sábado, 3 de octubre de 2020

¿Vegetarianismo vs carnismo? Una vida llena de prejuicios y sesgos que perjudica tu salud.

A pesar de que hay decenas de millones de vegetarianos en todo el mundo, todavía hay un sinfín de falsos mitos que se consideran certezas. A efectos prácticos, son ideas que desalientan a quienes están pensando dejar de comer carne y desacreditan este tipo de dieta.

Pasarse a una dieta vegetal no es fácil, qué duda cabe, pero precisamente por ello hay que contar con información fidedigna que evite dar pasos en falso y, en suma, facilite la adopción de una forma de alimentarnos equilibrada.

Quizás el título es muy subjetivo y explícito, pero he visto tantos disparates y comentarios en las redes, que veo necesario escribir este artículo para dar a conocer un poco que es esto de ser vegetariano y evitar tener que dar explicaciones continuamente.

Vamos al lio. Ya sabemos qué es el carnismo, que es lo que hemos tenido toda la vida, así que toca preguntarse:

¿Qué es el vegetarianismo?

El vegetarianismo o vegetarismo es un régimen alimenticio que rechaza el consumo de carnes de todo tipo, de pescado y de productos derivados de origen animal, dependiendo de su grado de rigurosidad.

Así, el vegetarianismo puede oscilar entre formas más leves o moderadas, y el vegetarianismo total o veganismo. A menudo esto también involucra una forma de filosofía vital de rechazo hacia la explotación animal, exterminio y el maltrato de las demás especies.

Por eso, un vegetariano a menudo se opone al consumo de productos no alimenticios que provengan de actividades de maltrato, como son cosméticos probados en animales, cueros, pieles y otros elementos de consumo. Esto puede también estar acompañado de actitudes de compromiso ecológico y/o anticapitalista.

Sin embargo, a menudo la dieta vegetariana acepta harinas, azúcares y otros productos procesados o con colorantes, lo cual la distingue de otros modelos dietéticos como la comida macrobiótica o naturista.

Origen del vegetarianismo

El vegetarianismo es una tendencia dietética muy antigua en la historia de la humanidad.

Prácticas religiosas ancestrales como la brahmánica o hindú lo contemplaban entre sus dharmas o filosofías de vida.

También se dice que el antiguo filósofo griego Pitágoras la imponía a sus seguidores, por lo que antiguamente se conocía a la dieta vegetariana como “dieta pitagórica”. También mucho otros filósofos fueron y argumentaron a favor de no sacrificar ningún tipo de ser vivo, como Plutarco, Hesíodo, Porfirio, Empédocles, Diógenes Laercio, Galeno, Cicerón, Séneca, Plotino, Platón, Aristóteles, etc. Por citar algunos de los clásicos. También grandes científicos y escritores, artistas e inventores lo han sido, como Leonardo Da Vinci, Leon Tolstoi, Voltaire, Tesla, etc.

Sin embargo, la primera mención del vegetarianismo como tal en el mundo occidental aparece en 1847, en Inglaterra, debido a la aparición de la Vegetarian Society en Manchester, la primera asociación vegetariana de la historia.

Tipos de vegetarianismo.

Dependiendo de qué tan rigurosa sea su dieta o de qué alimentos del mundo animal acepta consumir, podremos hablar de varias dietas vegetarianas:

  • Apiovolactovegetariano. No consume ningún tipo de carnes ni pescados, pero sí huevos, lácteos y miel.
  • Ovolactovegetariano. No consume ningún tipo de carnes ni pescados, pero sí huevos y lácteos.
  • Lactovegetariano. No consume ningún tipo de carnes ni pescados, pero sí lácteos y miel.
  • Ovovegetariano. No consume ningún tipo de carnes ni pescados, pero sí huevos y miel.
  • Apivegearianismo. No consume ningún tipo de carnes ni pescados, ni lácteos, ni huevos, pero sí miel.
  • Pescetarianismo. No consume ningún tipo de carnes, excepto pescados y frutos del mar, huevos, lácteos y miel.
  • Semivegetariano. Simplemente consume la menor cantidad posible de carnes.
  • Veganismo. No consume ningún tipo de productos de origen animal.

Hay múltiples combinaciones, yo por ejemplo, no consumo ningún tipo de carne, pero de vez en cuando si pescado, y si no queda más remedio, alguna vez huevo y lácteos.

 
El hombre más fuerte del mundo es vegano - Infobae

Historia del vegetarianismo.

La primera noticia que se tiene de actitudes abiertamente vegetarianas (en realidad lactovegetarianas) provienen de la India y la Grecia Antiguas, alrededor del siglo VI a.e.m.

En ambos casos se las vincula con actitudes de no violencia o de rechazo al asesinato para comer, debido a motivaciones filosóficas o religiosas.

Este tipo de actitudes, que se asociaron al mundo pagano, desaparecieron totalmente de Occidente cuando el Medioevo impuso el cristianismo como doctrina moral y religiosa imperante.

Se sabe que muchas órdenes monacales restringían el consumo de carnes rojas, pero no de pescados, como una forma de fomentar el ascetismo.

El vegetarianismo resurgió con el Renacimiento y desde entonces se ha cultivado. Pero su aceptación y popularización es más bien reciente: la Unión Vegetariana Internacional, de hecho, fue creada en 1906.

Ventajas del vegetarianismo.

Las ventajas de la dieta vegetariana tienen que ver principalmente con la reducción de grasas en el organismo, menores incidencias de diabetes tipo 2 y niveles mucho más saludables de presión sanguínea, colesterol y menor riesgo de enfermedades cardíacas.

Esto, desde luego, asumiendo que se cumpla con otras condiciones vitales como ejercicio, consumo de nutrientes faltantes, y se eviten el alcohol y el tabaco.

La dieta vegetariana no es una cura para ninguna enfermedad.

Desventajas del vegetarianismo.

Veamos algunos prejuicios y vamos a desmitificarlos. Los carnistas argumentan cosas como que con una dieta vegetariana te mueres, te vuelves tonto (los carnistas son muy inteligentes), te debilitas, enfermas o un montón de sandeces que jamás podrán demostrar básicamente porque carecen de evidencia y jamás se han dignado ni a probarlo ni siquiera a consultarlo. Es por eso que vamos a desmontar los mitos más importantes:

El primero de la lista que siempre sale al que se le da más importancia por el argumento de la autoridad es el que sigue:

La eliminación de las carnes en la dieta tiene como consecuencia negativa la erradicación de las fuentes de vitamina B12.

Esta vitamina es imposible de sintetizar en el organismo humano, es vital para la correcta función cerebral, y existe en bajísimas proporciones en el mundo vegetal.

No son un sustituto viable los huevos y los lácteos, por lo que estos nutrientes, así como la omega3, vitamina D y calcio, a menudo deben consumirse de manera suplementaria.

¡FALSO! No solo grandes filósofos de la antigüedad fueron vegetarianos y no tenían estas carencias, actualmente hay culturistas y campeones del mundo que también son vegetarianos desde hace años. Aparte del pescado, la vitamina B12 también la puedes encontrar en cereales, leche de soja, tofu, algas, etc. ¿Necesitas un suplemento alimenticio? No, si miras las etiquetas de los alimentos vegetarianos (salchichas, hamburguesas, tortillas sin huevos, patés, empanados, albóndigas, pizzas, lonchas, etc.) ademas de estar buenísimas tienen una característica, tienen añadidas múltiples vitaminas, entre ellas B12. Por consiguiente, puedes volverte vegetariano con toda tranquilidad, vas a ponerte cada vez más ágil mental y físicamente, no vas a adelgazar si no quieres, y no vas a estar falto de vitaminas, sino de grasas animales nocivas y además te ayudará a evitar el cáncer. Seguimos.

La dieta vegetariana no protege contra la osteoporosis, ni contra varios tipos de cáncer, como el de mama, de colon o de próstata.

¡FALSO! Es precisamente el consumo de carne la que produce estos tipos de cáncer, y así lo atestigua la OMS.

Si eres vegetariano, podrás reducir notablemente el riesgo de padecer cáncer de colon o cualquier otro. Aumentar la ingesta de fibra y disminuir el de carnes rojas son dos de las claves más importantes.

Este beneficio ya ha sido probado por diversas investigaciones, entre los que encontramos el de la Universidad de Loma Linda en California (USA)

En él, estudiaron durante siete años a 77000 adultos, entre los que se encontraban vegetarianos y no vegetarianos. Finalmente, se concluyó en que los que los que seguían una dieta vegetariana, mostraban un menor porcentaje a sufrir cáncer de colon que los  que no.

Según varias investigaciones, la dieta vegetariana ayuda a reducir la presión arterial de forma natural. Así que si sufres una presión alta, no dudes en intentar realizar una dieta vegetariana.

¿Sabías que una de las consecuencias de ser vegetariano deriva en una reducción de la posibilidad de sufrir diabetes tipo 2?

Otro estudio comprobó que llevar a cabo una dieta vegetariana ayuda a evitar la obesidad y en consecuencia, a reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

Por otro lado, si ya sufres diabetes, puedes ayudar a controlarla de manera natural. Así lo ha afirmado esta investigación científica. La “culpa” la tienen las frutas, hortalizas, frutos secos y legumbres, las cuales aumentan la resistencia a la insulina, trayendo como consecuencia un menor riesgo de contraer algún tipo de complicación.

Cuando dejamos de ingerir alimentos de origen animal, se reducen nuestros niveles de triglicéridos, colesterol general y por ende, colesterol LDL o malo.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford (Reino Unido), analizó a 2000 sujetos, concluyendo que los vegetarianos suelen gozar de niveles de colesterol más bajos que el resto.

Ser vegetariano se deriva en una producción de un mayor número de antioxidantes para nuestro cuerpo. Según una investigación, se produce un menor estrés antioxidativo y lo que conlleva a una mejor conservación de nuestro cuerpo, tanto a nivel exterior como interior.

Derivado de la anterior consecuencia, al gozar de una mayor concentración de antioxidantes, tenderemos a evitar que nuestro organismo se desgaste más rápidamente.

La consecuencia de esto será un menor riesgo de padecer enfermedades degenerativas como puede ser el Alzheimer.

Cuando dejamos de ingerir carnes, también dejamos de introducir grasas saturadas y colesterol en nuestro cuerpo, aportando de esta forma fibra soluble. ¿En qué se traduce esto? En un menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como infartos o ateroesclerosis.

Varios estudios han demostrado que las mujeres que son vegetarianas tienen un menor riesgo de sufrir cáncer de mama.

Además, los datos reflejan que este tipo de cáncer es menor en lugares donde el consumo de carne no está tan extendido, como podrían ser los países del sudeste asiático.

Está comprobado que las dietas que son ricas en carnes eliminan grandes cantidades de ácido úrico y oxalato para los riñones, lo que conlleva a la formación de cálculos renales (mi caso).

Por este motivo, la dieta vegetariana consigue que los pacientes propensos a sufrir formaciones de cálculos renales puedan prevenirlas eficazmente.

Asimismo, una vez disminuido el consumo carne, desciende tanto el nivel de grasas saturadas como el de colesterol, evitando la litiasis biliar.

El calcio se obtiene fácilmente de alimentos de origen vegetal como las almendras, brócoli, repollo, tofu, higos secos o sésamo, legumbres como las alubias o los garbanzos, pan integral, acelgas, espinacas, alcachofas, espárragos…

Pero hoy en día encontramos una variada y amplia oferta de leches vegetales con un alto contenido en calcio y otros nutrientes, como la leche de soja, de avena, de almendras, de arroz o nueces, entre otras. Además estas leches nos ofrecen otros grandes beneficios como son: no contener lactosa ni colesterol, ser bajas en grasas, tener un elevado porcentaje de grasas mono y poliinsaturadas beneficiosas para el corazón, un alto contenido en vitamina B y una equilibrada relación entre el sodio y el potasio.

La carne es indispensable.

¡FAAAAALSO! No cabe duda que la carne es una gran fuente proteínica y además concentra todos los aminoácidos esenciales que requiere nuestro organismo, que nosotros obtenemos a través de animales herbívoros, conviene recordar (¿por qué matar al mensajero?). Pero no hay que olvidar la otra cara de la carne: potencia el colesterol en la sangre, la hipertensión, las dolencias cardíacas e incluso, y es un motor para desarrollar células cancerígenas. De todo ello se deduce que una dieta vegana saludable y nutricionalmente equilibrada, asegura una serie de beneficios para la salud y, por consiguiente, una excelente prevención ante muchas enfermedades y pandemias. Los veganos generalmente tienen niveles más bajos tanto de colesterol como de presión arterial y tienen un menor riesgo de sufrir diabetes o enfermedades isquémicas.

Hay deportistas de élite, como Serena Williams, Lewis Hamilton, Novak Djokovic o Kyrie Irving que afirman que una dieta a base de plantas les aporta una mayor energía y una mejor «performance deportiva», y yo, que llevo como vegetariano más de dos años, también puedo confirmarlo. De hecho, mi conversión fue motivada principalmente por la salud, y desde entonces, no he vuelto a tener rastro de los problemas que tuve en mi anterior dieta omnívora-carnista.

Los alimentos veganos son muy caros.

¡FALSO! En el ticket de la compra ¿junto a que alimentos suelen aparecer las cifras más altas? Sin duda siempre al lado de las carnes, quesos, pescados y mariscos. ¡Todo eso que se ahorran los veganos! Por el contrario, dentro de los clásicos alimentos veganos, nos encontramos legumbres, pastas, arroces, hortalizas y verduras, tofu… todos ellos bastante económicos. En cuanto a la leche, es cierto que las ecológicas de origen vegetal suelen ser más costosas que las de vaca de gran producción (recordemos que la leche animal hay que dejar de consumarla a partir de los 2 años, y que si la mezclas con café ademas puede producir cáncer), pero es evidente que merece pagar un poco más a cambio de salud y conciencia medioambiental.

Los veganos no engordan.

Ja, ja, ja ¡FALSO! Una dieta vegana no sólo no sirve para adelgazar, sino que incluso puede engordar. Hay que tener en cuenta que la dieta vegetariana o vegana no es forzosamente baja en grasa, por lo que no garantiza la pérdida de peso. Además hay otros factores que hay que tener en cuenta: si una persona vegana está estresada, puede retener muchos líquidos y de ese modo engordar; si se come rápido y no se mastica bien, habrá un mal proceso digestivo, menor eliminación y en consecuencia, se engordará, y lo mismo ocurrirá si la dieta no va acompañada de un ejercicio físico regular. Por otro lado, uno de los componentes que más provoca ganar peso es el azúcar, ingrediente apto para los veganos.

Lo que sí es una realidad es que generalmente un vegano que se alimenta de forma saludable sin abusar de azúcares, fritos, etc… podrá mantener un buen peso porque ayuda a la depuración de su organismo eliminando con mayor facilidad los tóxicos.

Otro equívoco es afirmar que a los vegetarianos y veganos les cuesta ganar masa muscular, ya que si en sus dietas se incluyen cereales complementados con suplementos proteínicos como el guisante o la proteína de aislado de soja, tendrán un aporte proteínico de gran valor para mantenerla en perfecta forma sin necesidad de ingerir carne ni huevos.

La dieta vegana no es apta para niños y embarazadas.

¡FALSO! Son muchos los detractores de las dietas veganas en niños, sin embargo hemos de señalar que durante los 4 o 6 primeros meses de vida, la alimentación perfecta es la leche materna –sea o no la madre vegana- obtienen de ella muchos beneficios, incluyendo anticuerpos que protegen ante enfermedades infecciosas y un menor riesgo de contraer alergias. En el primer año de vida, aunque la incidencia de la anemia ferropénica es similar en niños veganos y no veganos, no está de más dar una suplementación con vitamina B12 y hierro. Mientras que por lo que respecta al ácido fólico, está demostrado que su carencia es menor en niños vegetarianos y veganos que en omnívoros.

En cualquier caso, los niños pueden llevar una dieta vegana equilibrada, debidamente planificada y, a ser posible, bajo el asesoramiento de un buen nutricionista conocedor de la materia.

Motivaciones del vegetarianismo

Adoptar una dieta vegetariana habitualmente se debe a tres posibles motivaciones o argumentos:

  • Salud. No es un secreto para nadie los riesgos para la salud que significan las carnes rojas, especialmente vacunas y porcinas. Su contenido graso es enorme, y se las ha vinculado con la incidencia de cáncer y de diabetes. Una dieta vegetariana podría huirle a dichos riesgos.
  • Ecología. La ganadería extensiva es, en muchos casos, una fuente de contaminación importante: no sólo por la cantidad de desperdicios que significa, sino porque el ganado es tratado con antibióticos, aditivos, hormonas y otros productos sintéticos que, a la larga, ocasionan daños a la especie, a los consumidores y al medio ambiente.
  • Ética.Dadas las horrendas condiciones en que muchos animales de cría son tratados en granjas intensivas y mataderos, muchas personas prefieren ejercer una oposición pasiva al sistema al no consumir sus productos, mayormente carnes rojas y pollos.

Hasta Religión. Algunas religiones estipulan el vegetarianismo como un mandamiento para sus fieles, como es el caso de la religión hinduista, jainista, budista o adventista. Recordemos también que las religiones abrahámicas (cristiana, judía, árabe) tienen en sus antiguas escrituras la prohibición de comer carne de animal por el mismísimo Jahvé. Sin embargo, en el Nuevo Testamento todas estas prohibiciones son claramente retiradas en "boca" de su querido autoproclamado hijo Yoshúa, que le contradice, curioso ¿verdad?: “Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Marcos 7:15”. Díganme entonces ¿Quién tiene razón?

Vegetarianos por el mundo.

La India es el país con mayor proporción de vegetarianos del mundo (un 40%), sin duda debido a las motivaciones religiosas que supone el hinduismo, cuando no a los márgenes de pobreza de las clases desfavorecidas. Recordemos que en ese país la vaca es un animal sagrado.

En los países occidentales el porcentaje es muy inferior, aunque en reciente crecimiento.

Reino Unido, por ejemplo, es uno de los países occidentales con mayor cantidad de vegetarianos, que ascienden a un 7% de la población (unos cuatro millones de personas), superado sólo por Alemania con un 8 a 9%, cifras muy por encima de la española, por ejemplo, con apenas 0,5% (no más de 200.000 personas).

Se estima que un 6,7% de la población mundial es vegetariana, de acuerdo a Vegetarian Resource Group en 2006.

Conclusión: ¿Es saludable ser vegetariano?

Who wins? Parece clara la respuesta viendo las evidencias, sin embargo ya hemos visto los porcentajes de vegetarianos en España, donde hasta hace poco médicos y nutricionistas (yo me formé en nutricionismo precisamente para librarme de estos prejuicios) seguían defendiendo que la carne era necesaria y no se podía vivir sin ella (es lo que les enseñan en las facultades). Básicamente tenemos un adoctrinamiento desde que nacemos basado en las ventajas del cárnico con infinitud de sesgos históricos, dogmas tradicionales y hasta pseudocientíficos, que miran para otro lado cuando nos muestran las consecuencias claras de su consumo. No es lo único, cuando ves doctores obesos, alcohólicos y fumadores entiendes que algo falla.

Cualquier modelo de dieta posee sus beneficios y desventajas, si tomamos en consideración la tendencia de nuestra especie a ser omnívoros, es decir, consumir alimentos tanto de origen vegetal como animal.

Sin embargo, la OMS hace años que advierte sobre los riesgos a la salud inherentes a las dietas ricas en grasas, sobre todo en carnes rojas, por lo que una opción vegetariana podría ser alternativa al riesgo de arteriosclerosis, cáncer y diabetes que entrañan las carnes animales.

No obstante, es necesario emprender una dieta vegetariana con seriedad e información, para poder suplir apropiadamente los nutrientes básicos que las carnes proveen.

Del mismo modo, se puede emprender una dieta vegetariana que excluya las carnes rojas pero no todo el pescado y algunos lácteos, dependiendo del caso de cada uno, sea por la necesidad de otros nutrientes proteicos poco abundantes en el mundo vegetal o que no se puedan adquirir de otra manera. Va en la necesidad y la ética de cada uno, pero lo más importante, y esto vale para cualquier tema, es estar informado.

Referencias:

  

Ateismo vs Teodicea parte 1: Porqué ningún dios existe cientificamente o matemáticamente.


Parece ser que las redes e internet hay mucha gente teísta y machacona, y eso que renunciaban de la tecnología hace ya unos cuantos años, pero ahora están propagando y actualizando sus dogmas a base de pseudociencias y teorías como el diseño inteligente (con la analogía absurda del reloj encontrado al pie), el neocreacionismo y el terraplanismo, además de tergiversar a científicos y filósofos, y por lo que he podido comprobar los ateos, agnósticos y escépticos no se molestan en publicar información que avale la tesis contraria (me pasaba igual, no creía que teorías tan ridículas tuvieran que se refutadas) de la inexistencia de los dioses. Así pues he decidido romper esa tendencia y publicar algunas ideas, aún no muy elaboradas y simplificadas, anotaciones que iré ampliando, de porqué es altamente improbable la realidad de los mitos.

Pero vamos a empezar con un hecho tan sencillo como obvio:

Jamás se ha demostrado, ni se ha observado, ni se ha contrastado, ni se ha comprobado científicamente o de alguna forma verificable la existencia de un Dios supremo. Si crees en el dios de tu religión o país o época, es simplemente porque alguien te ha dicho que debes creer en ese dios para integrarte o te lo han inculcado desde que naces, como otros comportamientos, es decir, que es una creencia transmitida de generación a generación que se da por válida hasta que se empieza a cuestionar. No es que creas porque hayas descubierto evidencia alguna o hayas leído un libro revelador o hayas investigado su origen, simplemente estás condicionado/a a hacerlo, no has elegido.

POR LO QUE CIENTIFICAMENTE, ESE DIOS NO EXISTE.

El ser humano nace con un desconocimiento absoluto de la realidad. Adquiere una idea sobre esta a partir de la observación y la razón. Por ejemplo, una persona que nace en la selva, constata la existencia de su pequeño entorno, los árboles que él ve, pero de ningún modo puede "suponer" la existencia del mar. Dar por sentado su existencia sería erróneo, por que del mismo modo que supone la existencia de un mar de agua salada, también podría "creer" en un mar de agua dulce, un mar de plomo fundido etc... Sólo entrará a formar parte de su realidad cuando lo perciba de algún modo. No podemos dar nada por cierto ni como existente hasta que sea percibido de la realidad. De lo contrario caeríamos en la paradoja del mar. Parece claro que estamos obligados a restringir nuestra realidad sólo a lo que percibimos como individuos o como civilización.

Sin embargo, en ocasiones el ser humano actúa de forma contraria a esta filosofía dando por ciertas "posibles realidades" que no ha percibido de ningún modo. La idea de un Dios todopoderoso entra dentro de las cosas no demostradas. Como se ha comentado antes, no podemos dar por sentada su existencia, ya que si lo hiciéramos podríamos dar por sentada la existencia de 1 Dios, 2 Dioses, 3 Dioses, 5000 Dioses, dragones, unicornios, minotauros, etc... Todos ellos sin ningún fundamento. Los creyentes han escogido como cierta una cosa (un Dios) de entre todas las cosas que podrían existir, pero que no han sido percibidas de ningún modo. De ahora en adelante, denominaremos SUPERCONJUNTO a "el conjunto de cosas que podrían existir pero que no han sido demostradas". Dentro del SUPERCONJUNTO están incluidos los 2 conjuntos siguientes:

•1. Cosas que no existen (luego no se han demostrado). Las "cosas que no existen" es un conjunto infinito .
•2. Cosas que existen (pero no se han demostrado). Las "cosas que existen" es un conjunto finito.

Los creyentes han elegido el elemento "Dios" de entre todos los elementos del SUPERCONJUNTO, con la esperanza de que esté incluído dentro del subconjunto "cosas que existen" y por tanto fuera del subconjunto "cosas que no existen".
Han escogido un elemento de un conjunto formado por 2 subconjuntos: uno finito y otro infinito. ¿Qué probabilidades hay de que el elemento escogido esté dentro del subconjunto infinito? Según la teoría de probabilidades, es fácilmente demostrable que el elemento escogido pertenecerá al conjunto infinito con un 100% de probabilidad. Por tanto, existe un 0% de probabilidades de que "Dios" pertenezca al conjunto "cosas que existen". Es decir, una persona que afirma que "Dios existe", se equivoca con toda probabilidad.

Según esta fórmula, matemáticamente, Dios no existe.

Veamos el caso en el que se utiliza las matemáticas para demostrar la existencia de un dios. Los creyentes usan la estadística, ya que la evidencia juega en contra, para calcular las probabilidades de la existencia de un ser todopoderoso, y utilizan el teorema de Bayes, que fue desarrollado por un religioso y matemático inglés del siglo XVIII, Thomas Bayes (1702-1761), en el que se basa el físico teórico inglés, Stephen Unwin, para probar estadísticamente su existencia. La formulase se funda en una serie de premisas sin contrastar y subjetivas, en el que autor da como válidas variables como que las que el origen del cosmos y su orden son pruebas de la existencia del dios que pretende demostrar, por lo que el resultado siempre será favorable a la existencia de un ser divino, 62% para ser exacto, hasta que cambiamos esas variables, y ponemos la visión de un ateo, en el que el porcentaje disminuyen hasta el 19%.

También hacen uso de la apuesta de Blas Pascal, en la que el filósofo francés se empeñaba en demostrar la existencia del dios cristiano una vez hubo sobrevivido a un accidente de morir ahogado. En esta formulación se expone que el creyente tiene mucho más que ganar que el ateo, y por consiguiente será más feliz. Los criterios de ambas formulaciones son evidentemente subjetivos y están sesgados para encontrar un resultado confirmatorio.

Pueden comprobar las fórmulas y teorías aquí, en este portal de estadística, incluso descargarse un excel donde cambiar las variables y sacar el resultado que les apetezca. (Cátedra: Estadística. Profesor: Jorge Carlos Carrá. Ensayo: ¿Existe Dios?)

Las matemáticas pues, como invención del hombre, pueden usarse según la intención de quien las utilice, se puede buscar la forma de que apoyen el resultado que nos interesa ver. Ocurre también con la ciencia, la cual se utiliza como instrumento para alcanzar un fin en la mayoria de los casos, pero hay códigos éticos para que esto no ocurra, y la ventaja de la ciencia es, que tiene que ser aceptada por una amplia mayoria de personas supuestamente objetivas para ser aprobada, y eso es muy dificil incluso cuando no hay intereses de por medio.

Visión representativa de Jahveh, el dios israelita de origen anterior, adorado en la actualidad por algunas religiones occidentales.
 

El método científico, es el más válido para nuestro conocimiento, se basa en el razonamiento para sacar hipótesis, y en la observación y la medición para comprobarlas. Un experimento científico debe de poderse repetirse en cualquier lugar y con cualquier persona.

Primeramente, jamás se ha observado ningún Dios. No se puede hacer ciencia de algo que jamás se ha observado... totalmente absurdo. Como el primer paso del método científico es la observación, y éste falla, no podemos seguir ni con mediciones (¡absurdo intentar medir a un Dios si ni siquiera le hemos observado ni sabemos qué es realmente!), ni con hipótesis, ni con comprobaciones o reducción a leyes matemáticas.

Algo que no se ha observado jamás, por principio no existe. Si, pongamos un ejemplo, estoy solo en una habitación vacía y me dicen que hay otra persona junto a mí, por principio esa persona no existe hasta que no demuestre lo contrario. Es igual que en un estado democrático: alguien es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

Es más, ni siquiera la Ciencia nos aporta una mínima pista que nos permita sospechar que ese Dios sí existe. ¿De qué está hecho un Dios? ¿Dónde se encuentra? Las respuestas religiosas comunes a estas preguntas son totalmente absurdas desde un punto de vista puramente científico. ¿Qué es eso de "espíritu"? El Universo sólo está hecho de materia y energía. Si ese Dios no es materia ni energía, ¿qué es? "Nuestro Dios se encuentra en todas partes" científicamente es absurdo, ya que si está en todos sitios podriamos encontrar la forma de tener una muestra de ello, como ocurre con las particulas cuánticas que no podemos observar, pero si experimentar y teorizar.

Varios han sido los intentos de encontrar científicamente a ese Dios o a algo relacionado con él, y todos han fracasado. Una vez se pesó un cuerpo recién muerto, y antes estando vivo, para determinar la masa del espíritu o alma. Las diferencias no fueron apreciables.

Las preguntas que antes se contestaban religiosamente (quién ha creado el mundo, por qué vivimos, qué son los astros, etc.) ahora tienen respuesta puramente científica que por supuesto ha anulado a la mística (o supersticiosa, o religiosa... como la queramos llamar). Sabemos incluso el probable origen del Universo y su fin (la teoría del Big-Bang, teoría inflacionaria, teoría del universo oscilante y el Big Crunch) a través de las evidencias. Las únicas grandes incógnitas en las cuales la religión aún se refugia son:

Qué había antes del Big-Bang y qué lo provocó (lo explica la teoria inflacionaria). Qué hay fuera de nuestro universo. En ambos casos, la respuesta religiosa es, obviamente, uno o varios Dioses.

Pero nos damos cuenta, únicamente con conocer un poco de Física, que ambas preguntas (y por lo tanto sus respuestas) no son válidas ni caben hacérselas bajo ningún concepto. La primera implica un concepto temporal (qué había antes del origen), y la segunda uno espacial (qué hay fuera del Universo). Nuestro universo tiene tres dimensiones espaciales y una temporal (aunque la fisica cuática revela 7 mas a nivel de particulas), por ello los conceptos relacionados con el espacio y con el tiempo sólo tienen cabida en nuestro propio Universo. Si existen otros, sus dimensiones son totalmente inimaginables. Así pues, el tiempo y el espacio nacieron junto con el Universo, por eso no cabe preguntarse que había antes del origen (porque el tiempo no existía) o qué hay fuera del Universo (porque el espacio sólo existe aquí dentro).

Por ende, vemos que efectivamente la Ciencia por fin, después de tantos milenios de existencia humana, ha anulado completamente a la Religión como explicacion de las cosas. Las personas que creen aún en un Dios son aquellas que necesitan la seguridad moral que un ser superior proporciona, o aquellas que no poseen los suficientes conocimientos científicos (que no por ello dejan de ser básicos y al alcance de todos).

Visión de Abraxas, nombre de un dios que representaba el Bien y el Mal, una deidad adorada representante del fuego para los basilideanos, una secta gnóstica del siglo II. Abraxas fue también considerado un dios egipcio.
Visión de Abraxas, nombre de un dios que representaba el Bien y el Mal, una deidad adorada representante del fuego para los basilideanos, una secta gnóstica del siglo II. Abraxas fue también considerado un dios egipcio.

Además, la ciencia no nos deja ni siquiera un ápice de incertidumbre en el que refugiarnos. Todo se puede reducir a leyes matemáticas, todo se puede controlar. No hay nada extraño, cuando se encuentra la explicación. Incluso detrás de fenómenos aparentemente caóticos se esconde siempre el orden. Sabemos que el Universo es finito en espacio y en tiempo porque lo podemos medir. Explicamos muchos de los misterios de la vida, y no encontramos nada "raro" en nuestro interior... todo es química: el amor, los sentimientos, la razón, el movimiento, los pensamientos... todo se puede reducir a combinaciones y reacciones entre átomos. ¿Dónde está lo extraño? Sabemos de dónde venimos, y a dónde vamos, y sabremos mas de nuestro origen a medida que investigemos. Conocemos la historia natural de nuestro planeta, y de sus especies (incluida la nuestra). Cada vez nos adentramos más en la física de lo muy pequeño (física cuántica) y seguimos sin encontrar nada que la ciencia no pueda analizar.

¿Dónde se encuentra, pues, ese Dios?

En el aspecto sociológico, la sociedad ha empezado a ser consciente del escaso beneficio que aporta las religiones en el minoritario y mejor de los casos para su felicidad y estabilidad emocional, y sobre esto podemos leer más sobre los estudios publicados por psicólogos; un despertar del dogmatismo muy esperado por los que desean una más sociedad libre y justa, y que puede verse truncada por el alimento de las tiranías ideológicas y las sectas de control masivo: desastres, crisis, pobreza, enfermedades y pandemias que nos arrastren de nuevo al miedo, la desesperación y la falsa esperanza que proporcionan los que están dispuestos a sacar beneficio de la tragedia, mantenernos en la ignorancia y la sumisión.

Seis razones por las que la religión está en declive y será minoritaria en 2041.

La Europa cristiana se va convirtiendo en atea.

En la siguente reflexión sobre el tema, veremos comos los filósofos y psicólogos desde la antiguedad ya argumentaban y razonaban la inexistencia de los dioses basandose en las propiedades divinas de los propios, la lógica y la reflexión, desechando sesgos y sofismos, lo cual tambien implica complejidades y paradojas.