emplean frases o palabras con más de una interpretación, o cuyo significado puede cambiar en función de si se insertan comas o pausas. También fueron usadas por el Oráculo de Delfos. Ejemplo: «Persas, quedaos en vuestra casa». Tiene dos interpretaciones: «Persas, quedaos en Persia» o «¡Persas! Griegos, quedaos en Grecia». Ejemplo: «Si luchas con puntas de plata, un gran reino será vencido». Pero, ¿qué reino será vencido, el enemigo o el propio?

Falacia de eludir la carga de prueba: consiste en asumir que algo es verdad o mentira mediante el simple hecho de no aportar razones que fundamenten la conclusión (silencio), en negarse o en pretender que las aporte el oponente. La expresión carga de la prueba procede del campo jurídico y se expresa en el brocardo: probat qüi dicit non qüi negat (‘debes probar lo que dices, no lo que niegas’), es decir que quien sostiene algo debe probarlo más allá de toda duda razonable. Expresión máxima de esta falacia es la sordera mental de quien se niega a razonar. Como decía fray Luis de León: «Dice y no da razón de lo que dice». Ejemplo: «Sobre la cuestión del divorcio no quiero ni oír hablar. Como te he dicho, creo que el vínculo del matrimonio es indivisible y punto» o «no escuches lo que dice, es todo manipulación informativa». (Para saber si es manipulación se deben escuchar los argumentos de ambas partes y comprobar si son ciertos. Para sostener una afirmación o para disponer más carga en un sentido o en otro es necesario disponer de la información o presentar pruebas de ello, por tanto, nunca se debe eludir la carga de prueba.

Falacia de la verdad a medias: las verdades a medias son frases engañosas y falsas, que incluyen algún elemento de verdad. Las frases pueden ser parcialmente verdad, la frase pueden ser incluso verdad pero no toda la verdad del conjunto lo que produce un engaño provocado por omisión. Pueden incluir algunos elementos engañosos como signos de puntuación, especialmente si se intenta engañar, evadir la culpa o malinterpretar la verdad. El propósito de las medias verdades o verdades a medias es hacer parecer algo que solo es una creencia como un conocimiento o verdad absoluta. De acuerdo con la teoría de conocimiento de creencia de verdad justificada o teoría de la justificación, para saber si una determinada proposición es verdadera, uno debe no solo creer en la verdadera e importante proposición sino también debe tener una buena razón o argumentos para hacerlo. Una verdad a medias embauca al receptor presentando algo que es creíble y usando esos aspectos de la idea que pueden ser demostrados verdaderos como buena razón para creer que la idea o declaración entera es verdadera. Una persona engañada por una verdad a medias podrá considerar la proposición o declaración como una verdad absoluta y actuar en consecuencia.
En política, las verdades a medias son una parte integral de las democracias representativas o parlamentarias. La reputación de un candidato político podrá ser irremediablemente dañada si él o ella es expuesto como mentiroso, así un complejo estilo de lenguaje ha evolucionado para minimizar las probabilidades de que ocurra esto. Si alguien no ha dicho algo, entonces ellos no podrán acusarlo de mentir. En consecuencia los políticos se han convertido en un conjunto en el que las medias verdades abundan y son esperadas, dañando la credibilidad del conjunto.
  • Ejemplo: «El sol se pone por el oeste». Esta es una verdad a medias porque aunque en la mayor parte del mundo esto es así no ocurre en los polos en los que durante unos meses el sol ni siquiera llega a ponerse. De hecho, el Sol ni siquiera se pone, porque no es el que se mueve sino que es el movimiento rotatorio de la Tierra el que produce este efecto. Por eso, si se tratara como una verdad absoluta digamos para navegación podría ocurrir un desastre.
Falso dilema o falsa dicotomía o falsa bifurcación: implica una situación en la cual solo dos puntos de vista son sopesados como las únicas opciones, cuando, en realidad, existen una o más opciones que no han sido consideradas. Las dos alternativas presentadas suelen ser, aunque no siempre, los puntos extremos del espectro de ideas. En lugar de esta extrema simplificación y pensamiento deseado, sería más apropiado considerar todo el espectro de opciones como en la lógica difusa.
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OTRAS FALACIAS



Falacia del punto medio o falacia del compromiso o falacia de la moderación: se genera al asumir que la conclusión más valida o certera es la que se encuentra siempre como compromiso entre dos puntos de vista extremos. La falacia se produce porque la verdad o certeza de idoneidad se basa no en los argumentos sino en premisas subjetivas (se subjetiviza la verdad o mentira de un hecho) de qué es lo que se ha considerado como extremo y qué se considere como punto medio y que se considere que éste es siempre cierto. Es posible que lo considerado como extremo es en realidad el hecho cierto. Esta falacia viene del hecho de que con frecuencia una posición intermedia o moderada suele ser correcta.

Ejemplo: «Algunas personas creen que Dios es poderoso y que todo lo sabe. Otras creen que Dios no existe. Parece ser razonable aceptar un término medio. Es decir, probablemente Dios exista pero no es siempre el más poderoso, el total omnisciente, ni el más bueno» o «La Tierra está hecha principalmente de roca, y Júpiter de gases, así que Marte debe estar hecho de agua» o «Quiero vender un ordenador por 500 €, pero en eBay me ofrecen 1 €, así que deberé venderlo por 250 €» o «Las mujeres en Occidente no están obligadas a llevar burka, en cambio las mujeres en Oriente están obligadas a llevar el burka, por tanto, las mujeres de todo el mundo se las debería obligar a llevar pañuelo». Esta conclusión es falaz.
Recurso de probabilidad o apelar a la probabilidad: es una falacia lógica que asume que porque algo es posible o probable, es inevitable que pase. Esta falacia es usada para provocar y promover la paranoia.
  • Ejemplo: «hay muchos hackers que usan Internet. Por consiguiente, si usas internet sin un cortafuegos es inevitable que tarde o temprano seas intervenido». La idea lógica que hay detrás de esta falacia es que ya que la probabilidad es muy alta es mejor actuar como si esta fuera verdad. El hecho de que algo sea probable de ocurrir no es un argumento para atestiguar o verificar que ha pasado.

Dos errores hacen un acierto: Es una falacia lógica que ocurre cuando se asume que si un error es cometido, otro error podrá cancelarlo. La falsedad o equivocación en un comentario o acción no hace más necesario, loable o racionalmente prudencial realizar otro acto equivocado en represalia. Este tipo de falacia se reproduce en la ley de talión o en el ojo por ojo. Es debida a varios sesgos como sesgo de simetría, fenómeno del mundo justo. El problema no reside en saber qué se considera error o si se considera un error y un acierto la represalia. La falacia no está en la definición de las dos acciones iniciales sino en considerar que el resultado está definitivamente, por cancelación, ligado a un acierto o a un error. La idea de que un error es cancelado por otro viene de la semejanza o ilusión de serie que existe con las leyes físicas donde una fuerza en una dirección genera otra fuerza simétrica, de igual magnitud, pero en dirección opuesta. Sin embargo, la ley no se pronuncia sobre el acierto de la fuerza en un sentido y del otro, es decir, no se pronuncia sobre la idoneidad o finalidad de este comportamiento. Es decir, en física esto no se puede cambiar pero en los comportamientos sí y si una reacción diferente conduce a una mejor consecución de acontecimientos, esta debería tomarse. De esta manera muchos pueden encontrar argumentos para justificar que en defensa propia uno puede responder con violencia a la violencia pero no podrán ligar un resultado positivo debido solo a una cancelación de efectos. Es más, en la guerra fría, la amenaza nuclear en represalia a otra amenaza nuclear fue usada y aunque evitó la guerra creó una escalada armamentística. Es decir, ligar el resultado a un acierto debe hacerse con otros argumentos más que la pura cancelación de dos efectos nocivos. De otra manera, se pueden entrar en ciclos de violencia, acumulación de armas, escalada de desconfianza, y otros errores en incremento, cuando la otra parte usa la misma lógica.
  • Ejemplo: “llamé a mi jefe y le llamé idiota. Puedo volver a llamar y llamarle idiota pero diciendo que soy Susana». Aunque el segundo hecho perjudicial puede aparentemente cancelar mi primer error no se puede asumir un acierto y salir sin problemas del atolladero. Se podría hacer lo correcto y disculparse y quizás el resultado hubiera sido también acertado. La cuestión es que tanto lo uno como lo otro no liga a un resultado si no hay argumentos que lo apoyen como la personalidad de tu jefe, confianza con él y otros argumentos.
Falacia del costo irrecuperable o falacia de la concordia: esta falacia se produce cuando alguien realiza una inversión que parece ser no rentable y razona de la siguiente manera: «No puedo parar ahora, de otra manera lo que he invertido hasta el momento se perderá». Esto es verdad, por supuesto, pero irrelevante para la decisión de si uno debe continuar invirtiendo en el proyecto. Es decir, los argumentos para seguir invirtiendo en el proyecto no se deben basar en el miedo a la pérdida de lo invertido sino en las expectativas de funcionamiento del proyecto ambas cosas totalmente independientes. Si no hay esperanza de ningún éxito para la inversión, entonces, el hecho de que uno haya ya metido un montón de dinero y esfuerzo no justifica tener que seguir perdiéndolo para no afrontar el error inicial. Esto se da en las personas que no saben o pueden claudicar, por el prejuicio existente de que si se pone toda la energía en algo serán capaces de vencerlo. Sin embargo, siempre puede haber un factor desconocido o variable desconocida que podría llevarles al fracaso indefinidamente o irremediablemente.
Esta falacia se constata en que estas personas creen ser capaces siempre de aprender o hallar este factor cuando la operación lógica sería parar y una vez aprendido comenzar. Continuar invirtiendo en un proyecto que no funciona no depende de lo invertido sino de la esperanza o estimación de éxito justificada o de la importancia del mismo para otros factores independientemente de los resultados a corto plazo.
  • Ejemplo: «todos sabemos que vamos a morir». Luchar por la supervivencia tiene sentido aunque inevitablemente se fracase. La supervivencia es importante para otros objetivos secundarios como la reproducción, la superación, aprendizaje y otros valores que subjetivamente consideremos secundarios y que no tengan que ver necesariamente con la propia supervivencia pero que dependan directamente de ésta.
  • Ejemplo: supongamos que una relación no funciona y que es evidente que dicha relación es considerada temporal. La inversión en esta relación podría estar justificada por los objetivos o beneficios secundarios que pueda generar. El límite o punto en el que es considerado necesario abandonar puede estar para algunos en el momento en el que se debe poner más energía de la necesaria para obtener los beneficios por otros cauces. O en una situación optimista cuando los beneficios laterales disminuyan a partir de cierta barrera considerada mínima para el proyecto. La cuestión es que muchos caen en la falacia y persisten en una relación o proyecto incluso cuando no reporta beneficios laterales o secundarios por el simple hecho o razón de que ya han invertido toda su vida o todos sus fondos en él y ésta fuera una razón lógica para seguir haciéndolo.
Argumento del precio o recurrir al dinero: la falacia del argumento del precio se produce cuando se supone que si algo cuesta una gran cantidad de dinero, entonces debe ser mejor. También se da si se supone que si alguien tiene una gran cantidad de dinero entonces será también una mejor persona en alguna otra faceta. Véase efecto halo y argumentum ad crumenaem. Ejemplo: «Puede ser que este producto tenga mejores características, pero este otro es más caro y elitista, así que debe ser mejor» o «el vino de la cosecha del 45 es increíble, cada botella cuesta 3000 euros; ¡no lo puedes ni comparar con el ganador de este año!».

Pensamiento de grupo: una persona comete la falacia de pensamiento de grupo o de pensamiento gremial si la persona usa su orgullo de miembro o de pertenecer a un grupo como razón para apoyar la política del grupo. Si lo que el grupo piensa es esto, entonces eso es suficientemente bueno para mi y es lo que debería pensar también yo. El patriotismo o en sentimiento nacionalista es una versión fuerte de esta falacia. Ejemplo: «soy de EE. UU., así que todo lo que haga mi país en Iraq es bueno, porque EE. UU. es un país libre y avanzado» o «debemos apoyar al gobierno en esta medida porque él siempre hace lo mejor para sus ciudadanos» o «que todo el mundo sepa que lo que hacemos es lo mejor porque pertenecemos a la mejor cadena de restaurantes»«Soy mujer, así que todo lo que digan las feministas es bueno, y todo lo que digan los hombres es malo».

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REGLAS PARA UNA ARGUMENTACIÓN IDEAL


Según Lo Cascio, Van Eemeren y Grootendorst postulan una tipología de las falacias, presentándolas como infracciones a ciertas reglas en las que debe basarse toda buena argumentación. Según estos autores, es importante considerar estas prescripciones de comportamiento argumentativo correcto para así poder valorar la estructura y validez de los argumentos.
Las diez reglas consideradas por estos autores son las siguientes:
  1. Las partes involucradas en la disputa no deben crearse impedimentos recíprocamente.
  2. Una persona que expresa una opinión debe estar dispuesta a defenderla si se lo piden.
  3. Un ataque a una argumentación debe centrarse en la tesis que ha anunciado el protagonista, sin desviar el discurso, sin presentar la tesis de forma diferente y sin actuar de forma que se le atribuya al antagonista una tesis diferente de la que sostiene.
  4. Una tesis debe defenderse solo con argumentos relacionados con ella y que no tengan imbricaciones con otra.
  5. Una persona debe aceptar las consecuencias y la existencia de las premisas que deja implícitas y, en consecuencia, debe aceptar que se le ataque en terreno de éstas.
  6. Una tesis puede considerarse defendida de forma adecuada si se basa en argumentos pertenecientes a un punto de partida común.
  7. Una tesis puede considerarse defendida de forma adecuada si la defensa se desarrolla con el uso de argumentos que reflejan y respetan la praxis y el esquema argumentativo comúnmente aceptados.
  8. Los argumentos usados en una discusión deben ser o haberse vuelto válidos, haciendo explícitas algunas de las premisas que quedaban implícitas.
  9. Una defensa perdedora debe tener como consecuencia que el sujeto argumentante acepte cambiar su posición, mientras que una defensa vencedora debe tener por consecuencia que el antagonista cambie su posición y retire sus dudas sobre la tesis defendida por el sujeto argumentante.
  10. La formulación de la tesis, de las posiciones recíprocas y de los argumentos debe ser lo más clara y comprensible posible.

Descarga de la guia en pdf aqui.

fuente y mas ejemplos: helredondelito.es/las-falacias-y-sus-diferentes-tipos
www.falacias.org/falacias