sábado, 3 de diciembre de 2022

Las COP, el cambio climático y el próximo colapso: Causas y efectos

 El fracaso de la COP27 y el resto de Cumbres Climáticas en un solo gráfico (Línea temporal de los últimos 60 años + Acuerdos y pactos internacionales + Concentración de CO2 en la atmósfera) | Mark Maslin, The Conversation

Antes de empezar el análisis de la pasada Cumbre Climática de Naciones Unidas (COP27) celebrada en Egipto merece la pena mirar bien el gráfico superior. La infografía evidencia el imparable aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero durante los últimos 60 años. El registro histórico es amplio, detallado y apunta hacia una tendencia inquietante: pronto doblaremos la concentración de CO2 en la atmósfera en comparación con los niveles preindustriales. Los datos muestran que, antes de la Revolución Industrial, nuestra atmósfera albergaba una concentración de dióxido de carbono de unas 278 ppm (partes por millón); niveles que han ido creciendo hasta alcanzar las 421 ppm registradas en este año 2022. Por otro lado, señaladas en la línea de tiempo, podemos contemplar como ninguna de las cumbres climáticas realizadas hasta el momento ha supuesto ninguna diferencia. El gráfico es poderoso, revelador y decepcionante…

Ni los protocolos de Kioto, ni el Acuerdo de Paris ni, por supuesto, la reciente COP27 en Sharm El-Sheikh han conseguido un avance que se pueda calificar como mínimamente significativo. Ya hemos visto algunos de los vicios, errores y fracasos del sistema de cumbres climáticas… desde su falta de ambición en los objetivos más básicos, sus indecisiones, su falta de compromiso, hasta su patente hipocresía a la hora de cumplir los propios acuerdos firmados… sin embargo, esta nueva cumbre egipcia ha resultado ser una suma de todos los errores del pasado hasta convertirse, no ya en una decepción, sino en todo un fracaso.

¿Qué ha salido mal en la COP27? La respuesta general es: Todo lo que puedan imaginar, y un poco más…

Las expectativas estaban por todo lo alto cuando la propia Organización de Naciones Unidas anunció que esta sería “la Cumbre de África”, una gran oportunidad para instaurar algo de “Justicia climática” en un panorama de emisiones realmente desequilibrado. Los países desarrollados son los que más gases invernadero están liberando a la atmósfera, mientras que el resto de naciones menos agraciadas económicamente están siendo las más afectadas por el calentamiento global. Según la propia Naciones Unidas “África pierde hasta 15 mil millones anuales a causa del cambio climático y, si las cosas no cambian, serán 50 mil millones al año en menos de una década (para 2030). África no tiene acceso a la financiación necesaria para adaptarse al cambio climático y cumplir con las retribuciones determinadas a nivel nacional”

El principal objetivo de esta COP27 era negociar un fondo que compensaría a los países en desarrollo por las pérdidas y daños causados por el cambio climático y aunque, después de muchas horas de negociación y sobrepasando la fecha límite, los estados miembros acordaron establecer ese fondo de compensación. Puede parecer una buena noticia, pero en ningún momento se acordó cuánto se pagará, quién lo pagará y cómo se entregará esa ayuda económica… muy típico de este Frente Popular de Judea climático. Sobre todo si recordamos que este tema ya debería estar resuelto hace muchos años.

Resulta descorazonador recordar que, ya en la cumbre climática de Copenhague (COP15), las mismas naciones ricas ya hicieron una deslumbrante promesa de 100.000 millones de dólares al año para mitigar los efectos del cambio climático en las naciones menos desarrolladas, una promesa que nunca se llegó a cumplir realmente… y aquí estamos otra vez. Otro flamante anuncio de compensación que no cuenta con ningún elemento a favor más allá de hacerse una foto sonriendo.

Emisiones acumulativas entre 1750-2020 (Combustibles fósiles y cemento). MT = Megatones métricos | Union of Concerned Scientist, datos: IEA Atlas of Energy

Otra de las grandes lagunas de la pasada COP27 ha sido la inexplicable ausencia de negociación sobre las emisiones. Sabemos que la principal causa de la crisis climática global son las emisiones de gases de efecto invernadero y, sin embargo, ninguna de las cumbres ha logrado un mínimo compromiso sobre esta urgente reducción. La pasada cumbre de Glasgow (COP26) de 2021 al menos concluyó con algunos acuerdos sobre deforestación o emisiones de metano, aunque sepamos a ciencia cierta que no se van a cumplir… y si Glasgow se consideró un rotundo fracaso, ¿Cómo podemos calificar la cumbre egipcia donde ni siquiera se ha mencionado seriamente una reducción en las emisiones?

En un contundente artículo en The Conversation, cuatro expertos de diferentes áreas científicas repasan la interminable lista de errores y planteamientos fallidos de la COP27, empezando por la misma elección de Egipto como sede. Una de las principales motivaciones para llegar a acuerdos es la presión social y las protestas multitudinarias que suelen preceder a estas cumbres. En Egipto, no obstante, las autoridades se aseguraron de reprimir cualquier atisbo de protesta y esa presión popular apenas pudo ejercerse durante los días que duró la cumbre.

Otro de los puntos en contra fue el momento elegido para realizar la Cumbre. Junto con las protestas y reivindicaciones sociales, la atención mediática es otro de los grandes alicientes para que los líderes mundiales trabajen y se esfuercen un poco más. Esto no ocurrió en Egipto. “La primera semana ocurrió durante las elecciones intermedias de USA, cuando gran parte de los medios de comunicación del mundo analizaban su resultado finamente equilibrado. La segunda semana coincidió con la cumbre del G20 en Bali, lo que desvió aún más la atención y significó que muchos líderes mundiales ni siquiera asistieran a la cumbre. Para empeorar las cosas, las negociaciones se extendieron hasta el fin de semana, justo cuando la atención se centró en la Copa del Mundo de futbol y las controversias asociadas en Qatar (El conocido como mundial de Matar)”.

En definitiva, el fracaso de la Cumbre climática número 27 reúne todos los errores pasados y suma además otros nuevos derivados de la actualidad y la mala elección de los organizadores que no acertaron ni en el fondo ni en las formas…

Eso sí… al final de la cumbre no faltaron las fotos, las sonrisas y los abrazos. Nos vemos en 2023 con los deberes sin hacer y con un nuevo aumento de las emisiones.

La generación de energía

La generación de electricidad y calor a través de los combustibles fósiles provoca una gran cantidad de emisiones globales. La mayoría de la electricidad se genera todavía con la combustión de carbón o gas, lo que produce dióxido de carbono y óxido nitroso, que son potentes gases de efecto invernadero que cubren el planeta y atrapan el calor proveniente del sol. A nivel global, algo más de un cuarto de la electricidad proviene de fuentes de energía renovables eólicas y solares que, al contrario que los combustibles fósiles, emiten poca cantidad de gases o contaminantes en el aire, aunque se fabrican con combustible fósiles.

Productos de fabricación, la industria

La industria y las fábricas producen emisiones, en su mayoría provenientes de la quema de combustibles fósiles destinada a generar energía para la fabricación de cemento, hierro, acero, componentes electrónicos, ropa y otros bienes. La minería y otros procesos industriales también generan gases, de la misma forma que lo hace el sector de la construcción. La maquinaria utilizada en los procesos de fabricación a menudo realizados mediante carbón, petróleo o gas, y con algunos materiales, como los plásticos, están compuestos de sustancias químicas derivadas de los combustibles fósiles. La industria manufacturera es una de las que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

La tala de los bosques

La tala de bosques a fin de crear granjas y mataderos (industria exterminadora carnista) o pastos (para alimentar a los animales que serán exterminados), o por otros motivos, provoca emisiones dado que cuando se talan sus árboles se libera el carbono que estos han estado almacenando. Cada año se destruyen aproximadamente 12 millones de hectáreas de bosques. Puesto que los bosques absorben el dióxido de carbono, su destrucción también limita la capacidad de la naturaleza para mantener estas emisiones fuera de la atmósfera. La deforestación, junto con la agricultura y otros cambios en la utilización de los suelos, es responsable de aproximadamente un cuarto de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El uso del transporte

La mayoría de camiones, barcos y aeronaves funcionan con combustibles fósiles. Esto hace que el transporte sea uno de los sectores que más contribuyen a generar gases de efecto invernadero, especialmente en lo que a emisiones de dióxido de carbono se refiere. Los vehículos terrestres (el uso de vehiculos privados es totalmente insostenible y un caos) son responsables de la mayor parte, debido a la combustión de productos derivados del petróleo, como la gasolina, en los motores de combustión interna. Sin embargo, las emisiones provenientes de barcos y aeronaves siguen aumentando. El transporte es responsable de cerca de un cuarto de las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía a nivel global. Y la tendencia es que continúe este importante aumento del uso de la energía para el transporte durante los próximos años.

La producción de alimentos

La producción de alimentos provoca emisiones de metano, dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, de diferentes maneras, en lo que se incluye la deforestación y la roturación de tierras para la agricultura y el pastoreo, la alimentación del ganado bovino y ovino, la producción y uso de fertilizantes y el abono utilizado para los cultivos, además del uso de la energía que hace funcionar el equipo de las granjas o los barcos pesqueros, siendo normalmente con combustibles fósiles. Todo esto hace que la producción de alimentos sea uno de los sectores que más contribuyen al cambio climático. Además, las emisiones de efecto invernadero también provienen del envasado y la distribución de los alimentos.

La energía en los edificios

A nivel global, tanto los edificios residenciales como los comerciales consumen más de la mitad de la electricidad total. Como siguen utilizando carbón, hidrocarburos y gas natural para los sistemas de calefacción y climatización, emiten cantidades importantes de gases de efecto invernadero. La creciente demanda de sistemas de calefacción y climatización, junto con el aumento en la adquisición de aparatos de aire acondicionado y en consumo eléctrico por parte de aparatos de iluminación y dispositivos conectados, ha contribuido a un aumento en las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía y que tiene su origen en las edificaciones, en los últimos años.

Un consumo excesivo (capitalismo)

Su hogar, el que lo tenga, el uso que hace de la energía, el modo de desplazarse, lo que come, lo que derrocha, todo ello afecta a la emisión de gases de efecto invernadero. Y lo mismo ocurre con el consumo de bienes como la ropa, los componentes electrónicos y los productos fabricados en plástico. Un gran porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero están ligadas a los hogares particulares. Nuestro estilo de vida insostenible, consumista, explotador y exterminador tiene un profundo impacto en el planeta. Los más ricos son los que tienen mayor responsabilidad: el 1 por ciento de la población mundial con mayor riqueza, en conjunto genera más emisiones de gases de efecto invernadero que el 50 por ciento más pobre.

Además:

Hay que recordar que el consumo desproporcionado y sin control es causa directa de una ideología egoísta e individualista propagada por una jerarquía afincada históricamente en el poder y la influencia que esta posee con el marketing y los medios de control de masas, que alientan el consumo indiscriminado publicitado como fuente de libertad, estatus y felicidad, basada en el capital y el consumo infinito sin mirar en la escasez de recursos (en contra de la teoria original), en la falta de educación y pensamiento crítico que no atienda a las consecuencias de estos actos (contaminación, sumisión, deuda, exterminios y genocidios, guerras, ocupaciones, invasiones, pandemias, esclavitud por el capital y por la explotación, etc.), creando necesidades innecesarias irracionales que nunca se podrán satisfacer.

Vamos a hacer una breve mención de otras causas directas del cambio climático que al sistema capitalista se le suele olvidar mencionar y que iremos ampliando:

La producción de tejido y ropa, la que consume múltiples recursos, animales, plásticos, químicos, agua, combustibles y contamina el medio ambiente.

El carnismo y la explotación animal, ademas de ser inhumana e inmoral, produce enfermedades, deformaciones, cáncer, destrucción de bosque y extinción de especies

Destrucción de ecosistema, destrucción de los océanos y la producción de oxigeno (El fitoplancton genera al menos la mitad del oxígeno que respiramos -unos 27.000 millones de toneladas al año- "enterrando" a su vez unas 10 gigatoneladas de carbono de la atmósfera las profundidades del océano anualmente).

Contaminación de aguas, subterráneos, disolución de los casquetes polares.

Pandemias, enfermedades, muertes por los efectos de temperaturas extremas, tornados, incendios, etc.

Psicosis, enfermedades mentales, trastornos alimentarios y del comportamiento, muertes y reducción de la esperanza de vida.

Envenenamiento alimentario, no solo por el consumo nocivo de carne, sino por los micropásticos en los pescados y pesticidas en los vegetales, inanición y hambrunas, sequias e inundaciones, no habrá suficiente alimentación para más de 8000 millones de humanos

Crecimiento de la población sin control, en términos biológicos somos más letales que los virus, un “éxito de la evolución” que terminará llevándonos al colapso provocado, con los retrocesos y muertes que ello conllevará para nosotros y futuras generaciones.

La solución tiene nombre: decrecimiento. Es algo evidente y algo que nadie quiere ver ni asumir, y menos los que son los causantes directos de esta catástrofe humanitaria y biológica; para evitar el colapso y la extinción es necesario dejar de consumir y de causar lo que hemos hecho en los últimos 200 años principalmente, con la revolución industrial como causa principal.

Así pues, los filósofos anarquistas y colapsistas, anticapitalistas y los científicos medio ambientales llevamos desde antes de los 50 del siglo pasado avisando de los eventos que hoy vivimos y que  se antojan ya inevitables. La democracia del neoliberalismo y el mercado libre de libertad equivale a la dictadura y la tiranía de quienes la dirigen al desastre, despreocupados de nada mas que sus ambiciones personales.

Efectos del cambio climático

Elevación de las temperaturas

A medida que se eleva la concentración de gases de efecto invernadero, también lo hace la temperatura de la superficie del planeta. En la última década, del 2011 al 2020, se ha registrado el mayor calentamiento hasta la fecha. Desde los años 80, cada década ha sido más cálida que la anterior. En casi todas las zonas se han producido más olas de calor y días más calurosos. La elevación de las temperaturas provoca un aumento en las enfermedades relacionadas con el calor y hace que trabajar en exteriores sea más difícil. Se producen incendios incontrolados con mayor facilidad y se extienden más rápidamente cuando el ambiente es más cálido. Las temperaturas del Ártico se han elevado al menos el doble de rápido que la media mundial.

Tormentas más potentes

Las tormentas destructivas se han vuelto más intensas y más frecuentes en muchas regiones. A medida que se elevan las temperaturas se evapora mayor humedad, lo que causa inundaciones y precipitaciones extremas, provocando más tormentas destructivas. El calentamiento del océano también afecta a la frecuencia y magnitud de las tormentas tropicales. Los ciclones, huracanes y tifones se alimentan de las aguas templadas de la superficie del océano. Estas tormentas destruyen a menudo hogares y comunidades enteras, lo que provoca pérdidas ingentes en la economía y en vidas humanas.

Aumento de las sequías

El cambio climático está modificando la disponibilidad de agua, al hacerla más escasa en más regiones. El calentamiento global genera escasez de agua en regiones ya de por sí secas, y está incrementando el riesgo de sequías agrícolas que afectan a cultivos y sequías ecológicas que aumentan la vulnerabilidad de los ecosistemas. Las sequías también pueden provocar destructivas tormentas de arena y polvo capaces de desplazar miles de millones de toneladas de arena de un continente a otro. Los desiertos se expanden y se reducen las tierras aptas para el crecimiento de cultivos. Mucha gente se enfrenta a períodos habituales de escasez de agua.

Aumento del nivel del océano y calentamiento del agua

El océano absorbe la mayor parte del calor generado por el calentamiento global. El ritmo al que se ha elevado el calentamiento del océano ha aumentado considerablemente durante las últimas dos décadas a todas las profundidades. A medida que se calienta el océano, su volumen aumenta porque el agua se expande. El deshielo de las placas de hielo y los icebergs hace que se eleve el nivel del mar amenazando a las comunidades litorales e insulares. Además, el océano absorbe dióxido de carbono y evita su acumulación en la atmósfera. Pero un mayor contenido de dióxido de carbono hace que el océano se acidifique más, lo que pone en peligro tanto a las especies marinas como a los arrecifes de coral.

Desaparición de especies

El cambio climático pone en riesgo la supervivencia de las especies terrestres y oceánicas. Estos riesgos aumentan a medida que ascienden las temperaturas. Debido a la potencia del cambio climático exacerbado, en el mundo se extinguen especies a un ritmo 1000 veces mayor que en cualquier otra época de la que se tenga constancia en la historia humana. Un millón de especies están en riesgo de extinguirse en las próximas décadas. Los incendios forestales, un clima extremo y la invasión de plagas con la aparición de enfermedades, todo esto está entre las amenazas relacionadas con el cambio climático. Algunas especies serán capaces de adaptarse geográficamente, pero otras, no.

Escasez de alimentos

Los cambios en el clima y el aumento de condiciones meteorológicas extremas son algunos de los motivos que provocan un aumento global en la desnutrición en las poblaciones más pobres. Los recursos pesqueros, los cultivos y el ganado pueden desaparecer o volverse menos productivos. Debido a una continua acidificación oceánica, los recursos marinos que dan alimento a miles de millones de personas se encuentran en riesgo. Los cambios en las capas de nieve y hielo de los casquetes polares han alterado el suministro de alimentos generados por la ganadería, la caza y la pesca. Un calor extremo puede hacer disminuir el agua y los pastizales destinados a la ganadería, provocando una disminución de la producción agrícola y afectando al ganado.

Más riesgos para la salud

El cambio climático supone la mayor amenaza única para la salud de la humanidad. El cambio climático ya daña de hecho la salud, a través de la contaminación, las enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos, los desplazamientos forzados, las presiones en la salud mental, así como un aumento del hambre y la desnutrición en lugares donde las personas no pueden producir o encontrar alimentos suficientes. Cada año, los factores medioambientales acaban con la vida de cerca de 13 millones de personas. Los patrones del cambio climático están extendiendo enfermedades, los fenómenos meteorológicos extremos producen más muertes y dificultan la capacidad de los sistemas sanitarios para soportar la presión.

Pobreza y desplazamiento

El cambio climático aumenta los factores que llevan y mantienen a la gente en la pobreza. Las inundaciones pueden arrasar barrios marginales, destruyendo hogares y comunidades. El calor dificulta la ejecución de trabajos en el exterior. La escasez de agua puede afectar a los cultivos. Durante la última década (2010-2019), los sucesos relacionados con el clima desplazaron a un total aproximado de 23,1 millones de personas de media al año, aumentando sus probabilidades de caer en la pobreza. Muchos refugiados provienen de países que son más vulnerables y menos preparados para adaptarse a los efectos del cambio climático.

Además:

Pasaremos a la historia, si esta continúa, como la generación que pudo y no quiso, en un último y desesperado aviso e intento, frenar el desastre que dejará una humanidad marcada por lo que hemos hecho ahora.

Las próximas generaciones que verán obligadas a sufrir penurias de todo tipo, escasez de recursos y a reparar nuestros errores, si albergan alguna esperanza de sobrevivir.

El film Soylent Green (Cuando el destino nos alcance) de ciencia ficción distópica estrenada en 1973, dirigida por Richard Fleischer, protagonizada por Charlton Heston, Edward G. Robinson y Leigh Taylor-Young en los papeles principales, basada en la novela ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! escrita por Harry Harrison​ y publicada en 1966, ya nos advertian de estas consecuencia y de la solucción final del capitalismo: el canibalismo. Igualmente en The Time Machine, del escritor británico Herbert George Wells, se aplicaba la misma solución, implementada en una sociedad futura basada entre cazadores (Los Morlocks) y cazados (Los Eloi) ante la escasez de recursos y una especie humana degenerada.

El exterminio de especies y la degeneración del código genético humano, más las posible nuevas glaciaciones que el calentamiento global puedan provocar, nos acercarán a la sexta extinción masiva de la historia del planeta.

El sur de Europa se está calentando el doble de rápido y España tiene la peor parte.

Las figuras de la izquierda y la derecha muestran el calentamiento en Europa (abril-septiembre) durante las últimas cuatro décadas, subdividido para condiciones de cielo despejado y toda clase de cielo respectivamente | Glantz, P., et al.
 

Con un verano ardiente, seguido de un otoño excepcionalmente caluroso, este 2022 pasará a la historia como uno de los años más calientes desde que existen los registros, uniéndose así a la larga lista de récords de temperaturas que ya se han batido en las últimas décadas. Los datos y evidencias se acumulan de tal manera que ya nadie duda (excepto negacionistas) de que el calentamiento global se está acelerando y que nos dirigimos hacia los escenarios climáticos más duros previstos.

Ya contamos con informes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas que confirman que el calentamiento en las áreas terrestres (1,6 °C) se está produciendo significativamente más rápido que en los océanos (0,9 °C). Ahora, a través de este nuevo estudio realizado por la Universidad de Estocolmo y publicado en el Journal of Geophysical Research: Atmospheres, nos alerta de que el presupuesto de emisiones para evitar un calentamiento de dos grados centígrados en gran parte de Europa, durante la primavera-verano de este año, también se ha agotado. De hecho, las mediciones revelan que el calentamiento durante los meses de verano en gran parte de Europa durante las últimas cuatro décadas ya ha superado los dos grados.
Efectivamente: Llevamos décadas de estériles negociaciones, acuerdos sin cumplir y cumbres climáticas mundiales para intentar no alcanzar esa subida global de 2 °C para 2050, y resulta que en buena parte de Europa hace tiempo que ya hemos superado ampliamente esa barrera.

2022 ha tenido el verano más cálido en Europa desde que existen los registros | AFP, Copernicus ERA5
 

Como era de esperar, esas “grandes regiones de Europa” a las que se refiere el estudio son las situadas en el centro y, sobre todo, el sur… con la Península Ibérica como una de las más afectas. “En el sur de Europa, es evidente una clara retroalimentación positiva causada por el calentamiento global, es decir, el calentamiento se amplifica debido a un suelo más seco y una menor evaporación. Además, ha habido menos cobertura de nubes en gran parte de Europa, probablemente como resultado de la menor cantidad de vapor de agua en el aire”, explica en EurekAlert Paul Glantz, autor principal del estudio. “Lo que estamos viendo en el sur de Europa está en línea con lo que ha predicho el IPCC, que es que un mayor impacto humano en el efecto invernadero conduciría a que las áreas secas de la Tierra se vuelvan aún más secas”.

Más artículos y noticias importantes sobre cambio climático:

Referencias científicas y más información:

Mark Maslin, Priti Parikh, Richard Taylor & Simon Chin-Yee “COP27 will be remembered as a failure – here’s what went wrong” The Conversation

Fuentes:

COP27: Todo lo que podía ir mal, ha ido mal (y seguirá yendo mal) Javier Peláez

www.un.org/es/climatechange/science/causes-effects-climate-change

https://vykthors.wordpress.com/2017/05/27/es-imprescindible-dejar-de-pensar-en-el-crecimiento-economico/

https://vykthors.wordpress.com/2020/05/31/es-peor-de-lo-que-parece-pandemias-y-colapso-inducido/

https://vykthors.wordpress.com/2020/03/29/nos-hallamos-ante-una-crisis-que-se-situa-en-la-antesala-del-colapso/

https://vykthors.wordpress.com/2018/09/16/por-que-el-crecimiento-no-puede-ser-verde-why-growth-cant-be-green/


sábado, 30 de abril de 2022

Populismo; emoción sin razón. Concepto



 El concepto de populismo es impreciso. Puede traducirse como llevar la política al pueblo y llevar el pueblo a la política. Muchas veces se postula como un fenómeno parasitario del a democracia representativa y que esta última constituye su verdadero y radical enemigo. Es un cierto estilo político o serie de tropos y figuras retóricas cuyo objetivo es la hostilidad contra los principios de la democracia representativa constitucional establecida, destruyendo el sistema de dominación establecido para sustituirlo por otro.

Como defensa demagógica de la antigua democracia directa, abre la puerta al quiebre de la democracia representativa. Adopta un lenguaje democrático con el fin de llegar a el pueblo o dirigido a las clases con las que pueda identificarse.

Populismo no es lo mismo que movimiento popular, como lo es Occupy Wall Street y Tea Party, en el que se cuestiona las instituciones representativas.  Estos movimientos carecen de liderazgo y de una organización tendiente a conquistar el poder político llegando al gobierno.

No hay que confundir (o tergiversar intencionadamente) un movimiento de protesta o critica con una concepción populista del poder del estado. El primero es congruente con la naturaleza diarquica de la democracia representativa: el sufragio otorga un poder dotado de autoridad, mientras que la opinión posee un poder indirecto de influir en las decisiones a través de una amplia red de discernimiento.

Su fuerza oculta descanso en la creencia en la supuesta pureza de los orígenes del gobierno popular y su adulteración por parte de la complejidad artificial de la civilización y sofisticada organización institucional del estado.  En USA el People´s party a fines del siglo XIX reclamaba que la nación se emancipase del “poder del dinero” en nombre de la propiedad y del trabajo (natural).

Interesa resaltar que el populismo, como movimiento positivo de oposición del pueblo a la élite americana, surgió dentro del marco ideológico de la república. Basados en la experiencia americana, algunos teóricos han propuesto diferenciar entre populismo “buenos” y “malos”.  Peter Worsley sostiene que populismo y elitismo son los dos polos extremos del continuo de la política. Margaret Canovan sugiere que veamos el populismo como una “política de fe”. El populismo parecería ser, según esto, un tipo de política más igualitaria o democrática que la obtenida mediante los procedimientos impuestos por el sistema autoritario representativos, los cuales son sus auténticos y directos adversarios.

También protesta contra los intelectuales la cultura letrada y los universitarios, contra la “basura” cosmopolita de los “ricos” en nombre del “sentido común del común de la gente” que vive de su trabajo y habita un reducido espacio en sus barrios o pequeños pueblos. Esto llevo a Laclay a declarar que el populismo es la expresión vivida del imaginario democrático, amén de ser una estrategia de fusionar los diversos reclamos, descontentos y demandas que los partidos políticos, por el contrario, fragmentan y filtran cuando ocupan el estado o colman con sus adeptos las instituciones.

No es azar que su núcleo soberano sea ”el pueblo” y no el ciudadano, según estos autores el populismo no es una versión más “rica” de la democracia, sino una más “pobre”. En países europeos la democracia surgió dentro de una sociedad de filósofos y dirigentes políticos (los intelectuales) que trataban sistemáticamente de detener el proceso de democratización o de someterlo a un estado burocrático y sociedad jerárquica, en el cual el consentimiento era preferiblemente impuesto desde arriba u orquestado. Sus efectos fueron devastadores: Napoleón fue el primer dirigente político que “fabricó” el consentimiento mediante la opinión pública, usar la propaganda y utilizar las masas en su favor, frente a la oposición de la prensa y la minoría letrada, y a su proyecto de reconciliación con la iglesia católica.

Napoleón solivianto los sentimientos populares contrarios a la élite y condenó a los intelectuales como ideólogos y doctrinarios. Su estrategia demagógica ha sido un fenómeno recurrente en europa. Mussolini explotó la penuria económicas de las clases medias luego de la primera guerra mundial y creó un régimen populista que repudiaba el pluralismo y reprimia a los opositores, igual que Hitler y otros fascistas anteriores y actuales, por todo el globo capitalista, ya sea con dogmas izquierdistas o fantasias nacionalistas. La liga del norte y la política cesarista de Silvio Berlusconi, fueron algunos ejemplos que seguían esta línea. Dueños de los medios de comunicación –o desisformación- y haciendo uso sistemático de la propaganda, generan pensamiento uniforme con en que controlar la opinión pública. Los neopopulistas explotan la doxa hasta convertirla en una creación suya más que de los propios ciudadanos.

El populismo europeo ha seguido o perseguido siempre políticas ultraderechistas, que no ha cumplido sus promesas o que se basan en tergiversarlas.  Recientemente, nuevos populismo desde el ámbito de la izquierda han surgido, pero estos, a diferencia de aquellos, han sido rápidamente censurados, difamados y silenciados por el poder establecido capitalista. En general, el populismo es un síntoma de una enfermedad de la sociedad que descubre la farsa de la democracia representativa y la economía consumista suicida explotadora capitalista.

Así pues, el populismo es con respecto a la democracia representativa lo que la demagogia a la democracia directa: es interna y parasitaria de ella. No es un movimiento revolucionario, no le concede la soberanía al pueblo, sino que interviene cuando dicha soberanía existe y sus valores y reglas están establecidos. Dicho de otro modo: el populismo no crea democracia.

Sus principales características son: a) exaltación de la soberanía del pueblo; b) apelación a la legitimidad de las demandas de las mayorías frente a las minorías, ya sean políticas, religiosas, lingüísticas, de género, culturales, etnia o cualquier otro tipo de discriminación; c) un “nosotros” contra “ellos”; d) un carácter sagrado de unidad y homogeneidad del pueblo frente a cualquiera de sus partes.

El populismo es inconcebible sin el culto a la personalidad, y valora más la polarización que el pluralismo. Claude Lefort anticipó el riesgo populista que implicaba el gobierno de la opinión. Determina quienes componen el pueblo, genera una concentración de poder. El objetivo del populismo es vaciar un espacio de poder para volver a ocuparlo, su destino es por ende, el cesarismo.

El populismo no se puede definir entonces ni como democrático ni como antidemocrático, pues se basa en elementos que le relaciona con ambas posiciones. Mientras que para unos es la corrupción de la democracia que nos llena de falsas promesas, para otros es también la capacidad de cuestionar la corrupción en el poder de las instituciones estatales, y un mecanismo de hacerse oír y formular demandas. Es para las nuevas élites un mecanismo de alcanzar el poder rápidamente, sin tener que para por las manipuladas y sistemáticas confrontaciones electorales. En la estrategia populista de conseguir el poder, el pueblo desempeña el papel de un instrumento de apoyo, como lo era la plebe en los años de la decadencia de la republica romana. La lógica oculta en su retórica dirigida a las masas es que una élite logre finalmente imponer su férrea autoridad.

Historia del Populismo: https://es.wikipedia.org/wiki/Populismo

jueves, 31 de marzo de 2022

¿Qué es realmente el liberalismo económico? Sus origenes

 

El LIBERALISMO es una tradición de pensamiento político que ha gozado de amplia hegemonía en la civilización occidental, siendo la corriente contra la cual se han definido y formado buena parte de las restantes.
Hoy día, vivimos en sociedades que se basan fundamentalmente en los PRINCIPIOS de esta tradición:

•individualismo
•libertad individual
•igualdad
•propiedad privada
•imperio de la ley
•división de poderes, etc.

La tradición LIBERAL no constituye para nada un cuerpo homogéneo o cerrado de ideas, por lo que sigue estando en el centro del debate teórico y político. Su misma historia ha estado plagada de crisis que le han obligado a modelar su teoría y práctica.

1. Orígenes y fundamentos de la tradición liberal

El LIBERALISMO comienza como movimiento político a mediados del siglo XVII. Triunfa definitivamente a lo largo de los dos siglos siguientes, contribuyendo a una transformación sustancial de las sociedades de la época.
Esta transformación tuvo muchas causas, siendo las más importantes las CUATRO GRANDES REVOLUCIONES que marcaron el nacimiento de la modernidad:
1. La revolución CIENTÍFICA: el consecuente uso de la razón.
2. La REFORMA PROTESTANTE: y el establecimiento de nuevas iglesias, cuestionando el poder del Papa y de la iglesia católica, recurriendo a la conciencia individual y la libertad religiosa.
3. La revolución ECONÓMICA: supuso la llegada del CAPITALISMO, la instauración de la propiedad privada y la ruina definitiva de la economía feudal.
4. Las revoluciones POLÍTICAS INGLESA, AMERICANA Y FRANCESA: con su instauración de nuevas formas de poder social y colectivo, con el reconocimiento de los derechos y libertades civiles y políticas de los ciudadanos.
A todo ello se suma la ILUSTRACIÓN, el nuevo modo de conocimiento y racionalidad.

El LIBERALISMO se nutrió de todos estos acontecimientos hasta configurar un modelo ideopolítico específico que en el núcleo se basa en la tensión entre:
1. La vindicación del individuo, sus derechos y sus libertades y
2. El reconocimiento de la necesidad de un poder externo, pero limitado y dividido.
Los autores que configuraron el primer liberalismo, o LIBERALISMO CLÁSICO fueron:
· Locke
· Montesquieu
· Hume
· Bentham
· Adam Smith
· Kant
· J.S. Mill

Si hubiese que definir un momento preciso en el nacimiento del LIBERALISMO, éste sería el de los LEVELLERS. Estos fueron un grupo de pequeños propietarios y miembros del ejército de Cromwell que en la Inglaterra de mediados del siglo XVII logró plantear públicamente una serie de demandas de libertades y derechos individuales.
El LIBERALISMO muestra desde sus mismos comienzos en el siglo XVII una constante preocupación por el problema del individuo y su lugar en la sociedad. La lucha contra el autoritarismo político, religioso y social en las sociedades tradicionalistas de aquella época llevaron al LIBERALISMO a configurarse como una fuerza crítica, revolucionaria y emancipadora cuya base residía en una NUEVA CONCEPCIÓN DEL INDIVIDUO.

EL INDIVIDUO para el LIBERALISMO (CLÁSICO):
El individuo se postula para el LIBERALISMO como criterio o valor a partir del cual deben definirse la naturaleza y los fines de la acción individual, de la sociedad y del Estado. Bajo tal concepción INDIVIDUALISTA, el individuo es un ser que tiene una vida independiente, que precede a cualquier tipo de grupo o asociación. Es un sujeto racional, capaz de dirigir por si mismo su propia conducta y de determinar cuáles son sus preferencias, necesidades y fines. Es un ser motivado por la voluntad de satisfacer sus deseos e intereses mediante un cálculo racional de beneficios.
El individuo liberal también es un PROPIETARIO, ya que es poseedor de su propia persona y capacidades, así como de los frutos de su trabajo. Así, se desarrolla básicamente a través de la constante acumulación de posesiones en competencia con otros.
Y como ese individuo es así, sólo puede realizarse de forma ordenada y correcta a través del establecimiento de un espacio de LIBERTAD e iniciativa PRIVADA en el que pueda actuar SIN INTERFERENCIAS externas o con las mínimas imprescindibles para el disfrute de su libertad y posesiones.
Así, el PROPIETARISMO se convierte en elemento básico de la concepción liberal-clásica del individuo. El atributo POSESIVO es el atributo esencial del individuo. Es el que hace posible la auténtica libertad moderna. Es la clave de un modelo de conducta individual que deriva en virtud pública (porque, según Adam Smith, el individuo, en la medida en que persigue sus intereses, también promueve un fin o bien social que no entraba en sus intenciones de partida).
Para el LIBERALISMO CLÁSICO, los individuos son soberanos sobre sí mismos. Son libres e iguales, poseedores por sí mismos de un derecho natural a la libertad y a la igualdad que la sociedad y el Estado están obligados a respetar, proteger y promover. Sin embargo, aunque el LIBERALISMO tiende a concebir la libertad como inherente a y como fin último de todo individuo (un birthright), tiene presente que la misma necesita ciertas restricciones.
Por esto mismo los LIBERALES CLÁSICOS, conscientes de que la libertad absoluta generaría interminables conflictos, se mostraron dispuestos a reducir la libertad en aras de la libertad misma.
Para ellos, ésta no consistía en la posibilidad de que cada cual pudiera hacer lo que quisiera, sino en estar libre de la violencia de los otros, en la ausencia de coacción o interferencia. Esto, como LOCKE sostuvo, no puede lograrse donde no hay ley.
Aquí podemos detenernos para definir entonces LIBERTAD en el LIBERALISMO CLÁSICO:
La libertad no consiste en que cada uno haga lo que quiera, sino en la ausencia de coacción por parte de los demás”. (LIBERTAD NEGATIVA)

LA SOCIEDAD para el LIBERALISMO (CLÁSICO):
La concepción liberal del individuo tiene fuertes implicaciones para la sociedad y la forma en que ésta debe ser organizada. Como consecuencia de lo dicho, se concibe la sociedad como un conjunto de individuos y nunca como una entidad que tiene atributos específicos o distintos de los que ya poseen sus partes por separado. Es un cuerpo ficticio, obra y fruto de la voluntad de unos individuos que la crean por conveniencia, para hacer posible la vida en común y para dividir el trabajo y poder incrementar así nuestro poder sobre la naturaleza.
Así entendida, la sociedad supera las posibilidades que ofrece la vida en el estado de naturaleza. El hecho de ver la sociedad como un conjunto de individuos plurales, diversos, conlleva pensar que estos están en constante competencia y conflicto entre sí.

Los 3 PROBLEMAS básicos que se plantearon al LIBERALISMO (CLÁSICO):
Este pluralismo y los conflictos inherentes al modelo liberal de individuo y sociedad plantea problemas relacionados y recurrentes a lo largo de toda la tradición política liberal:
1. ¿Cómo alcanzar y preservar una sociedad pacífica y ordenada teniendo en cuenta la natural pluralidad y conflictividad entre diferentes individuos con fines e intereses igualmente plurales y potencialmente antagónicos?
2. ¿Cómo constituir la sociedad de manera que las libertades y derechos individuales estén protegidos de las interferencias del Estado, de los grupos sociales o de otros individuos?
3. ¿Cómo organizar la sociedad de modo que los distintos intereses y fines individuales en conflicto puedan influir en la toma de decisiones políticas?

EL ESTADO para el LIBERALISMO (CLÁSICO):
Todas estas cuestiones condujeron a la convicción de que la mejor solución a los inconvenientes del pluralismo y el conflictivismo inherentes a su modelo de individuos y de sociedad era la constitución de un poder común o Estado al que los individuos únicamente tendrían que ceder su derecho natural de castigar a quienes hubiesen dañado su libertad y posesiones. Sin embargo, temerosos de los peligros de la concentración del poder en manos de unos pocos o del propio Estado, los liberales clásicos dedicaron buena parte de sus esfuerzos a alcanzar un equilibrio entre el individuo y sus derechos y el Estado y sus poderes potencialmente coactivos. Se llegó a la conclusión de que la acción del Estado debía de tener unos límites claros. Es importante señalar que:
1. Los límites se derivan de la existencia de ciertos derechos individuales que el poder político tiene que respetar, proteger y promover.
2. El Estado tiene la obligación de gobernar mediante leyes generales y conocidas de antemano, porque sólo así puede evitarse el ejercicio arbitrario, ilegítimo del poder. Sólo así será posible el imperio de las leyes, y no el de los hombres.
3. Es necesario evitar la concentración del poder en manos de una persona u órgano, es decir, la moderna división y equilibrio de poderes.
Pero nada de lo dicho ofrece una respuesta precisa de qué forma de gobierno debería establecerse para respetar lo mejor posible todo lo anteriormente señalado.
El GOBIERNO REPRESENTATIVO fue para los liberales clásicos la forma de gobierno más adecuada, a diferencia de la tiranía y de la democracia (a la cual tachaban de inestable e incompatible con la seguridad personal y los derechos de propiedad). [Los FOUNDING FATHERS americanos pensaban que la libertad estaba amenazada por la democracia, porque para ellos, el concepto de libertad no estaba ligado al de democracia, sino al de propiedad]. Defendían la MONARQUÍA CONSTITUCIONAL.

DISPOSICIONES FINALES (LIBERALISMO CLÁSICO):
Es fundamental tener claro que para la mayoría de los liberales clásicos, el verdadero sujeto político era el PROPIETARIO (“sólo la propiedad hace a los hombres capaces para el ejercicio de los derechos políticos” – Benjamin Constant).
Así, el gobierno representativo tiene para ellos un valor INSTRUMENTAL; lo conciben como un mecanismo político necesario para la preservación de otros fines superiores, en especial, de la propiedad privada y la iniciativa individual.
La libertad política sería únicamente una garantía de LIBERTAD INDIVIDUAL. Algo cuya consecuencia última sería la plena subordinación del ciudadano al individuo y de la política a la economía. [El CIUDADANO está subordinado al INDIVIDUO. La POLÍTICA está subordinada a la ECONOMÍA].

2 La crisis del Liberalismo y sus consecuentes reformulaciones


El LIBERALISMO CLÁSICO se configura, pues, alrededor de un conjunto de principios que sirven de base para la defensa de un modelo de sociedad liberal y de economía de mercado sometidos a constantes cambios.
Tanto es así que las sociedades que surgen como consecuencia del CAPITALISMO INDUSTRIAL a mediados del siglo XIX ya son muy diferentes de aquellas en las que nació el LIBERALISMO (s.XVII).
Transformaciones más relevantes del siglo XIX:
· El enorme desarrollo de la INDUSTRIA
· El fin del capitalismo individual y la creación de gigantescas ORGANIZACIONES ECONÓMICAS
· La importancia de los BANCOS
· La emergencia de nuevos problemas económicos, sanitarios, educativos, etc.
· La ampliación de los sujetos de derechos políticos y acceso de la ciudadanía a la política
· El nacimiento de los PARTIDOS y SINDICATOS

Todas estas transformaciones cambian drásticamente la naturaleza y condiciones de las sociedades en el camino al siglo XX.

Se acentúa especialmente la INTENSA ACTIVIDAD REGULADORA DEL ESTADO con un doble (y contradictorio) propósito:
1. Organizar el funcionamiento de la economía capitalista.
2. Mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la población.
La tradición liberal se vio sometida a una larga crisis al surgir la necesidad de unir las anteriores ideas de libertad con la creciente demanda de organización social. Otras corrientes de pensamiento político amenazaron con paralizar y derrotar el liberalismo, por lo cual muchos liberales de la época concluyeron que si el liberalismo quería mantenerse como una
fuerza viva, tenía que redefinir su teoría y práctica políticas y crear un nuevo liberalismo para dar continuidad a la tradición y ofrecer una respuesta ideológico-política a los nuevos tiempos. Estos intentos de reforma discurrieron en sentidos muy distintos, con dos modelos bien diferenciados que constituyeron, finalmente, el LIBERALISMO CONTEMPORÁNEO, a saber:
1. El Liberalismo SOCIAL
2. El Liberalismo CONSERVADOR
Para muchos liberales de la época, el aumento de la pobreza y miseria, el empeoramiento de las condiciones de vida y trabajo y el declive económico ponían en evidencia la creencia liberal, la clásica, de que el desarrollo económico solucionaría por sí mismo estos problemas sociales.
Así, defendieron un amplio programa de reformas sociales que aspiraba a forjar un nuevo orden social con condiciones de vida imprescindibles para la liberación y el desarrollo de las potencialidades de todos los individuos.
Esa nueva forma de organización social debería reconocer, protegiendo la libertad de los individuos para desarrollar sus capacidades, un amplio papel a la acción del Estado.
Perfilaron un nuevo LIBERALISMO “SOCIAL” (s. XIX – XX) con dos fundamentales características:
1. El distanciamiento de buena parte de los presupuestos y objetivos del liberalismo clásico (dado que no habían resuelto los problemas existentes).
2. Una mayor sensibilidad hacia las enormes desigualdades e injusticias que el desarrollo capitalista había generado. [Autores del nuevo LIBERALISMO SOCIAL: Stuart Mill, Samuel, Hobhouse, Hobson, Dewey, Keynes, Rawls]
Pero aquellos intentos de revisión del programa liberal también dieron lugar a un nuevo LIBERALISMO CLÁSICO, que rechazó la creciente regulación económica y asistencia social del Estado cada vez más aceptada por la propia tradición liberal. Esta otra vertiente nueva del liberalismo, el LIBERALISMO CONSERVADOR (s. XIX – XX) se caracterizó por el empeño en recuperar el INDIVIDUALISMO POSESIVO y los principios básicos de la sociedad de mercado defendidos por el liberalismo clásico. [Autores del LIBERALISMO CONSERVADOR: Spencer, Mises, Hayek, Nozick] Este liberalismo conservador es abiertamente despreocupado por las desigualdades e injusticias sociales y sumamente hostil hacia la creciente intervención del Estado.
Por tanto, la crisis del liberalismo clásico dio lugar a los DOS grandes rostros contemporáneos del liberalismo.

3. El LIBERALISMO SOCIAL: la revuelta contra la LIBERTAD NEGATIVA

El LIBERALISMO CLÁSICO entendía la libertad como la más amplia y posible AUSENCIA DE COACCIONES EXTERNAS a la iniciativa individual y tenía, en consecuencia, una concepción RESTRINGIDA DE LAS FUNCIONES DEL ESTADO. Sin embargo, muchos liberales de finales del siglo XIX y principios del siglo XX percibieron claramente que las consecuencias prácticas de esa idea básica fueron sumamente perniciosas para la mayoría de los ciudadanos, para la sociedad y la misma economía. Porque esa idea básica (la “LIBERTAD NEGATIVA”) ofreció la cobertura ideológica perfecta para el enriquecimiento de una pequeña parte de la sociedad y el empobrecimiento de la mayoría de la misma.
Esquematizando, se puede decir que la idea clásica de LIBERTAD NEGATIVA tuvo 4 grandes consecuencias negativas:
1. El enriquecimiento de una pequeña parte de la sociedad.
2. Aumento de la pobreza y la miseria para la mayoría.
3. Ausencia de la regulación legal de las condiciones laborales.
4. Concentración del poder en manos de unos pocos.
Todo esto hizo necesario un nuevo liberalismo que cargó decididamente contra la DOCTRINA DE LA LIBERTAD NEGATIVA del liberalismo clásico.
El individualismo propio del LIBERALISMO CLÁSICO buscaba ofrecer un escenario para la satisfacción de los deseos e intereses individuales como medio para que cada cual, a través de sus propias iniciativas, encontrase el trabajo que mejor cuadrase con sus habilidades y obtuviese la recompensa y posición que por capacidad y méritos le correspondiese. Al mismo tiempo, creía, las energías y esfuerzos de unos se verían complementadas con las de otros y todos ellos, según ADAM SMITH, promoverían, sin siquiera pretenderlo, la armonía social.
A finales del siglo XIX se hizo evidente que dicho individualismo estaba fundado en un conjunto de principios erróneos. Además de esto, quedó claro que había dejado de ser aplicable en las nuevas condiciones sociales y económicas. Así, el viejo individualismo tuvo que ser sustituido por un NUEVO INDIVIDUALISMO.

Visión del INDIVIDUO del nuevo LIBERALISMO SOCIAL:
Para este nuevo individualismo, el individuo, además de ser racional, también es un ser SOCIAL y AUTÓNOMO. Un ser que sólo se podría desarrollar plenamente en condiciones adecuadas.

Visión de la SOCIEDAD del nuevo LIBERALISMO SOCIAL:
Según esta nueva concepción del individuo, la SOCIEDAD ya no constituye una simple conjunción de individuos egoístas, sino una ENTIDAD COLECTIVA, formada por individuos INTERDEPENDIENTES, capaces de ayuda mutua.

De este modo, el LIBERALISMO SOCIAL (a diferencia de los enfoques SOCIALISTAS o CONSERVADORES) sigue siendo tan INDIVIDUALISTA como su tradición clásica, pero lo es de otro modo. Y es distinto porque aboga por un nuevo tipo de individualismo, el INDIVIDUALISMO SOCIAL.
El nuevo sujeto e INDIVIDUO SOCIAL debe ser forjado en la práctica, en íntima conexión con los cambios de las relaciones sociales.
Por tanto, sostiene que la individualidad de cada uno se forja histórica y socialmente y que el pleno desarrollo es imposible sin la existencia de ciertas condiciones que tienen que ser garantizadas por la sociedad y el Estado. [DEWEY es quien mejor expresó tal idea: el individuo es un LOGRO, obtenido con la ayuda de condiciones culturales y físicas].

La visión del ESTADO del nuevo LIBERALISMO SOCIAL:
Tales consideraciones supusieron un cambio sustancial en cuanto al alcance de la acción del Estado. Éste se hace mucho más importante para el liberalismo social. Mientras que la visión clásica (y la conservadora) ve en la acción del estado un mecanismo de restricción de la libertad individual, el nuevo LIBERALISMO SOCIAL la percibe como una CONDICIÓN NECESARIA para el ejercicio de la libertad de todos. Por tanto, la experiencia y maduración del propio Liberalismo le condujo a reconocer que la Libertad no es sólo una noción negativa, sino también positiva (según ASQUITH).
Sin embargo, los liberales sociales también creyeron que la libertad debía ser restringida en los casos en los que pusiera en peligro el desarrollo de otros o el bienestar social. Y esto tuvo especial importancia en relación al DERECHO DE PROPIEDAD, dado que ésta tiene también un carácter SOCIAL, porque cualquier propiedad y riqueza es en parte producto del esfuerzo de muchos individuos y no de un único.
Por tanto, el DERECHO DE PROPIEDAD tiene que ser un derecho LIMITADO por el Estado (con impuestos, límites a la acumulación, etc.), dado que el fin último ahora es el libre desarrollo individual, pero esta vez el DE TODOS, el bienestar social. De todo esto surge la necesidad de que el Estado tenga el DERECHO y la OBLIGACIÓN de regular su uso y disfrute.
Para el Liberalismo social, el desarrollo del individuo y el ejercicio de la libertad en sentido POSITIVO están profundamente unidos con la IGUALDAD y con la JUSTICIA SOCIAL. La tradición creía que las desigualdades sociales eran el lógico e inevitable resultado de la libre competencia.
El Liberalismo social sostiene que dichas desigualdades son, en buena medida, producto de las DIFERENTES CIRCUNSTANCIAS SOCIALES y PERSONALES. Cree que el resultado de la deseable competencia está claramente influido por las CONDICIONES en las que cada individuo inicia dicha competencia. Por eso mismo insiste en ir más allá de la necesaria eliminación de las discriminaciones y en la IGUALDAD ANTE LA LEY para garantizar la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.

Ésta se conseguiría a través de un plan de reformas sociales que estableciese políticas públicas de salud, trabajo, educación, destinadas a IGUALAR LAS CONDICIONES DE PARTIDA en la competición. Por tanto, el Estado debe ofrecer a los individuos ciertos recursos sin los cuales no les sería
posible el ejercicio de la libertad en sentido positivo. Y esto, para el Liberalismo social, es especialmente importante en lo referente al conocimiento, a la educación (que, según RAWLS, es la “oportunidad de oportunidades”),
la condición básica para asegurar una auténtica igualdad de opciones en la competencia social. La igualdad de oportunidades, pues, exige una importante ampliación del alcance y funciones del Estado. [Esta misma idea es la que constituyó a la justificación del posterior Estado INTERVENTOR, que supuestamente debía alcanzar el pleno empleo y poner fin a la pobreza]
En resumidas cuentas, el LIBERALISMO SOCIAL concibe al Estado como:
1. Instrumento para la organización y dirección de la propia economía capitalista y
2. Para el logro de la igualdad de oportunidades y la justicia social.
Dicho todo esto, podríamos llegar a pensar que el LIBERALISMO SOCIAL quizás podría llegar a asumir cualquier medida que pretendiese perseguir el incremento del bienestar social o de la redistribución de la riqueza a costa de restricciones de las libertades fundamentales.
Como se puede deducir de esta insinuación personal por mi parte, esto no es así.
La LIBERTAD sigue siendo claramente el principio más importante del liberalismo, por encima de cualquier otro principio de justicia.
El Liberalismo social ha sido partidario de ir más allá del modelo de democracia representativa “protectora” característico del liberalismo clásico. Insistió en la necesidad de extender los derechos políticos hasta el SUFRAGIO UNIVERSAL, reconociendo con ello los derechos políticos de las mujeres.
La libertad política no es una simple garantía de libertad individual. Es un postulado social imprescindible para el pleno desarrollo individual y para la implicación del individuo en su comunidad política. Por esto mismo, muchos pensadores del liberalismo social defendieron una democracia representativa basada en una CIUDADANÍA ACTIVA y PARTICIPATIVA, a través de gobiernos locales y referéndums.

4. El LIBERALISMO CONSERVADOR: la reacción contra la LIBERTAD POSITIVA

En el mismo momento en el que el LIBERALISMO SOCIAL comienza a redefinir el liberalismo, también lo hacen los NUEVOS LIBERALES CLÁSICOS.
Lo hicieron a partir de una valoración radicalmente crítica de la realidad sociopolítica en la que estaban inmersos. Esta visión crítica se centró sobre todo en lo que ellos consideraron la SOBRELEGISLACÍON. Para ellos, ésta constituía una enorme e injustificada ampliación constante del alcance y los fines de la
acción del Estado. La percepción del LIBERALISMO CONSERVADOR de mediados del pasado siglo y el de la actualidad es muy similar, considerando ambos el triunfo de los Estados del bienestar como la realidad innegable.
El rasgo más característico del LIBERALISMO CONSERVADOR es su aversión hacia la ampliación de las funciones del Estado, la hostilidad contra la libertad positiva. Está marcado por un pasado social y político IDEALIZADO que pretende reinstaurar y percibe como un terrible error la creciente intervención reguladora que exige el control del funcionamiento de la economía de mercado y el establecimiento de las condiciones propicias para el logro de la libertad positiva (HAYEK consideró una osadía intelectual racionalista creer que es posible planificar y controlar el desarrollo de la vida social y económica). Para el LIBERALISMO CONSERVADOR, la primera consecuencia de esa importante actividad estatal es fomentar la PASIVIDAD DE LOS INDIVIDUOS, anular su iniciativa, convertir a los individuos en sujetos adictos a las ayudas del Estado. El triangulo de hierro (como lo denominó Milton y Rose Friedman) formado por la CIUDADANÍA, los POLÍTICOS y la BUROCRACIA, acostumbra a los ciudadanos a pedir cada día
más y por tanto obliga a ampliar la burocracia y su poder y, al final, convierte a los POLÍTICOS en sujetos omnipotentes a la vez que sometidos a la presión de los ciudadanos.
La LIBERTAD POSITIVA, según el LIBERALISMO CONSERVADOR, convence al individuo de que lo que en algún momento sólo fue compasión o caridad se ha convertido en DERECHO.
Así, volver a recuperar los principios del auténtico liberalismo exige ofrecer una respuesta correcta a la cuestión central de qué puede y qué no puede hacer el gobierno y el Estado. El LIBERALISMO CONSERVADOR responde a esta pregunta intentando recuperar el INDIVIDUALISMO RADICAL del liberalismo clásico, para el cual los individuos únicamente existen como VIDAS SEPARADAS. Por lo tanto, la Visión del INDIVIDUO del LIBERALISMO CONSERVADOR es la misma que la del LIBERALISMO CLÁSICO.
Siguiendo la tradición liberal, para el LIBERALISMO CONSERVADOR, la PROPIEDAD PRIVADA es el primero y más importante de los derechos individuales. Es la más importante garantía de la LIBERTAD INDIVIDUAL.
Consecuentes con esto, esta tendencia admite muy pocas restricciones (incluso el ULTRALIBERALISMO no admite ninguna, considera el más mínimo impuesto un robo). El derecho a la apropiación y acumulación ilimitada de posesiones se convierte para el liberalismo conservador en un fin en sí mismo, coartada perfecta para la reaparición y defensa del CAPITALISMO SALVAJE.

Visión de la SOCIEDAD del LIBERALISMO CONSERVADOR:
Como sugiere HAYEK, la sociedad es poco más que un ORDEN ESPONTÁNEO, que cobra realidad a través de la libre competencia entre individuos. Según el LIBERALISMO CONSERVADOR la libertad no consiste en la posibilidad de que cada cual haga lo que quiera – es un principio de carácter negativo que alude directamente a la ausencia de la coacción que deriva de la voluntad de otro. Consiste única y exclusivamente en la posibilidad de decidir y de actuar dentro de un ámbito en el que la coacción o interferencia externa queda reducida al mínimo.
Este ámbito, sin embargo, exige la existencia del Estado, dado que sólo éste puede protegerlo y preservarlo. Son conscientes de que la “esencia característica de la propiedad es la DESIGUALDAD”, pero ese es un mal necesario, el precio que hay que pagar por su función social, por su papel en la preservación de una civilización y economía capitalistas que han logrado las más altas cotas de libertad individual, desarrollo económico y progreso social.
En cuanto a la IGUALDAD, el LIBERALISMO CONSERVADOR solventa la cuestión recurriendo a la mera IGUALDAD ANTE LA LEY. Únicamente entienden la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES como carrera abierta a los talentos. Ningún obstáculo debe impedir que las personas puedan lograr
aquellas posiciones acordes con sus talentos. Por lo tanto, excluyen cualquier procedimiento de JUSTICIA SOCIAL o de redistribución de la riqueza con el fin de asegurar a todos las condiciones relacionadas con el acceso a la educación, la sanidad, la vivienda o el trabajo. Porque todo esto, según ellos, conduciría a un intento de igualar las potencialidades de salida de cada individuo lo cual conduciría al paternalismo y la omnipotencia estatales, así como al intento por parte del gobierno de fijar fines y metas sociales que los individuos deben perseguir (y esto no sería más que un nuevo paso hacia el CAMINO DE SERVIDUMBRE, según HAYEK).
Por esto mismo, el LIBERALISMO CONSERVADOR considera necesario prescindir del concepto de JUSTICIA SOCIAL y remitir la solución de los problemas que ella trata a la caridad privada.

Visión del ESTADO del LIBERALISMO CONSERVADOR:
¿Cuál es entonces el ámbito de actuación legítima del Estado? El LIBERALISMO CONSERVADOR ha dado varias respuestas al respecto (básicamente 3):
1. Los ULTRALIBERALES sostienen que es preciso vender el Estado en pequeñas piezas y devolver todas sus tareas y funciones al mercado, dejarlas en manos de la iniciativa privada y avanzar de esta manera hacia una SOCIEDAD SIN ESTADO (donde reinaria el caos capitalsita, la ley del mas fuerte).
2. Menos radical es la posición de NOZICK y SPENCER, que opinan que las funciones del Estado deben ser mínimas y EXCLUSIVAMENTE PROTECTORAS, limitándose a defender los derechos naturales del hombre.
3. Sin embargo, la posición liberal-conservadora más representativa al respecto es la de HAYEK: además de la protección, el Estado debe ser capaz de realizar otras funciones de producción imprescindibles para el buen funcionamiento de una sociedad libre. Así, algunas de las funciones que la mayor parte del LIBERALISMO CONSERVADOR considera propias del Estado son:
· el control de la propiedad privada
· la eliminación de los monopolios
· el establecimiento de una educación básica gratuita
Eso sí, siempre que se limite a FINANCIAR y no a GESTIONAR.
Pero entonces, ¿cómo tomar las decisiones colectivas con la mínima intervención del Estado? El LIBERALISMO CONSERVADOR aboga por modelos REPRESENTATIVOS y PROTECTORES de democracia que han llegado a denominarse en conjunto como ELITISMO DEMOCRÁTICO, siguiendo uno de sus más conocidos críticos, MACPHERSON.
Para el LIBERALISMO CONSERVADOR CONTEMPORÁNEO, la democracia es una POLIARQUÍA, un sistema que se caracteriza por la existencia de una pluralidad de grupos de interés y presión que se han convertido en auténticos centros de poder que han suplantado a los ciudadanos y tratan de determinar la toma de decisiones políticas buscando satisfacer sus propios intereses. Estamos así ante un pluralismo posesivo que no es más que la continuación lógica del individualismo posesivo en el que se basa (MACPHERSON).

5. Las tensiones del Liberalismo (actual)

La tradición liberal disfruta hoy de una excelente salud teórica, aunque no parece que ocurra lo miso en el terreno de la práctica, porque no tiene expresiones políticas institucionalizadas tan poderosas como las SOCIALISTAS o CONSERVADORAS. Su importancia y poder reside en que ha logrado CONTAMINAR al resto de tradiciones políticas que han llegado a desdibujar sus perfiles ideo-políticos para acercarse a ésta. Este acercamiento puede deberse a que la tradición liberal constituye una especie de frontera entre el conservadurismo y el socialismo (estas dos tendencias han absorbido buena parte de su ideario).

Así, el LIBERALISMO SOCIAL sigue con su defensa de:
1. El INDIVIDUALISMO SOCIAL
2.
La revuelta contra la exclusividad de la LIBERTAD NEGATIVA y la apuesta por complementarla con la LIBERTAD POSITIVA
3. El establecimiento de límites a los DERECHOS DE PROPIEDAD
4. IGUALDAD ANTE LA LEY e IGUALDAD DE OPORTUNIDADES
5.
Mayor y mejor DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA a través de procedimientos de JUSTICIA SOCIAL
6.
Amplio grado de INTERVENCIONISMO ESTATAL
7. DEMOCRACIA REPRESENTATIVA con potenciación de la PARTICIPACIÓN CIUDADANA.

El LIBERALISMO CONSERVADOR se ha fijado como objetivo el RECUPERAR EL INDIVIDUALISMO POSESIVO y los principios básicos de la SOCIEDAD DE MERCADO defendidos por el primer liberalismo.
Se muestra claramente despreocupado por las desigualdades e injusticias sociales y defiende:
1. El INDIVIDUALISMO POSESIVO
2. La PROPIEDAD PRIVADA como derecho absoluto
3.
La LIBERTAD exclusivamente NEGATIVA
4.
La reducción de la IGUALDAD a la IGUALDAD ANTE LA LEY
5.
El rechazo a la redistribución de la riqueza
6.
La reducción al mínimo o incluso la DESPARICIÓN DE LAS TAREAS DEL ESTADO
7. La DEMOCRACIA PROTECTORA y ELITISTA.

Desde los inicios de la modernidad hasta el presente, se ha producido una confrontación abierta de la tradición liberal con la alternativa SOCIALISTA (y la comunista), la reacción CONSERVADORA (neoliberal) y la crítica ANARQUISTA (anticapitalista y libertaria). Estas confrontaciones siguen hoy día, porque, como es lógico, mientras se sigan defendiendo modelos ideo-políticos rivales, el conflicto entre ellos es inevitable

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lunes, 28 de febrero de 2022

Justicia y femenismo, regulaciones de género, redistribución y reconocimiento

 


En este tercer artículo sobre la igualdad, el feminismo y el género, he querido recopilar los argumentos de dos autoras importantes sobre el tema, antes de adentrarme más (adelante) en la historia de esta lucha y corriente filosófica, y abarcar mas cuestiones. Siguiendo lo expuesto, podremos profundizar en los motivos y orígenes del feminismo, identificar las "causas del problema de esta desigualdad" y no quedarnos en la superficialidad vendida por el capitalismo, como podremos comprobar, pues el origen viene muy ligado al sistema económico, social y la herencia histórica cúltural.

Regulaciones de género, según Judith Butler

En la introducción a “Regulaciones de Género”, Judith Butler expone la problemática definición de regulación como unas dinámicas institucionalizadas que regularizan a las personas, que los hace, entre otras cosas, sujetos genéricos con géneros regulares. Siguiendo a Foucault, argumenta que el género no
preexiste a la regulación: al contrario, el género del sujeto se produce por el poder regulatorio que a la vez le da forma y lo subjetiva. Las regulaciones de género, continua, están gobernados por normas, las cuales no deberían ser entendidas como leyes o reglas, sino más bien gobiernan la inteligibilidad social, dando reconocimiento a “ciertos tipos de prácticas y acciones” y por tanto definen los parámetros de lo que debe o no aparecer en la esfera social. Dice: “el género es el aparato mediante el cual la producción y normalización de lo masculino y lo femenino tiene lugar junto con las formas intersticiales hormonales, cromosómica, síquica y performativa que el género asume.”

¿Hay alguna manera de interrumpir/alterar la normas o resistirse a su gobierno? Butler pretende que intentar estar fuera de la norma no ayuda realmente, pues los “outsiders” estan todavía siendo definidos en relación a la norma. Por ejemplo, las categorías queer de “gender blending”, (mezcla de género), e identidades tales como “problema de género”, “transgénero”, “crossgender”, “non-binary”, o “género neutro”, sugiere que el género tiene un mecanismo para moverse más allá del binario naturalizado masculino/femenino. Butler marca que el género es el mecanismo a través del cual se produce y naturaliza el binarismo de género masculino/femenino, pero la estructura misma del mecanismo ofrece espacios para deconstruir y desnaturalizar los términos. El mismo aparato da las herramientas para socavar su instauración, es un modelo que tiene las bases para desnaturalizarlo. Por eso es que se puede lograr desplazar al género más allá del binarismo naturalizado, apropiarse del género para socavar la estructura misma.

Concluye mostrando dos alternativos a la aproximación de mezcla de géneros (“gender blending”). La primera es la propuesta para una multiplicidad de género. La otra es la propuesta de Irigay (siguiendo a Lacan) por una noción de género que intenta escapar de la descripción cuantitativa de género oponiendo el sexo masculino como “el uno y único” sobre el cual los otros sexos están basados: “El sexo que no es uno” es por tanto la feminidad entendida como lo que no puede ser capturado por el número.

  1. Posiciones simbólicas y normas sociales

Butler ataca la concepción lacaniana de una universalidad de las leyes culturales enraizadas en las reglas simbólicas y lingüísticas que son entendidas para apoyar las relaciones de parentesco. Para Lacan, la posición simbólica vive fuera de los social. Por ejemplo, Lacan insiste que la posición simbólica del padre que resulta del complejo de Edipo no debería ser confundido con la posición socialmente constituida y alterable que los padres han asumido a lo largo del tiempo.
Butler critica esta concepción de realidad simbólica que vive fuera del discurso como siendo heteronormativo y autojustificativo, en otras palabras, la articulación de un poder regulatorio: “la fuerza autoritaria que refuerza la incontestabilidad de la ley simbólica es en sí mismo un ejercicio de esa ley simbólica, una instancia más del lugar del padre”. Es claramente problemático cuando uno considera alteraciones de parentesco que desafía la norma, tales como familias con un sólo progenitor o dos del mismo sexo.
Contra esta visión, Butler discute que la norma es, de hecho, performativa: “en su necesaria temporalidad está abierta a un desplazamiento y subversión desde dentro”. Ella, por tanto, propone un deslizamiento desde una concepción simbolista de la regulación a una concepción social de la regulación. La norma de género no es un modelo que la gente intenta imitar sino un “poder social que
produce el campo de inteligibilidad de los sujetos” y el binario de género.

  1. Normas y el problema de la abstracción

Butler mira retoma el proceso mediante el cual tratando de liberarse uno mismo de la norma resulta en un reforzamiento de la misma. Tal como Ewalds expresa: “Lo anormal no tiene una naturaleza que sea diferente de lo normal. La norma, o el espacio normativo, no conoce lo exterior”. La consecuencia inmediata es que cualquier oposición a la norma está ya contenida en la norma, y es crucial para su propio funcionamiento.

Por tanto, discute Butler que un deslizamiento de lo simbólico a lo social usando a Foucault nos conduce a un callejón sin salida. Macheray propone una visión alternativa de las normas. Las normas, según nos dice, no deberían ser vistas como abstracciones independientes sino más bien como “formas de
acción”, solo en virtud de su poder repetitivo de conferir realidad se constituye la norma como tal. En otras palabras, la norma es performativa.

  1. Normas de género

Butler da ejemplos de procesos regulatorios a través de los cuales el género es normalizado: corrección quirúrgica para niños hermafroditas y leyes contra el acoso sexual en el trabajo. Ella argumenta que el carácter performativo de la norma permite dar lugar a la intervención social. Finalmente muestra como estos procesos exceden la cuestión del género en el sentido de que operan como una condición de inteligibilidad cultural entre las personas:
“Por tanto, las regulaciones que buscan simplemente restringir ciertas actividades específicas (acoso sexual, discurso sexual,…) desempeñan otra actividad que, para la mayoría, permanece camuflado: la producción de los parámetros de la personeidad, esto es, haciendo personas de acuerdo a las normas abstractas que al mismo tiempo condicionan y exceden las vidas que construyen y destruyen.

Así por ejemplo en la teoría de MacKinnon, el género es producido en la escena de la subordinación sexual, y el acoso sexual es el momento explícito en el que se instituye la subordinación heterosexual. Lo que esto significa, efectivamente, es que el acoso sexual se convierte en la alegoría de la producción
del género. En opinión de Butler, los códigos acerca del acoso sexual se convierten ellos mismos en el instrumento mediante el cual el género es reproducido. Butler explica como el género es normalizado a través de regulación por medio de instituciones y la ley. A partir de aparentemente leyes protectoras
pertenecientes al acoso sexual Mackinnon concluye que las estancias tomadas dentro de tales leyes solidifican una “estructura jerárquica de heterosexualidad” y para Butlers es el mecanismo que produce el género. Este razonamiento implica igualar género a sexualidad dentro de un mundo heterosexual y produce el modelo de mujer femenina y hombre masculino. Sin embargo, Butler sostiene que la práctica sexual y la presencia de transgénero destruye el nexo causal entre género y sexualidad.

Conclusiones:

1-Butler entiende al género como una norma y al sexo como una categoría lingüística divisoria entre la biológico y lo social. La norma produce al individuo, y se sexualiza la desigualdad, subordinando y condicionando la vida.

2- El género no es lo que se tiene o lo que se es, sino la normalización de lo masculino y lo femenino, construcciones sociales del sexo.

3-El género y la norma no son inalterables. El género se impone como norma su modelo binario de sexualización al que el individuo debe aproximarse en la práctica social.

4- La norma convierte las restricciones en un mecanismo, con el que las transforma y asimila.

5-El género representa las diferencias, desigualdades y subordinaciones entre hombres y mujeres.

6-La teoría Queer separa sexualidad de género y de reducirlo a una jerarquía heterosexual.

La justicia social en la era de la política de la identidad: redistribución, reconocimiento y participación, de Nancy Fraser

En el mundo de hoy parece que las reivindicaciones de justicia se dividen cada vez más en dos tipos: el primero, y más conocido, esta constituido por las reivindicaciones redistributivas (que pretenden un reparto más justo de las riquezas y los recursos); otro tipo, cada vez mas encontrado es el tipo de
reivindicación basado en el reconocimiento (minorías étnicas, raciales, género,…) Los dos tipos de reivindaciones de justicia parecen disociados; ¿redistribución o reconocimiento? ¿Política de clases o política de identidad? ¿Multiculturalismo o socialdemocracia?

La tesis general de Fraser es que, en la actualidad, la justicia requiere tanto de la redistribución como del reconocimiento, y que por separado ninguno de los dos es suficiente. Pero, ¿cómo se combinan ambos? La tarea consiste en idear una concepción bidimensional de la justicia que pueda integrar tanto las reivindicaciones defendibles de igualdad social como las del reconocimiento de la diferencia.

  1. ¿Redistribución o reconocimiento?

Redistribucion y reconocimiento tienen, desde el punto de vista filosófico, orígenes diferentes. “Redistribución” proviene de la tradición liberal, en especial a partir de la segunda mitad del s XX; mientras el término “reconocimiento” proviene de la filosofía hegeliana, donde el reconocimiento designa una relación reciproca ideal entre sujetos: uno se convierte en sujeto individual solo en virtud de reconocer a otro sujeto y ser reconocido por él. Muchos teóricos liberales de la justicia distributiva (Rawls, Dworkin) sostienen que la teoría del reconocimiento conlleva una carga comunitaria inaceptable, mientras los defensores del reconocimiento estiman que la teoría distributiva es individualizadora y consumista.
En cuanto paradigmas populares, la redistribución y el reconocimiento se asocian a políticas de clase y políticas de identidad, respectivamente. Ambos se contrastan en cuatro aspectos claves:

  1. ) ambos asumen concepciones diferentes de la injusticia; mientras el paradigma de la distribución se centra en injusticias socieconómicas y supone que estan enraizadas en la estructura económica de la sociedad; el de reconocimiento se enfrenta a injusticias que interpreta como culturales, enraizadas en patrones sociales de representación, comunicación e interpretación.
  2. ) Diferentes tipos de soluciones de la injusticia; por un lado la redistribución de los recursos y riquezas, y el otro por un cambio cultural o simbólico.
  3. ) Asumen colectividades diferentes que sufren la injusticia; para el paradigma de la redistribución los sujetos colectivos de injusticia son clases o colectividades similares a las clases (caso típico las clases trabajadores explotados, o el trabajo no asalariado de las mujeres) , mientras que para el de reconocimiento son los grupos de estatus weberiano (caso típico, grupo étnico de bajo estatus)
  4. ) Ambos asumen ideas distintas acerca de las diferencias de grupo; según el paradigma de la redistribución es necesario abolir las diferencias de grupo y lo que menos le interesa es su reconocimiento; mientras que el paradigma del reconocimiento trata las diferencias de dos formas posibles: a) las diferencias son variaciones culturales benignas, pero que una injusta interpretación ha transformado en maliciosa; y b) las diferencias de grupo no existen antes de su transvaloración jerárquica.

Al parecer esta antítesis, según Fraser, es falsa. De forma analítica podríamos encontrar situaciones sociales donde la injusticia se produce solamente por una mala redistribución (explotación social de clases del ideal marxiano) o mal reconocimiento (donde las injusticias económicas se derivan de él. Sin embargo, fuera de estos tipos ideales, nos encontramos con una “bidimensionalidad” de la injusticia arraigadas tanto en la estructura económica como en el estatus jerárquico de la sociedad, y ninguno de estas dos injusticias subsume ni se deriva de la otra, sino que ambas son primarias y cooriginales. Fraser sostiene que el género es una diferenciación social bidimensional, y que por tanto para comprender y reparar la injusticia de género requiere atender tanto a la distribución como al reconocimiento.

Una característica importante de la injusticia de género es el androcentrismo (patrón institucionalizado de valor cultural que privilegia los rasgos asociados a la masculinidad, al tiempo que devalúa todo lo clasificado como “femenino”). Como consecuencia de ello las mujeres sufren formas específicas de subordinación de estatus (agresiones,…). Así pues el género, según Fraser, refuta la antítesis de los dos paradigmas.

  1. Bidimensionalidad: ¿excepción o norma?

Fraser también argumenta que la raza es una división social bidimensional, una combinación de estatus (eurocentrismo) y clase social (tasas elevadas de pobreza). Casi todos los ejes de subordinación del mundo real pueden tratarse como bidimensionales, aunque la exacta proporción de perjuicio económico y de subordinación de estatus debe determinarse empíricamente en cada caso. Por tanto, la superación de la injusticia en “casi” todos los casos exige tanto la redistribución como el reconocimiento, no siendo ambos mutuamente excluyentes. El objetivo debe ser, pues, elaborar un enfoque integrado de ambas dimensiones en la justicia social. La concepción bidimensional de la justicia considera la redistribución y el reconocimiento como perspectivas deferentes de la justicia y dimensiones de la misma sin reducir una a la otra. El núcleo normativo de su concepción es la idea de la paridad de participación, según la cual la justicia exige unos acuerdos sociales que permitan que todos los miembros (adultos) de la sociedad interactúen en pie de igualdad. Para que sea posible la paridad participativa es necesario cumplirse dos condiciones:

  1. ) La distribución de los recursos materiales debe hacerse de manera que garantice la independencia y la voz de todos los participantes (condición objetiva). Esta pone de relieve las preocupaciones de la justicia redistributiva.
  2. ) Los patrones institucionalizados de valor cultural expresen el mismo respeto a todos los participantes y garanticen la igualdad de oportunidades para conseguir la estima social (condición intersubjetiva). Esta pone de relieve las preocupaciones de la justicia de reconocimiento. Ninguna de las dos es suficiente por separado.

Así pues, una concepción bidimensional de la justicia orientada según la norma de la paridad de la participación recoge tanto la redistribución como el reconocimiento, sin reducir uno al otro. ¿Cómo podemos distinguir las reivindicaciones de reconocimiento justificadas de las injustificadas?
Los teóricos de la justicia redistributiva intentan elaborar criterios objetivistas como la maximización de la utilidad o a normas procedimentales como la ética del discurso; paro los teóricos del reconocimiento las de reconocimiento que refuercen la autoestima del reclamante estarán justificadas; pero esta teoría es muy floja.

Fraser, insiste en que la paridad participativa sea la norma de evaluación, sirviendo el mismo criterio para distinguir las reivindicaciones justificadas de las no justificadas. Con independencia de que la cuestión sea la redistribución o el reconocimiento, los actores sociales solicitantes deben demostrar que los acuerdos vigentes les impiden participar en la vida social en calidad de igualdad con los otros. Así mismo, la paridad participativa sirve para evaluar los remedios de la injusticia que se propongan, puesto que se debe demostrar que los cambios promovidos sirvan para mejorar la paridad de participación.

Recapitulando:

  1. ) El reconocimiento debe tratarse como una cuestión de justicia y no de autorrealización.
  2. ) Los teóricos de la justicia deben rechazar la idea de la disyuntiva entre el paradigma distributivo y el de reconocimiento, debiendo adoptar una concepción bidimensional de la justicia, basada en la norma de la paridad participativa;
  3. ) Para justificar sus reivindicaciones, los reclamantes de reconocimiento deben demostrar en procesos públicos de deliberación democrática que los procesos institucionalizados de valor cultural les niegan injustamente las condiciones intersubjetivas de paridad participativa, y que las sustitución de esos patrones por otros diferentes representaría un paso en la dirección de la paridad;
  4. ) La justicia puede exigir, en principio, el reconocimiento de los caracteres distintivos, más allá de nuestra común humanidad, aunque esto solo puede determinarse pragmáticamente a la luz de los obstáculos a la paridad participativa en cada caso.

¿Qué orientación política programática puede satisfacer ambos tipos de reivindicaciones, minimizando, al mismo tiempo, las interferencias mutuas que puedan surgir al atender al mismo tiempo ambos tipos de reivindicaciones? Partiendo, según Fraser, del remedio de la injusticia, reformulado en sus términos más generales: la eliminación de los impedimentos para la paridad participativa. Propone dos estrategias, aplicables a ambas perspectivas de las injusticias:

  • Afirmativas: para reparar la injusticia intentan corregir los resultados desiguales de los acuerdos sociales sin tocar las estructuras sociales suyacentes que los generan;
  • Transformativas: aspiran a corregir los resultados injustos reestructurando el marco generador subyacente.

Aplicado a la justicia distributiva

  • Afirmativa: es la estrategia en el estado liberal del bienestar, que procura reparar la mal distribución mediante un traspaso de rentas. Este enfoque, que confía en exceso en la ayuda pública, trata de incrementar la participación de los más perjudicados en el consumo, dejando intacta la estructura económica subyacente.
    • Transformadora: la estrategia típica es el socialismo, modificando la división del trabajo, las formas de propiedad y otras estructuras profundas del sistema económica. Esta estrategia ha pasado de moda, pues el contenido socialista se ha mostrado empíricamente problemático.

Aplicado a la justicia de reconocimiento

  • Afirmativa: un ejemplo es la estrategia del multiculturalismo dominante. Este enfoque propone reparar la falta de respeto mediante la revaluación de las identidades de grupo devaluadas:
  • Transformadora: es una estrategia de deconstrucción de las oposiciones simbólicas que subyacen a los patrones de valor cultural institucionalizadas en la actualidad. En vez de limitarse a elevar la
    autoestima de quienes son reconocidos erróneamente, desestabilizaría las diferenciaciones de estatus vigente y cambiaría la autoidentidad de todos.

Inconvenientes de las estrategias afirmativas

  1. ) Cuando se aplican al reconocimiento erróneo, los remedios afirmativos tienden a cosificar las identidades colectivas. Por tanto, en vez de promover la interacción a través de las diferencias, estas estrategias afirmativas se prestan con facilidad al separatismo y al comunitarismo represivo
  2. ) Cuando se aplican a la mala distribución, a menudo, provocan una reacción de reconocimiento erróneo. Por ejemplo, en los programas de ayudas sociales, se tiende a señalar a los más perjudicados como intrínsecamente deficientes e insaciables, que siempre necesitan más. Su efecto neto consiste en añadir el insulto de la falta de respeto al agravio de la privación.

En cambio, las estrategias transformadoras evitan en gran parte estas dificultades.

  1. ) Aplicadas al reconocimiento erróneo, las estrategias deconstructivas son en principio, descosificadoras, pues pretenden desestabilizar las distinciones injustas del estatus, favoreciendo la interacción a través de las diferencias.
  2. ) Aplicadas a la mala distribución, tienen un carácter solidario.

Las estrategias transformadoras son preferibles, pero no están en absoluto libres de dificultades.

  1. ) Cuando se aplican al reconocimiento erróneo, los llamamientos de la deconstrucción de las oposiciones binarias están muy lejos de las preocupaciones inmediatas de la mayoría de los sujetos que padecen un reconocimiento erróneo, más dispuestos a reclamar su dignidad afirmando una identidad menospreciada que a apoyar un debilitamiento de las distinciones de estatus.
  2. ) Cuando se aplican a la mala distribución, los llamamientos a la transformación económica están muy alejados de la experiencia directa de la mayoría de sujetos que sufren la mala distribución, que prefieren los beneficios inmediatos de las transferencia de renta que una planificación socialista democrática.

Por tanto, si las estrategias transformadoras son preferibles en principio, aunque sea más difícil llevarlas a la práctica, ¿hay que sacrificar los principios en aras del realismo?

La vía media de la reforma no reformista

Fraser propone una estrategia alternativa, una vía media entre una estrategia afirmativa que será políticamente factible, aunque con una base poco significativa, y otra transformadora, programáticamente sólida, pero políticamente impracticable: la vía media de las reformas no reformistas. Serían unas normas de doble cara: por una parte captan las identidades de las personas y satisfacen algunas de sus necesidades, interpretadas dentro de los marcos de reconocimiento y distribución vigentes: por otra, emprenden una trayectoria de cambio en la que, con el tiempo, terminan siendo practicables las reformas radicales. Combinan, el carácter práctico de la afirmación con el empuje radical de la transformación que ataca a la injusticia de raíz. (p.e. la renta básica, garantiza un nivel mínimo de ingresos para todos los ciudadanos, con independencia de su participación en la fuerza laboral, dejando intacta la estructura profunda de los derechos de propiedad capitalistas. Según los proponentes, si el nivel fuera suficientemente alto la renta básica equilibraría el equilibrio de poder entre el capital y el trabajo, creando un terreno para provocar otros cambios. Siendo el resultado a largo plazo el debilitamiento de la mercantilización de la mano de obra. Produciéndose un efecto transformador profundo respecto a la subordinación de clase económica).

¿Es concebible este enfoque para la política de reconocimiento?

Las feministas culturales reivindican una política de reconocimiento orientada a revaluar los rasgos asociados con la feminidad. Sin embargo, no todas consideran que la afirmación de la “diferencia de la mujer” sea un fin en sí misma. Algunas toman una estrategia de transición que acabará llevando a la desestabilización de la dicotomía hombre-mujer. Una estrategia así celebraría la feminidad como un modo de potenciar a las mujeres en su lucha contra el sesgo de género; otra valoraría las actividades tradicionales de las mujeres como un modo de estimular a los hombres para que también las hicieran suyas. En ambos casos, las proponentes del “esencialismo estratégico” prevén que la estrategia afirmativa tenga efectos transformadores a largo plazo. Sin embargo, en el contexto de una cultura neotradicional, en la que se considera natural la diferencia de género, es probable que el feminismo cultural estratégico sucumba a la reificación (cosificación); en cambio en una cultura postmodernista, en la que está presente un sentido muy vivo del carácter interpretativo y de la contingencia de todas las clasificaciones e identificaciones, es más fácil promover la transformación. En sociedades mixtas, los efectos del “esencialismo estratégico” son difíciles de calibrar, razón por la cual las feministas se muestran escépticas. En el asunto del velo, el remedio del reconocimiento erróneo no es deconstruir la distinción entre cristiano y musulmán. Consiste más bien en eliminar las preferencias institucionalizadas mediante las prácticas de la mayoría, dando pasos afirmativos para incluir las minorías, sin que se requiera la asimilación o se exacerbe la subordinación de las mujeres. A corto plazo este enfoque resulta afirmativo, sin duda, porque afirma el derecho de un grupo existente a la plena participación en la educación pública. A largo plazo, sin embargo, podría tener consecuencias transformadoras, como la de reinterpretar la identidad nacional francesa para adaptarla a una sociedad multicultural, reformando el islám par un régimen liberal e igualitario respecto al género.

Sobre el género, resumiendo.

Para ella es una diferenciación social bidireccional:

  • Para reparar la injusticia de género se requiere atender tanto a la redistribución como al reconocimiento. La injusticia de género es simplemente androcentrismo.
  • Debe haber paridad de participación para que haya igualdad.
  • El género se utiliza como principio básico organizador de la estructura económica capitalista entre el trabajo productivo retribuido y el reproductivo no retribuido, que subordina y cosifica, expone a la marginación y la violencia. El patriarcado crea esa normalización impuesta.

 

Articulos previos del autor sobre los temas tratados:

https://vykthors.wordpress.com/2019/01/13/que-es-el-feminismo-y-70-frases-de-mujeres-unicas/

https://vykthors.wordpress.com/2018/02/11/que-papel-puede-cumplir-la-mujer-en-la-sociedad-del-futuro/