sábado, 8 de octubre de 2016

El vehículo que utiliza aire en lugar de combustible. Y funciona de verdad


Parece que los vehículos de aire comprimido son una realidad próxima que, aunque todavía se encuentra inmersa en fases de producción y desarrollo, va tomando cada vez más forma.


De hecho, uno de los modelos que más ha dado que hablar durante la última década es el AirPod, un prototipo que utiliza aire comprimido en lugar de combustible y, por tanto, aún más ecológico que los modelos eléctricos. Y ya sabéis lo mucho que nos gusta apostar por este tipo de productos que velan por el futuro de nuestro planeta.


Lo cierto es que el AirPod lleva en desarrollo desde 2004 y es un diseño original de la empresa MDI, con sede en Luxemburgo, inventado por Guy Nègre. Sin embargo, no había acordado una licencia con ningún fabricante del sector automovilístico, hasta que la empresa india Tata Motors se interesó por el concepto en 2007.





La compañía india completó el primer prototipo a finales de 2011; al año siguiente fue confirmada la viabilidad del motor y su intención de convertirlo en un modelo comercial.


El pasado año, el AirPod recibió una inversión de 5 millones de dólares para obtener una licencia en Estados Unidos, por lo que el proyecto ha adquirido aún más visibilidad.






En la página de MDI, podemos ver que existe un modelo similar, llamado AirPod 2.0., aunque con un diseño distinto y posiblemente más atrayente para el consumidor.






El AirPod funciona mediante un motor de aire comprimido que le otorga una autonomía de 220 kilómetros con una velocidad máxima de 70 km/h con licencia y 45 km/h sin ella. Lo mejor del invento es que se podría recargar de aire en estaciones de servicio y el depósito se llenaría en menos de dos minutos.


Aparte del motor, el AirPod también aprovecha parte de la energía de frenada para generar energía como hacen algunos coches actuales. El diseño original -y el que podéis ver en las imágenes- está pensado para que el piloto vaya solo en la parte frontal del vehículo, manejándolo con un joystick. En la parte de atrás hay sitio para dos pasajeros o para carga.


A continuación, os dejamos con un vídeo divulgado por CNN en el que nos cuentan, en inglés, las características del AirPod, el tipo de tecnología que usa y, sobre todo, cómo es en movimiento:


domingo, 2 de octubre de 2016

Descubren una civilización que vivió sin guerras ni desigualdad durante 700 años


Los habitantes de esta región vivieron una utopía fantástica y luego desaparecieron sin más. Lo que hicieron, y cómo lo hicieron, apuntan a que una sociedad mejor es posible.


Imaginaos la existencia de una sociedad sin guerras, armas ni desigualdad. Es una utopía, ¿verdad? Pues, parece increíble, pero existió. Los habitantes del valle del Indo vivieron así durante más de medio milenio (2600-1900 aC) en las llanuras del río Indo. Desde que arqueólogos británicos e indios tuvieron constancia de la existencia de este pueblo, en la década de 1920, han surgido numerosas teorías de su civilización. Una de ellas la apunta ahora Andrew Robinson, autor del libro 'The Indus: Lost civilizations', en un artículo de la revista 'New Scientist'.

Después de casi un siglo de excavaciones se han descubierto más de un millar de asentamientos que abarcan, al menos, 800.000 kilómetros cuadrados de lo que hoy es Pakistán y el noroeste de la India. La investigación ha revelado datos sorprendentes que ofrecen un halo de esperanza a la humanidad. Robinson apunta que, aunque "fue una sociedad próspera y moderna", no se han encontrado restos arqueológicos que evidencien la presencia de ejércitos o alguna guerra en la región.

La civilización construyó imponentes edificios y planificó ciudades sin la necesidad de un gobierno o líder que supervisara a los trabajadores


El escritor señala que los arqueólogos solo han descubierto una representación de seres humanos luchando, la cual forma parte de una escena mítica de una diosa femenina con los cuernos de cabra y el cuerpo de un tigre. "Tampoco hay evidencia de caballos, lo que sugiere que no se utilizaban para atacar a otros pueblos y ciudades". Asimismo, los esqueletos encontrados pertenecen a personas que murieron por alguna enfermedad, no como parte de ningún ataque.


Un pueblo moderno sin palacios ni templos


Este pueblo no solo vivía sin violencia, sino también sin lujos: desde que fue descubierto no se ha encontrado ningún signo de que hubiera habido "ni un solo palacio real o un gran templo", dijo Robinson en una ocasión a Neil MacGregor, director del British Museum.

Podrías pensar que esto sucedió porque eran cuatro gatos. Pero nada más lejos de la realidad. El valle del Indo contaba con una población de un millón de personas, las cuales se dedicaban al comercio de exportación marítima en el Golfo y Mesopotamia, donde se han descubierto objetos con signos de estos individuos.

La investigación ofrece un halo de esperanza a la humanidad, pues fue una sociedad próspera y moderna que vivió sin ejércitos ni guerras


La mayoría de los asentamientos –cuenta Robinson– eran pueblos, pero también había al menos cinco ciudades. Los más grandes son Mohenjo-Daro (Patrimonio de la Humanidad y ubicado cerca del río Indo) y Harappa, en el que destaca la planificación de sus calles. "Estos habitantes fueron los primeros en construir aseos, así como collares de piedras preciosas elaboradamente confeccionados y piedras exquisitamente talladas con escrituras que aún no han sido descifradas", añade.


No existía ningún gobierno: eran todos iguales


Mientras que Robinson y MacGregor están seguros de que los habitantes de Valle del Indo vivieron sin ningún conflicto armado, otros intelectuales lo ponen en duda. Uno de ellos es Richard Meadow, director del laboratorio de arqueología del Peabody Museum de la Universidad de Harvard: "Nunca ha existido una sociedad sin conflictos de mayor o menor escala", recoge 'Daily Mail'. Este sostiene que hasta que no se descifre la escritura del Indo no podremos saber a ciencia cierta si tenían esta vida tan idílica, donde la desigualdad no tenía cabida.

El busto del hombre encontrado
 en Mohenjo-daro. (CC)

Las sociedades de un tamaño considerable son generalmente supervisadas por un gobierno central, pero no han encontrado pruebas evidentes de que en el Indo hubiera aquello. Hasta ahora, la única pista que tenemos de que esto fuese posible es un busto de un hombre con barba que podría ser un rey o sacerdote (imagen de la izquierda). Resulta llamativo que hubieran construido tantos edificios y planificado las ciudades (como la de Mohenjo-Daro) sin la coordinación de un líder que organizase a las decenas de miles de hombres que trabajaron en ello.

Parece increíble que la civilización del Indo viviese en una utopía fantástica, pero las pesquisas apuntan a que así fue. Hasta que no se descifre la escritura (ya ha habido más de cien intentos), no es posible argumentar lo contrario, pues las pruebas parecen determinantes.


La misteriosa desaparición del Indo


El enigma de la civilización del valle del Indo no solo se reduce a su existencia, sino también a su desaparición. En el siglo XXII a.C., mientras el caos se extendía por Egipto, las ciudades del valle del Indo vivían un momento de esplendor. Pero, cientos de años después, en torno al año 1900 a.C., todas fueron abandonadas. El pueblo desapareció sin más.

Hasta que no se descifre su escritura, y ya ha habido más de cien intentos, no será posible conocer a ciencia cierta lo que ocurrió en el valle del Indo


Se han planteado diversas hipótesis para explicarlo, desde invasiones y revueltas políticas hasta catástrofes naturales. La más aceptada apunta al cambio brusco de algunos cauces fluviales, lo que provocó grandes inundaciones y el desbordamiento de los ríos. Además, hay indicios de que en esa época hubo una prolongada sequía, lo que pudo haber destruido la economía de la región.

La civilización del valle del Indo es la más enigmática de las cuatro grandes que se conocen. Mientras que Mesopotamia, el antiguo Egipto y la antigua China se vanagloriaban de la guerra, en el valle del Indo parece inexistente. ¿Significa esto que una utopía es posible? Y si es así, ¿cómo lo hicieron y por qué desaparecieron? Solo será posible responder a estas preguntas si los arqueólogos consiguen descifrar su escritura.